Luis Barbery, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia

CEPB: “Muchas medidas tomadas son pésimas señales para los inversionistas”

El sector empresarial ve con preocupación el cambio de las reglas de juego de manera repentina, las leyes laborales que vulneran derechos del sector, la toma de tierras en el oriente y el contrabando.

Nacional
Roxana Pomier
Por 
La Paz - lunes, 03 de octubre de 2022 - 5:00

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) cumplió 60 años hace poco, en momentos en que sus afiliados encaran el proceso de reactivación posterior a la pandemia. En ese contexto, todavía hay temas que al sector le afligen, como el cambio repentino de reglas de juego, la elaboración de leyes que limitan los derechos de los empresarios, el contrabando y la toma de tierras en el oriente. De esos temas habla el presidente de la confederación, Luis Barbery, en esta entrevista con Página Siete.

¿Cuál es el aporte de la CEPB al país en sus 60 años de vida?

El año 1962 se constituyó en una necesidad contar con una organización como es la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia que aglutine a todos los empresarios del país y que, de esa manera, puedan estar representados con la posibilidad de tener incidencia sobre las políticas públicas para llevar adelante la economía, la generación de empleo y para tener un país amigable con las inversiones por parte del sector privado. Muchos empresarios, a lo largo de estos 60 años, han dado su tiempo, su esfuerzo y su cariño por Bolivia a través de la dirigencia empresarial, buscando contribuir para tener un mejor país. Eso se mantiene invariable.

¿Cuál es la relación de la confederación con el Gobierno?

El nivel de relacionamiento que mantenemos con el Gobierno es estable. No diría que está en el mejor momento, no es así, pero sí es estable. Ni mejora ni empeora.

¿Por qué dice que la relación con el Gobierno no está en el mejor momento?

En lo que se refiere al Gobierno, nosotros cursamos invitaciones (para la celebración del aniversario de la CEPB) y no tuvimos la asistencia, tuvimos alguna disculpa de los invitados, en otros casos, no; pero se entiende porque la fecha la pusimos nosotros y ahí tienen que haber coincidencias, pero la fecha no se podía mover porque era nuestro aniversario y eso es lo que estábamos festejando.

¿Qué leyes o proyectos, en lugar de ayudar a la reactivación económica, perjudicaron?

De lo último, por ejemplo, la Ley de Restitución de Derechos Laborales. Es una ley que apunta a la esencia de la actividad empresarial privada. A través de esa ley se otorgan derechos hasta inconstitucionales. La misma Constitución no prevé esos beneficios por encima de lo que establece la Ley General del Trabajo. En caso de retiro por inasistencia injustificada por seis días consecutivos, sin ningún tipo de autorización o sin comunicar a la empresa, todavía ellos (los trabajadores) pueden arrepentirse y volver y tendrían que ser restituidos a su fuente laboral. Entonces, todo eso atenta contra el derecho del empresario a tomar decisiones con relación a su empresa. A veces, las decisiones tienen que ver con el campo laboral y ahí el empresario no tendría nada que decir ante esa posibilidad de restitución. Esa es una de ellas. La seguridad jurídica no es solamente que el empresario seguirá siendo dueño de su propiedad. Yo creo que muchas medidas que se han tomado atentan contra la seguridad jurídica y son señales pésimas que se dan a los inversionistas, sean nacionales o extranjeros. Hay que tomar en cuenta que el inversionista busca tener utilidades, que son legítimas, y que están contempladas en la Constitución Política del Estado. Sin embargo, por ejemplo, cuando se instituyó el doble aguinaldo, fue una medida que se tomó muy a quemarropa, sobre el propio periodo de Navidad, que es cuando se paga, pero además con fechas perentorias, con multas si no se cumplen; entonces, ese tipo de medidas también son atentatorias contra un país que quiere mostrarse amigable con las inversiones. Cualquier inversionista que vea este tipo de señales busca otro país, compara y toma sus decisiones en busca de lo más conveniente.

¿Cómo está la situación de las empresas? ¿Se ha logrado revertir los efectos negativos de la pandemia?

La pandemia tuvo efectos muy duros sobre la economía del país y de las empresas, todos sufrimos. En Bolivia, además, las empresas tuvieron que hacerse cargo del pago de salarios de todo su personal contratado que estaba sin producir, sin trabajar, todo eso ha causado una situación difícil. Estamos empezando a retomar nuevamente el ritmo, desde el 2021 y el 2022 las cosas están yendo un poco mejor, pero no hemos alcanzado todavía los niveles previos a la pandemia. A ratos está bien que nos alegremos porque algo bueno nos está pasando, estamos recuperando los niveles a los que ya se había acostumbrado nuestra economía, pero conviene no ser exitista, ser más prudente y esperar que la musculatura empresarial, en el campo financiero, se fortalezca un poco y si hay condiciones, hacer alguna reinversión, eliminar cuellos de botella, ser más eficientes, más productivos. A ratos uno ve que hay un exitismo muy grande, a veces dice la gente queremos almorzarnos la cena y a la hora de la cena qué hacemos.

¿En qué sectores hay más dinamismo y sectores que no se han recuperado?

Hay sectores que no pueden parar, como la producción de alimentos. Si se tiene una lechería, se tiene que ordeñar todos los días o la vaca deja de dar leche, los ciclos son fijos; las siembras de verano tienen que hacerse en verano, las de invierno en invierno, no se puede dejar las campañas. (En cambio), hay sectores como el turismo, donde uno puede dejar de viajar, por tanto, la gastronomía y la hotelería han sufrido más y están reactivándose con mayor dificultad.

¿A cuánto considera que va a llegar la inversión privada este año?

Las inversiones son difíciles de cuantificar porque la inversión es permanente en la mayoría de las empresas, nadie está sin tocar las empresas de un año para otro. Las grandes inversiones normalmente se dan en el sector petrolero, también en infraestructura, en carreteras, puentes y caminos. Creo que podríamos estar mucho mejor de lo que estamos si nos sentáramos a planificar qué es lo que debemos hacer para volvernos un país atractivo para los inversionistas y que los inversionistas nacionales se animen a comprometer sus garantías para lograr financiamientos nuevos y poder crecer, y que los inversionistas extranjeros con tranquilidad destinen su capital a inversiones en nuestro país y de esa forma podamos reactivar más rápido la economía, podamos generar más empleos. Creo que es una labor permanente, pero tiene que haber un compromiso muy serio del país para lograr esos objetivos.

¿Cuál es la situación de la deuda de las empresas? ¿Existe riesgo de impago?

Hay una pequeña mora que el mismo sistema financiero dio a conocer, es una mora relativamente baja para el sistema financiero. Cualquier incremento es indeseable, lo mejor es estar con menos mora todavía, pero creo que los niveles actuales para un periodo pospandemia pueden considerarse aceptables. En todo caso la banca está muy sólida, está haciendo reprogramaciones muy oportunas y creo que, con una buena evaluación de sector por sector, empresa por empresa, están pudiendo manejar su cartera de manera eficiente y capaz.

La CEPB ha estimado que el contrabando mueve 2.300 millones de dólares al año, ¿ese valor en 2022 ha sido superado?

Contrabando hemos tenido siempre en Bolivia, eso no hay que negarlo, pero a ratos se exacerba de acuerdo a las condiciones que se presenten en los países vecinos en materia de tipo de cambio. Eso provoca que nos inunden con productos de contrabando y el contrabando cerró empleos bolivianos. Entre ese año, donde se hicieron cálculos muy serios de parte de la confederación y se llegó a determinar que el contrabando le significa al país unos 2.300 millones de dólares de drenaje de divisas, el año pasado la Cámara Nacional de Industrias hizo una actualización de ese estudio y llegaron a verificar que la cifra se ha incrementado a más de 3.000 millones de dólares por año. Actualmente, con las condiciones inflacionarias que tenemos en Argentina, esas cifras con seguridad son crecientes y si no hay un combate frontal, pero decidido, comprometido con el país contra el contrabando, eso facilita que estas redes continúen avanzando, haciendo su agosto a costillas de la economía boliviana.

Según la CEPB, ¿cuánto va a crecer la economía? El Gobierno estima 5,1, el FMI ha dicho que va a ser una tasa menor.

Nosotros tratamos de ser prudentes. El exitismo a veces no es bueno, hay que saber alegrarse de nuestros éxitos, pero sin exagerar. Hemos tenido algunas verificaciones y nosotros nos apegamos más a lo que proyectan los organismos internacionales, como el BID, el BM, FMI, la Cepal, todos están alrededor del 3% más o menos de crecimiento de la economía. Eso quiere decir que la economía va a crecer, que se genera nueva mano de obra que se incorpora, pero no la suficiente. Son más de 150 mil personas que ingresan al mercado laboral cada año y el que no encuentra un espacio con un empleo digno, que es el que ofrecemos en el sector privado, tiene que buscárselas a través de la informalidad, el subempleo.

¿Qué opina de las sugerencias que ha dado el FMI al Gobierno?

Como se dice, una cosa es con plata y otra cosa es sin plata. Un banco pone condiciones cuando va a financiar a alguien, si uno necesita el dinero del banco, tiene que comprometerse a hacerles caso. Lo mismo pasa con el FMI, ellos dan la receta de lo que creen que se tiene que hacer, son recetas económicamente ortodoxas, pero si yo puedo evitar al banco, porque lo que me ofrece no me conviene para mi negocio, entonces le digo, “muy amable, respeto sus sugerencias, pero no voy a tomar el crédito en esas condiciones” y nada más. Ellos hacen sus recomendaciones técnicas y el país es libre.

Hay avasallamientos de tierras en el oriente. ¿Qué diagnóstico tiene la CEPB al respecto?

Nosotros creemos que lo que tenemos en el agro es un cáncer, son mafias organizadas que se dedican a la toma de tierras de propiedades productivas. Bolivia tiene tierras fiscales en demasía, pero tiene que haber una buena planificación para mejorar el desarrollo de esas tierras si se van a dotar a ciudadanos que necesitan y están dispuestos a cultivar las tierras. En este caso son mafias que tratan de apoderarse de lo ajeno, de aquello que ya tiene inversiones importantes para luego hacer negocios y venderlo. A veces estas mafias están respaldadas por algún ciudadano que tiene recursos y que los financian. Cuando uno se acerca, se da cuenta que es gente que tiene vehículos nuevos, apoyo logístico, tienen maquinaria, no es gente menesterosa que necesita las tierras para vivir, es gente que se aprovecha de la política que está imperando ahora, donde el gobierno populista les da la posibilidad para que ellos actúen de esa manera. Creo que el Gobierno tiene todas las posibilidades y mecanismos para cortar de cuajo este cáncer que tiene la actividad agropecuaria de Bolivia, en eso tenemos que actuar con convicción como país y mirar al frente con el objetivo de convertirnos en un país productivo, serio, un país que cumple con sus compromisos. Lo mismo pasa cuando estamos en pleno proceso de exportación y se prohíbe la exportación de algún producto esperando certificaciones que más son un pretexto que una necesidad.

¿La confrontación política en Santa Cruz perjudica a la economía?

Tiene que haber diálogo, tiene que haber respeto por el político que piensa diferente. De esa manera todos vamos a trabajar con menos incertidumbre y vamos a poder comprometernos con el trabajo y de mejor manera vamos a trabajar con menor incertidumbre y vamos a poder comprometernos con la producción de mejor manera.

¿Cómo ve las discrepancias entre los sectores cruceños?

Creo que nuestro departamento tiene un proceso de maduración política por delante. Es auspicioso ver nuevas generaciones incursionando en política y mi mayor deseo, en lo personal, es que eso le dé un rumbo de mayor certeza y mayor seriedad y mayor tranquilidad para los ciudadanos, de sentirnos mejor representados por gente capaz y por gente que toma la actividad pública de manera muy seria.

“A ratos uno ve un exitismo muy grande, a veces, como dice la gente, queremos almorzarnos la cena”.
“Si no hay un combate frontal contra el contrabando, estas redes continuarán haciendo su agosto”.
(Los avasalladores) “Son gente que se aprovecha de la política del Gobierno populista”.

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