Susana Sottoli: «Se necesita mirar prácticas ancestrales para equilibrar el medioambiente»

La coordinadora residente de la ONU en Bolivia explica cómo el país se organiza para llevar propuestas a la Cumbre de Sistemas Alimentarios.
martes, 15 de junio de 2021 · 05:04

Wara Arteaga / La Paz

¿Cómo enfrentar el hambre en el país o en el mundo?, a partir de esa pregunta, en Bolivia se realizó una serie de diálogos nacionales rumbo a la Cumbre de Sistemas Alimentarios, organizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La coordinadora residente de la ONU en Bolivia, Susana Sottoli, explica la importancia de esta actividad. 

En Bolivia, alrededor de 2,5 millones de personas están ligadas  a la producción agrícola en las regiones del altiplano, valles y trópico. La coordinadora de la ONU explica cómo el país se beneficiará y aportará a esta cumbre que se desarrollará en septiembre de este año, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

¿Qué son los sistemas alimentarios?

Éste es un concepto relativamente complejo, pero también integrador. Abarca a todas las actividades y personas, actores interconectados que conciernen a la alimentación de la población. Es decir, todo el círculo, desde la producción, la recolección, el empaquetado, elaboración, distribución, venta, almacenamiento, consumo y eliminación. Es una cadena de procesos que tienen su origen en donde se originan los alimentos y van hasta el consumo final y eliminación. 

En este proceso interviene una serie de actores de diferentes contextos que incluyen en la infraestructura, servicios financieros, información y tecnología. Esta configuración de elementos se relaciona con los recursos  naturales, medioambiente, economía, preferencias de consumo de las personas; por tanto, con la cultura, conocimientos, tradiciones. Lo  importante es tratar de mejorar los sistemas alimentarios para que sean más sustentables, sanos, que puedan construir una mayor igualdad en el acceso a alimentos, las personas y  balance en los diferentes ambientes.

Esta Cumbre del Sistema Alimentario, por este concepto tan abarcador, tiene mucha importancia, puesto que toca a varios aspectos de la vida de las personas. 

¿Qué puede destacar Bolivia en esta cumbre?

La cumbre fue convocada a solicitud de 170 miembros, para que la comunidad internacional se dedique a discutir este tema, con el objetivo de establecer compromisos y medidas globales, que mejoren sistemas alimentarios de manera sostenible. La acumulación del sistema alimentario está relacionada con eliminar la pobreza del mundo. Esto y el hambre son objetivos mundiales de la agenda 20-30 y los objetivos de desarrollo sustentable. 

Qué pasa cuando el hambre y la pobreza se mezclan con desigualdades, con choques climáticos, con luchas, conflictos por la tierra, pues se convierte en un  foco de conflicto y el secretario general ha dicho que si no se alimenta la gente, se alimenta el conflicto, ésa es la razón fundamental  por la cual es necesario hablar de sistemas alimentarios.

¿Para la cumbre, primero se realiza una serie de diálogos nacionales, cuál será el objetivo?

En Bolivia, el Ministerio de Relaciones Exteriores tomó el liderazgo en encauzar el proceso con una serie de eventos, diálogos nacionales, regionales, con expertos y con  una serie de ministerios y autoridades, para enfocase en las líneas fundamentales. Los objetivos de esta cumbre y del diálogo nacional son sacar la posición de Bolivia en decir cuáles son los aspectos que se quiere poner en el foro internacional, porque no sólo se trata de una cuestión nacional. 

La producción del sistema también tiene cadenas que atraviesan fronteras;  por eso es que la comunidad internacional debe tener esta conversación, a la vez que en los países al interior de su comunidad. 

La cumbre tiene cinco aspectos cognitivos que son: lograr sistemas sostenibles para todas las personas; segundo, cambiar la forma de producción de cómo concebimos los alimentos para que sea más adecuado al medioambiente y poder frenar las emisiones de gases asociados con el cambio climático; la tercera es elevar la importancia de los sistemas alimentarios sostenibles para avanzar en la agenda de los objetivos del desarrollo, identificar soluciones para aquellos sistemas que no están siendo inclusivos y sostenibles; cuarto, destacar soluciones e impulsar el debate público sobre ellas; por ultimo,  aplicar el principio de desarrollo sostenible.

En el diálogo con la región del altiplano, con los valles  y trópico,  lo que se hace es invitar a organizaciones campesinas, originarias, productores, autoridades, expertos para que se discuta cómo se ve la producción, distribución, consumo de alimentos en sus regiones; se debe  plantear propuestas en sus regiones de cómo hacerlos más sostenibles y esto irá formando la posición de Bolivia, que tiene mucho que aportar. Por ejemplo, la recuperación de prácticas ancestrales de conservación y producción de alimentos que ha sido de alguna manera vigente y exitosa por décadas, siglos, y en algún momento de la producción de alimentos es cada vez más industrializada. Es necesario un poco mirar de vuelta esas prácticas para mirar un centro de equilibrio con el medioambiente. 

¿Qué oportunidades pueden nacer para Bolivia?

La primera idea es que sea un foro donde Bolivia pueda mostrar prácticas de cómo producen alimentos en algunos sectores; segundo, atraer inversiones  para continuar con esas prácticas que puedan ponerse en el foro internacional, pero a la vez también aprender a absorber algunas otras experiencias que pueden mejorar la producción de alimentos en Bolivia. El último fin de todo esto es que los países puedan caminar de una manera más firme y sistemática hacia la soberanía alimentaria. Esto es lo más valioso de la cumbre, concientizar alrededor de esta relación, entre alimentación, medioambiente, paz y  desarrollo. 

La idea sería llevar al dialogo alguno de estos elementos de discusión, mostrar cuál es la capacidad de producción, de transporte de estos productos para los mercados nacionales y eventualmente internacionales, estableciendo la posibilidad de sistemas alimentarios sostenibles, logrando la capacidad de intercambio en otras regiones, tanto acá, en el interior de Bolivia, como en el exterior, además recuperando y adaptando las prácticas a las condiciones actuales.

¿Cuál es la situación, en cuestión de equidad o inequidad de la alimentación en Bolivia?

Bolivia cuenta con aproximadamente 2,5 millones de personas de una u otra manera ligadas a unidades productivas agrícolas y éstas son de agricultura familiar, indígena, campesina y de alguna manera estas unidades tienen una vinculación a la agricultura muy importante.  

Se necesita diseñar un plan de acción que pueda aumentar un enfoque sostenible y de género, la sostenibilidad de sistemas alimentarios internacionales. Con este enfoque de escuchar a la gente se va a poder avanzar en el camino de una mejor soberanía  alimentaria en Bolivia. 

 


 

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