Longaric: "El caso gases se ha desvirtuado y convertido en un circo político del MAS"

Karen Longaric afirmó que el ministro Iván Lima contaminó este proceso al señalar la culpabilidad de un gabinete sin que hubiera investigaciones.
martes, 1 de junio de 2021 · 16:32

Página Siete Digital 

Karen Longaric, excanciller del Gobierno transitorio de Jeanine Áñez, manifestó que la administración del Movimiento al Socialismo (MAS) ha desvirtuado y convertido en un "circo político" el caso Gases Lacrimógenos. Añadió que el ministro de Justicia, Iván Lima, “contaminó” el proceso, porque ya señaló como culpables a todos los exministros, sin esperar el resultado de las investigaciones.

 

En entrevista concedida a Página Siete Digital, Longaric, quien se encuentra en Chile, también dio a conocer que el exministro de Gobierno Arturo Murillo  tenía “mucho poder” y trataba de inmiscuirse en el trabajo de las otras carteras de Estado,

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A solicitud del ministro Lima, usted fue citada a declarar por el caso Gases Lacrimógenos, con el resto del gabinete  de Áñez por firmar decretos. ¿Es correcto este accionar?

Considero que el ministro Lima y el gobierno están haciendo un circo alrededor de estas investigaciones tan importantes y deseadas por los bolivianos. El señor Lima, en sus declaraciones ayer, ya asumía la culpabilidad de todo el gabinete, sin haber una investigación. Esto demuestra dos cosas: por un lado, la citación a los ministros es un circo político, y por el otro, el señor Lima ya ha desacreditado toda la investigación e incluso su investidura como ministro al haber contaminado esta investigación con su rol de persecutor político.

Que yo sepa, hasta ahora soy la única ministra citada a declarar como testigo. Supongo que al señor. Lima no le cayó bien que una mujer ponga en evidencia su arbitrariedad.

¿Asistirá a declarar?

No he podido retornar al país para atestiguar. Mandé un justificativo a la Fiscalía, en el que indico que puedo dar mi declaración como testigo de manera virtual.

Tras conocerse la investigación de Estados Unidos sobre el casos Gases Lacrimógenos, varias exautoridades afirman que Murillo tenía el control del Gobierno transitorio ¿Es verdad?

Como muchos colegas míos lo dijeron, el señor Murillo tenía mucho poder, incluso por el simple hecho de dirigir un ministerio tan poderoso como el de Gobierno. Él buscaba entrometerse en el trabajo de otras carteras de Estado, como bien la prensa lo destacó en su momento. Tenía poder y ejercía presión.

¿Si controlaba el Gobierno? Pues, él no controlaba la política exterior ni la Cancillería, pese a haberse inmiscuido en algunos asuntos. 

La hermana de Murillo fue enviada como cónsul a Estados Unidos. ¿Usted la designó?, ¿Fue pedido de Murillo o fue una instrucción de Áñez?

En su momento, como el propio señor Murillo dijo a la prensa, el nombramiento salió de la Presidencia por “motivos humanitarios”. 

Si no la designó usted, ¿por qué aceptó ese nombramiento?

La Constitución Política del Estado y la ley 465 (Ley del Servicio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia) son claras e indican que los nombramientos diplomáticos y consulares son atribuciones de la Presidencia del Estado. A diferencia de cualquier otro ministerio, los nombramientos de Cancillería en el exterior son emitidos por la Presidencia y refrendados por la Cancillería. 

En toda mi gestión como canciller traté de institucionalizar el ministerio, nombrar a diplomáticos de carrera y expertos como funcionarios tanto en el país como en el exterior. Es cierto que hubo nombramientos políticos, pero fueron muy pocos comparados con cualquier otro gobierno, incluso con gobiernos anteriores al MAS. Si es que cedí en algunos casos, como en el caso de la señora Murillo, fue porque fueron órdenes directas. 

Aceptar una minoría de nombramientos políticos para lograr un gran número de nombramientos de diplomáticos de carrera me parece muy razonable. Además, yo consideré que alcanzar metas más grandes, como fortalecer la institucionalidad en general, desideologizar la política exterior y defender el proceso democrático en el exterior, eran más importantes.

Mencionó que Murillo trataba de impulsar un canciller ¿Eso es correcto?

Así es, incluso un periodista se comunicó con mi jefe de prensa para advertirle eso, aunque yo ya lo sabía. Murillo hablaba del tema abiertamente, según se me informó.

¿Cómo era la relación de Murillo con el resto del gabinete?

No sé, esa es una pregunta para mis colegas. Yo, en lo personal, solo veía a los ministros cuando había reunión de gabinete.

¿Cree Ud. que la lucha ciudadana terminó con el paro del 21 días en 2019, fue traicionada por el gobierno de Áñez?

No, eso es absurdo. La lucha ciudadana fue traicionada por actos de corrupción y arbitrariedades de algunos miembros del gobierno de la expresidenta Áñez. Estoy segura de que, al igual que yo, la mayoría de ministros, viceministros y funcionarios en general dieron todo por el país en un momento muy complicado. 

¿Sabe usted desde cuándo se distorsiona el sentido del Gobierno transitorio?

Entiendo la frustración de muchos sectores en el país con la candidatura de la expresidenta Áñez. Pero no existe una respuesta fácil a esta pregunta. Es más, las metas inmediatas del gobierno, de pacificar al país y llamar a elecciones con un nuevo Tribunal Supremo Electoral, fueron rápidamente alcanzadas. 

Recuerde el contexto en el que nos encontrábamos: una crisis política profunda a finales de 2019 y principios de 2020, a la que se sumaban los constantes ataques de los socios del MAS en el exterior, los llamados a la violencia de Evo Morales. Luego tuvimos la pandemia, que como usted sabe ha causado problemas económicos, conflictos sociales e incluso la postergación de elecciones en muchísimos países. 

Pese a las dificultades, el Gobierno transitorio tuvo momentos estelares, especialmente respecto a la pacificación, y muchos ministros hicimos un trabajo serio que dio resultados. Yo creo que los funcionarios que entraron al gobierno con intenciones corruptas y de beneficio personal traicionaron y distorsionaron el sentido del gobierno transitorio y la lucha ciudadana. 

La exministra Lizárraga dijo que Erick Foronda, junto a la cúpula de Áñez, trabajan para impulsar su candidatura de la expresidenta antes de enero cuando se la anunció. ¿Fue así como sucedió?

No tengo conocimiento sobre ese tema. En enero, me ofrecieron la candidatura a la vicepresidencia, como muchos actores políticos de Comunidad Ciudadana y Creemos lo saben. Yo me sentí honrada con la invitación, la agradecí y finalmente la rechacé.

¿Se arrepiente de haber aceptado la invitación de Áñez para conformar su gabinete?

No fue la expresidenta Áñez quien me invitó a formar parte del gabinete. Pero sí gocé de su confianza, lo que le agradezco. Haber sido parte del Gobierno transitorio ha tenido y tiene un costo muy alto para mí.  Yo no soy política, pero me expuse a la política intentando hacer lo mejor para el país. La cultura política en Bolivia, especialmente en el MAS, es una de guerra sucia, de distorsionar la realidad, de mentir abiertamente. 

Pero no me arrepiento, porque en la Cancillería hicimos un muy buen trabajo que benefició a Bolivia. Finalmente, como dije al despedirme del cargo, no concibo un honor más grande que servirle a la patria en sus momentos más difíciles y así lo hice.

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