Mendoza: «El Parlamento Andino funciona para beneficio de los países»

En Colombia y Perú se debate sobre la utilidad de esta entidad, porque sus decisiones no son vinculantes. Mendoza considera que su rol es fundamental.
lunes, 10 de mayo de 2021 · 05:04

Alcides Flores / La Paz

Gonzalo Adolfo Mendoza Leigue es su nombre completo. Este cochabambino, wilstermanista, ciclista y docente de sociología, es el presidente del Parlamento Andino, cargo que ejerce mayormente desde sus oficinas instaladas en su casa en la Llajta, como ya es normal en tiempos de pandemia.

El Parlamento Andino está integrado por Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia y Chile. A excepción de estos dos últimos, en los tres primeros países los miembros del Parlamento Andino son elegidos por voto popular. 

En Bolivia se eligen además representantes ante todos los organismos parlamentarios de integración: Parlamento Andino, Parlamento del Sur (Parlasur), Parlamento Amazónico, Parlamento Indígena, Parlamento Latinoamericano y ante la Unión Interparlamentaria Mundial. Estos son los seis organismos de integración parlamentaria en las que los supraestatales actúan.

Bolivia tiene nueve supraestratales titulares y nueve suplentes. Seis escaños corresponden al MAS, dos a Comunicad Ciudadana y uno a Creemos. Sus sueldos son igual que el de los diputados y senadores. Los suplentes de los supraestatales también ganan.

En Colombia, Perú y Ecuador se ha instalado un debate sobre la poca utilidad de esta instancia, por lo que plantean su clausura. En 2013 se dio el primer paso en esa línea. Ya entonces se lo consideró un “elefante blanco”. 

Es más, en Colombia decidieron que los representantes ante el Parlamento Andino sean elegidos entre sus congresistas. En Chile pasa lo mismo, no así en el caso boliviano, peruano y ecuatoriano, donde ellos son elegidos por voto directo.

Adolfo Mendoza defiende el papel del Parlamento Andino. Lo considera imprescindible. En esta entrevista responde a las dudas sobre la utilidad de esta instancia y pone como ejemplo las tareas que ya realizaron. 

¿Qué ha hecho el Parlamento Andino (PA) en este medio año?

Desde noviembre del pasado año, cuando asumimos la presidencia del PA, éste ha desarrollado actividades en torno a las nueve funciones que tiene normativamente. Le hemos dado mucha fuerza a las siguientes funciones: las misiones electorales de observación, que nos han permitido estar presentes en las elecciones ecuatorianas, en la primera y segunda vuelta.

La misión de esta observación fue clave para discutir las deficiencias de los sistemas de conteo rápido de  votos. Hicimos una sugerencia en la primera vuelta: que no se use el conteo rápido parecido al TREP de Bolivia, porque  podría tener serias consecuencias para la democracia en Ecuador, dado que estaban muy cerca los candidatos  Pérez y  Lasso (para ir a la segunda vuelta).

Inicialmente no se tomó en cuenta la sugerencia, sino la recomendación de la OEA, que planteó que había que seguir con el conteo rápido, que dio a Pérez el segundo lugar y a Lasso el tercero. Pero la cosa cambió con el conteo oficial. Lasso quedó en segundo lugar  y esto generó una movilización de Pachakuti (frente político de Pérez), que más bien no llegó a mayores.

Esto hizo que el Consejo Nacional de Ecuador (CNE) sea más cauto  y dada la experiencia en primera vuelta, tomó la recomendación de la Misión de Observación del PA, no ofreciendo conteo rápido.

En el marco de la normativa comunitaria, se han aprobado, y esto por recomendación de la penúltima reunión de cancilleres, 34 marcos normativos, entre los cuales resaltan dos: uno, sobre el proceso de adquisición de vacunas y las estrategias para enfrentar el Covid de manera integral.

Luego, en enero de este año, Bolivia propuso incorporar dos temas: uno, la liberación de las patentes de las vacunas. Dos, invitar a la OMS y  OPS a mesas de diálogo con las  farmacéuticas para otorgar licencias para la producción de vacunas a aquellos países que estaban en condiciones de hacerlo. Obviamente estas dos recomendaciones no eran de carácter vinculante. Sin embargo, iniciamos una discusión que fue acompañada por un grupo de profesionales y políticos a nivel mundial y en marzo se hizo un manifiesto solicitando la liberación de las patentes de las vacunas.

Como hoy se puede ver, Bolivia adoptó esta estrategia y muchos otros países están en la misma línea de reflexión. Biden (presidente de EEUU) ha propuesto también la liberación de las patentes y Macron también. Esta ya es una discusión mundial.

Pero esta discusión se está dando desde diferentes frentes en el mundo. Ya en 2020 varios grupos iniciaron una campaña para la liberación de patentes.

El punto es que no ha habido una recomendación para que nuestros países en la CAN (Comunidad Andina de Naciones)  actúen en consecuencia. Había que darle impulso institucional a esta discusión. 

¿Qué más hicieron como PA?

Otro frente de acción fue en el tema económico. Nuestra propuesta a la CAN. Cabe recordar que actuamos como recomendadores de líneas de integración de todo el Sistema Andino de Integración (SAI). Ha sido una estrategia concreta de tratamiento de la deuda externa. Esta estrategia plantea que en algunos casos se debe observar un sistema de condonación de la deuda externa; en otros casos, un sistema de reprogramación; en otros, un sistema de diferimiento de pagos, y en otros casos el canje de deuda por desarrollo. Estas cuatro estrategias para el tratamiento de la deuda externa han sido recomendadas en el SAI. Esto ha permitido que la CAF pueda readecuar sus negociaciones con  los países andinos.

El Parlamento Andino es un órgano consultivo, deliberativo, pero sus decisiones no son vinculantes. Así, ¿cuánto sirve lo que hacen?

Estoy demostrando que sirve de mucho. Si no hubiera habido este tipo de decisiones probablemente la actuación del Sistema Andino de Integración hubiera recorrido otros senderos. Estoy demostrando la capacidad de incidencia en términos electorales (en Ecuador), la capacidad de incidencia en términos de la perspectiva que debe tener un tratamiento de los planes de lucha contra la pandemia y todo lo que gira en torno a la vacunación; estoy demostrando que en el caso económico sirve de mucho para orientar las decisiones  del SAI.

Hay otro campo sobre el cual hemos actuado: el político institucional. Allí se han establecido dos cosas: se ha solicitado, a partir de una decisión del pleno del PA, una auditoría al informe de la OEA sobre las elecciones bolivianas en octubre de 2019.
 

¿Y quién hizo esa solicitud? ¿Bolivia?

El Parlamento Andino.

Pero a iniciativa de Bolivia.

Por supuesto, pero decidió el pleno. Es decir, se aprobó por mayoría del pleno del PA.

Esto llama la atención. Por ejemplo Chile nunca ha puesto en cuestionamiento el informe de la OEA sobre el fraude. Colombia, como país, tampoco ha puesto en duda el trabajo de la OEA. Ecuador y Perú tampoco lo hicieron. Entonces, esto fue solo por iniciativa de Bolivia.

Es Bolivia el de la iniciativa y las representaciones son plurales. Una cosa es lo que diga el Ejecutivo y otra lo que diga el contrapeso. Este es un buen ejemplo de los pesos y contrapesos. No hubiera sido posible, de otra manera, la decisión del pleno tomada, pese a que la mayoría de los representantes ante el PA son de una posición política de derecha, de centroderecha. La participación de fuerzas políticas progresistas es minoritaria en el PA.

Y la otra decisión política que tiene que ver con nuestro país es la aprobación de una postura muy fuerte condenando la actitud injerencista de Almagro cuando comentó que debía exponerse a Bolivia ante la Corte Penal Internacional…

Pero Almagro se refería a Evo Morales…

No solamente se refería a Evo Morales, se refería a lo que Almagro llama la ilegal detención de autoridades del régimen de la señora Jeanine Añez.

Pero esos cuestionamientos también vienen de la Unión Europea, del Parlamento Europeo.

Pero, ojo, el momento de la decisión política del Parlamento Andino fue en torno a las declaraciones de Almagro. Entonces el pleno del PA decidió denunciar la actitud injerencista de Almagro y no fue a propuesta de Bolivia, sino de Chile.

Y la última (decisión), en la última sesión plenaria  se ha aprobado la convocatoria a una Cumbre de la Integración por una América Plurinacional, una cumbre que no ha existido antes entre el PA, Parlamento Amazónico, Parlamento Indígena, Parlamento del Mercosur, Parlamento Latinoamericano, Parlamento Centroamericano, con la participación de la Celac (La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), del Acuerdo del Pacífico y de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), para discutir el nuevo enfoque de integración que va a tener en su conjunto América Latina con miras al nuevo contexto internacional.

En los países miembros se da un debate sobre si vale la pena o no que el PA exista. En Colombia son fuertes los cuestionamientos y el expresidente Juan Manuel Santos abrió en 2013 la discusión para clausurarlo. ¿Qué opina?

Estas son decisiones políticas que provienen normalmente de gente que no entiende el alcance de la integración. Es como en el caso europeo, que se niegue la necesidad de contar con un Parlamento Europeo para las decisiones comunitarias.

Tiene otras características. Las decisiones del Parlamento Europeo, por ejemplo, son vinculantes. 

Algunas de ellas. 

Pero en el caso del Parlamento Andino, ninguna de sus decisiones es vinculante.

Son procesos de integración específicos y  diferentes, y lo que llama mucho la atención es que normalmente quienes han firmado acuerdos de libre comercio son los que se oponen a la integración en América Latina, está el caso de Unasur,  Mercosur. Normalmente a las fuerzas económicas de las élites políticas ligadas a la subordinación de los acuerdos de libre comercio y una relación subordinada respecto de EEUU no les gusta la integración.

En Colombia, Ecuador y Perú no se cuestiona la integración, sino la utilidad del Parlamento Andino. En Colombia incluso se lo considera un elefante blanco.

Estoy demostrando que precisamente sirve el PA. He dado ejemplos de acciones en cinco campos institucionales y creo que eso no es poco. Estoy demostrando que los procesos de integración funcionan y lo que ha hecho el PA funciona para el beneficio de todos nuestros países en distintos planos, a pesar de la característica no vinculante de sus decisiones. 

En 2014, Colombia ha anulado la elección de sus asambleístas supraestatales mediante el voto, y ha decidido que sean sus propios legisladores quienes asuman el rol de parlamentarios andinos. Lo mismo pasa en Chile. ¿No se ha pensado en esa posibilidad en el país (que diputados o senadores asuman ese rol) para ahorrarle al Estado sueldos de titulares y de suplentes? ¿No podrían nuestros parlamentarios cumplir también esas funciones?

Le voy a poner dos ejemplos para desmontar esa falacia. Porque es una auténtica falacia. Primero, en nuestra Constitución está la elección directa de los supraestatales por voto. Tendría que cambiar nuestra Constitución para que esto varíe. Entonces, ahí hay un límite constitucional de estas actuaciones que no tuvo en su momento Colombia. 

Y ahora voy al desmonte de dos falacias: la primera, el ahorro que esto supondría si es que no se da la elección directa. En Bolivia la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores todavía no tenían, de manera paralela, la representación supraestatal, porque esto es algo que empieza a partir de 2015, y entonces había una representación certificada de diputados y senadores ante los organismos de integración. Como tenían múltiples tareas, y como además pertenecían a comisiones totalmente distintas en el caso boliviano, las tareas de las diputaciones y las senadurías en ese momento no alcanzaban para generar propuestas concretas en torno a los mecanismos de integración y trabajar, por ejemplo, en los campos que hemos trabajado en el PA.

Por lo tanto, su tarea era solo protocolar, y a lo único que se dedicaban era a intentar debatir políticamente picoteando los temas porque no había una especialización en el trabajo y eso generaba también gasto, porque tenían que viajar, sostener reuniones, pero sin una agenda predefinida, sin ninguna posición política específica, sin ninguna definición de la política de Estado del país. Este es el gran problema que tienen los países que eligen indirectamente representantes ante los organismos de integración.

Entonces, al revés de lo que se piensa, el país está invirtiendo mejor los recursos que tienen antes que generando un gasto dispendioso, porque sí se tiene un trabajo específico y se le dedica el tiempo necesario para retomar esta actividad.

En el PA a veces tenemos la dificultad como con los representantes de Colombia y Chile, que están en otras comisiones y otras labores legislativas en sus países. A veces tienen que interrumpir su participación y entonces ya no pueden aportar como ellos mismos quisieran. Y ellos mismos son los que reclaman por esta situación.

Finalmente, es distinto tener representantes electos por voto popular que simplemente delegados. El ser electo por voto popular implica ante otros países un grado de legitimidad que de otra manera no se tendría.

(Sobre la legitimidad) En Perú se preguntan… ¿Quién conoce al candidato al Parlamento Andino? En Bolivia se da una situación similar, es como en la elección de las autoridades judiciales. Así que no es muy real que la gente sepa a quién elige. ¿Quién conocía a los candidatos supraestatales? 

Este es un asunto de comunicación, no de andamiaje institucional. Probablemente nuestro Estado necesita darle mucho mayor fuerza a las actividades que realiza la representación supraestatal, que además en el país es una forma institucional bastante nueva. Probablemente existan problemas de comunicación institucional.

Sus tareas inmediatas.

Hemos convocado a una sesión extraordinaria de la  directiva para tratar una resolución sobre Colombia, porque probablemente se necesite una facilitación del diálogo en Colombia.

 

HOJA DE  VIDA

  • Origen  Adolfo Mendoza nació en Cochabamba. Wilstermanista, ciclista y sociólogo,  es docente en la San Simón desde hace 20 años.
  • Trayectoria  Fue coordinador del Pacto de Unidad en la Asamblea Constituyente. Fue senador en la primera Asamblea Plurinacional. Hoy es presidente del Parlamento Andino.
     

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