«Quieren que Duque resuelva todos los problemas con una varita mágica»

El representante reconoce que hay problemas sociales de fondo, pero recuerda que Duque lleva dos años y medio en el cargo. Dice que debe haber sanciones para los abusos de ambos lados.
lunes, 31 de mayo de 2021 · 05:04

 Mery Vaca/ La Paz

El viernes, Colombia cumplió un mes de paro, con un conflicto que empezó en rechazo a la reforma tributaria que pretendía aplicar el presidente Iván Duque y que, una vez retirado el proyecto, tomó otras banderas más estructurales, como la pobreza, la desigualdad y la educación. El embajador de Colombia en Bolivia, Aníbal José Ariza, responde, en esta entrevista con Página Siete, las preguntas de fondo del conflicto, desde la óptica del Gobierno de su país.

¿Cómo hará Colombia para salir de esta crisis social?

Tiene que ser a través del respeto a los derechos humanos, el derecho de la libre expresión de la protesta pública, como lo ha venido haciendo el presidente Duque. Pero, cuando se identifican hechos violentos, la institucionalidad tiene que salir a defender la vida de nuestros compatriotas. Tiene que ser través del diálogo, la concertación, el impulso a la inversión social en Colombia y, sobre todo, a la participación de sectores como la juventud.

Si bien hubo un intento de reforma tributaria que ha quedado congelado, ¿cuál es el motivo de fondo de esta protesta?

La convocatoria se hizo en rechazo a la ley de solidaridad sostenible, de la reforma tributaria. El presidente Duque presentó ese proyecto porque entendió que había que desarrollar una política que aliviara la situación de los colombianos que están en estado de vulnerabilidad y  evitara un impacto más grande en nuestra economía, que produjera un déficit fiscal, y entrara a comprometer una característica de nuestra economía que es su fortaleza y su estabilidad. Hoy, por ejemplo, estamos ya con una rebaja en la calificación de los organismos internacionales del crédito. El presidente Duque desarrolla unos proyectos que están en plena vigencia, uno es el de ingreso solidario, que consiste en entregar a tres  millones 400 mil hogares colombianos un subsidio de 160 mil pesos colombianos, más o menos 360 bolivianos, desde que se inició la crisis. El presidente Duque no quiere interrumpirlo, quiere garantizar que hasta el último día de la crisis van a tener ese apoyo. Ése y otros programas necesitan recursos y por ello, el Presidente, consciente de que era un momento difícil, consciente de la impopularidad del proyecto resolvió presentarlo. Pero, cuando se presenta el paro, sin estar obligado, en un acto de prudencia, el presidente Duque retiró el proyecto.

Ha retirado el proyecto, pero no ha cesado la protesta, por eso le preguntaba sobre el motivo de fondo de la crisis.

Tiene toda la razón, la protesta continuó. Los organizadores del paro  consideran que hay muchos motivos. Hay algunas situaciones, sin duda, que pueden originar la inconformidad que estamos sintiendo en Colombia, pero son situaciones que vienen de mucho tiempo, quieren y pretenden que el presidente Duque en dos años y medio de gobierno con una varita mágica solucione los problemas que nosotros estamos afrontando como sociedad. Se ha vendido una imagen negativa del presidente Duque, pero el presidente Duque es un hombre conciliador, desde que llegó ha convocado al diálogo. Gracias a Dios se ha avanzado, se está a punto de lograr un preacuerdo que establece dos garantías, una en el libre ejercicio de la protesta, y otra por parte del Gobierno que pide que se levanten los bloqueos, porque los bloqueos han hecho muchísimo daño y tienen implicaciones  de carácter penal porque son muy diferentes a la espontánea marcha pacífica. Interrumpir el tránsito 10 o 15 minutos, eso está dentro del concepto de la protesta pacífica;  lo que no está es el cierre de las carreteras, impedir el tráfico a las ambulancias, a las misiones médicas, de alimentos. Hay mucha violencia, agresiones contra la fuerza pública, policías que han sido incinerados. Defender la institucionalidad es nuestro deber y decir a los que insisten en la guerra política, en la violencia,  que ése no es el camino, que el camino es el diálogo sobre las diferencias.  Y, sin duda, tenemos que registrar que detrás de todos esos actos violentos, detrás de todos esos procesos está el ELN, la disidencia de las FARC, están las Bacrim (bandas criminales), está el narcotráfico.

Usted dice que los problemas vienen de hace mucho tiempo;  sin embargo, la pobreza ha subido de 36 a 43% en la pandemia. ¿No vio Duque que era contraproducente aumentar impuestos en un momento tan crítico?

Pensó más en afrontar la pandemia con unas medidas que nos permitieran a los colombianos poder salir adelante, a través de los programas con impacto social. La ley de solidaridad sostenible no tuvo ni siquiera la oportunidad de ser debatida en el Congreso;  la decisión fue de rechazo total y ahí hubo también oportunismo político, porque  algunos encuentran el camino para desestabilizar y hacer más difícil la gobernabilidad. Al presidente Duque le ha tocado un período muy difícil,  pero la recesión en Colombia está llegando a su punto final, ya estamos esperando un crecimiento del 1,1% de nuestra economía. 

Se dice que Duque representa a los sectores más conservadores de Colombia, no a los sectores populares y que éste sería uno de los problemas de fondo de la crisis. ¿Qué puede decir al respecto?

Duque es un gran líder, es un hombre con unas condiciones humanas extraordinarias. Él ha sido atacado incluso por los sectores más tradicionales, que han votado libremente en el Congreso por hacer oposición, pero es un hombre respetuoso de los derechos de los demás, es un demócrata integral y un colombiano muy comprometido. Cuando el presidente Duque propone los diálogos, una parte del país empieza a decir “es que tiene mano suave, para eso no lo elegimos”, pero a este país hay que manejarlo con diálogos, con acuerdos. No nos vamos a rendir, no nos vamos a dejar atropellar por los violentos.

Según los reportes internacionales, Colombia es uno de los países más desiguales. ¿No está ahí la raíz del problema?

La desigualdad en Colombia y en el mundo, ahí están, pero hay que combatir esa desigualdad, y se combate en un marco de legalidad, en un marco que propicie un mayor equilibrio social y detrás de eso está la generación de empleo, están políticas con impacto social, como los programas que tenemos en Colombia de familias en acción, protección a los adultos mayores, una política importante para que los colombianos tengan su techo propio, políticas con impacto social,  y combatiendo el narcotráfico y la corrupción. 

¿Le preocupa mucho a Colombia, que estén bajando sus calificaciones de riesgo? ¿Cuánto va a perder en inversiones?

Nos preocupa porque si algo ha tenido nuestra economía es que es estable, lo que ha hecho es promover el capital extranjero en Colombia, a través de una estabilidad jurídica  y una estabilidad económica. Este desmejoramiento de las calificaciones afecta, pero el propósito es lograr un equilibrio  entre unas medidas económicas que tengan un impacto social importante. 

 

Usted menciona que la Policía ha sido víctima, pero los manifestantes han sido más víctimas por el número de muertos y la represión. Organismos internacionales critican duramente al presidente Duque por esto. ¿Qué puede decir al respecto?

 Lamentablemente ha habido víctimas fatales, se habla de 40 o 43 víctimas fatales, pero también ha habido muchas víctimas de parte de nuestras Fuerzas Armadas. El presidente Duque ha dicho que el Gobierno respeta la protesta pacífica;  desafortunadamente han infiltrado esas marchas pacíficas, atentan contra derechos fundamentales, contra la vida, contra la honra, contra los bienes. Los sistemas de transporte masivo destruidos, pequeños y medianos empresarios viendo sus comercios destruidos, la vida de muchos policías en riesgo. La institucionalidad tiene que ser respaldada;  el que cometa un delito, el que abuse de su autoridad, el que cometa un exceso en el ejercicio de la autoridad, está siendo investigado y será ejemplarmente sancionado, pero también el que cometa delitos y atente contra la vida y honra de 50 millones de colombianos también tiene que ser sancionado. El presidente Duque ha dicho el que delinque tiene que pagar, el que la hace en Colombia, la paga;  por eso las investigaciones, los organismos de control nuestro, como la Procuraduría General de la Nación que investiga a los funcionarios públicos disciplinariamente, a los policías. Esta entidad estableció que hubo 2.426 bloqueos, 153 investigaciones por faltas disciplinarias, hay 74 denuncias por abuso de autoridad, hay 10 investigaciones por homicidio, 32 agresiones físicas, 15 por lesiones personales, 22 por otras conductas, hay 70 fake news contra la Policía Nacional, hay 108 denuncias por violencia contra servidor público, 164 lesiones personales, afectación a bienes institucionales, 522 movilizaciones, 4.973 concentraciones, la mayoría de ellas pacíficas. Estas cifras las traigo a la mesa para que vea cómo ciertamente se están investigando todas las denuncias.

¿Por qué entonces no se permite el ingreso de los organismos de derechos humanos?

Claro que pueden ir, pero nosotros tenemos que priorizar la fuerza de nuestra justicia, que la justicia sancione ejemplarmente, que no quede ningún delito, ni de los que abusan de la autoridad ni de los que hacen mal uso de la violencia y la impunidad.

¿Y no sería más transparente dejar que ingresen, de una vez, para despejar toda duda?

Así va a ser, Colombia no ha dicho que no ingresen, Colombia ha dicho que estamos en unos diálogos, en un proceso. Sin duda van a ingresar porque Colombia es un Estado de Derecho, es una democracia sólida.  

Hace mención a grupos irregulares;  sin embargo, hay denuncias de masacres, de asesinatos de líderes sociales. ¿Usted diría que el proceso de paz está avanzando en el camino correcto? 

Los acuerdos de La Habana están desarrollándose. Han encontrado muchos inconvenientes, muchas dificultades. Algunos negociadores de los acuerdos de La Habana dicen que el presidente Duque quiere hacer trizas el proceso, pero, él ha trabajado fuerte en la implementación de los acuerdos, aunque la mayoría de los colombianos no están de acuerdo y quieren proponer una reforma. La paz se hace entre todos, la paz no se hace con la mitad de los colombianos, ése fue el error de este acuerdo. También han surgido otros problemas, como la reincidencia en la comisión de delitos por parte de personas que conformaban el secretariado de las FARC. Así que el proceso ha venido con muchos obstáculos, pero los colombianos vamos a encontrar el camino. El camino es la paz para todos, la paz con justicia social, con legalidad y  sin impunidad.

Si esta paz está fracasando, ¿la respuesta es mano dura?

No, nadie ha dicho que la respuesta es mano dura, los que han dicho que la respuesta es mano dura son esos actores políticos que insisten en el camino de la desestabilización de la institucionalidad de Colombia para llegar al poder. El presidente Duque es un hombre conciliador, que ha convocado a los grandes acuerdos nacionales, a los grandes diálogos, pero insisten en el ataque, en el descrédito

¿Qué papel juega la izquierda latinoamericana en este conflicto;  por ejemplo, Venezuela, Maduro, el mismo Petro?

Yo tengo que cuidarme mucho de no pasar la línea de mi responsabilidad. Para nuestros hermanos venezolanos deseamos lo mejor, me duele mucho lo que está pasando en Venezuela. Esperemos que encuentren el camino de la democracia en elecciones libres, en las que puedan elegir a sus representantes. 

¿No cree que el conflicto de Colombia desemboque en una constituyente, en un cambio de modelo como  en Chile?

Colombia tiene una tradición democrática impresionante, nuestras instituciones son muy fuertes, por eso es que los enemigos de esa institucionalidad la están atacando. En la medida en que usted tenga instituciones fuertes no habrá lugar al quebrantamiento de las leyes;  creo más en los diálogos, creo que los colombianos, los organizadores del paro, los que no están representados en el paro, todos, vamos a iniciar un proceso de un gran diálogo y un gran acuerdo.

El presidente Duque ha presentado una consulta a la Corte IDH sobre la reelección indefinida. ¿En qué está ese proceso?

Quiero contextualizarlo. Primero, en Colombia decían que lo que quería Duque era volver a habilitar a Uribe;  aquí decían que Duque quería que la Corte se pronunciara sobre la decisión que  reconoció al expresidente Evo el derecho (a la reelección). No, es una consulta que le hace mucho bien a la región porque lo que está demostrado es que la región no quiere más  reelección;  en Colombia hoy, no existe la reelección. Esperemos el resultado, pero yo sí creo que la respuesta, por lo que uno lee en la región, es que las reelecciones, es que esos gobiernos que se quieren perpetuar, terminan sin el respaldo popular, es tal vez una de las causas de las mayores dificultades políticas que atraviesan algunos países en la región.
 

HOJA DE  VIDA

  • Político  Aníbal José Ariza fue senador de la República de Colombia en tres ocasiones, en los años 1996-1997, 2001-2003 y 2005-2006.
  •  Diplomático   Fue cónsul de Colombia en Venezuela y desde 2019 es embajador en Bolivia.

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