La democracia boliviana cumple 36 años y está “en riesgo”, alertan

El irrespeto a la Constitución, la dependencia del Poder Judicial, las vulneraciones a los DDHH y la corrupción atentan contra la democracia, según activistas y opositores.

Nacional
Redacción Diario Página Siete
Por 
La Paz - lunes, 08 de octubre de 2018 - 3:04

Liliana Carrillo V. / La Paz

El irrespeto a la Constitución Política del Estado, la dependencia del Poder Judicial al Ejecutivo, las vulneraciones a los Derechos Humanos y la corrupción, entre otros factores, ponen en riesgo la democracia boliviana, según analistas y asambleístas. El próximo miércoles 10 de octubre se cumplen 36 años del reinicio del periodo democrático en el país y las plataformas del 21F anuncian movilizaciones.

El domingo 10 de octubre de 1982, Hernán Siles Zuazo era posesionado como presidente electo de Bolivia ante la algarabía popular. Finalizaba así una luctuosa etapa de dictaduras y se iniciaba un periodo democrático. Hoy, 36 años después, está en riesgo, alertan activistas y opositores. Para el oficialismo, en cambio, hoy , es “evidente” que impera el Estado de Derecho.

“La democracia, que tantas vidas ha costado, está en riesgo”, sostiene la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en Bolivia, Amparo Carvajal. “El Presidente no respeta la Constitución y, desoyendo el resultado de un referendo al que él mismo ha convocado, quiere repostularse alargando su mandato”, argumenta.

“La democracia es el respeto a la justicia, a la independencia de los poderes del Estado y sobre todo a los Derechos Humanos. Ahora tenemos perseguidos y una justicia que da vergüenza -el caso del médico Jhiery Fernández es sólo un ejemplo- mientras falta lo básico en Salud y Educación”, sostiene Carvajal, activista por los derechos humanos desde hace décadas.

Independencia de poderes

“La democracia no debe medirse en cantidad de tiempo sino en calidad y desde 1982, los diferentes gobiernos no han cumplido plenamente los retos que ésta plantea. El MAS ha perfeccionado los modelos de Banzer o Sánchez de Lozada, al punto de perseguir a quienes piensan diferente”, opina el rector de la Universidad Mayor de San Andrés y ex Defensor del Pueblo, Waldo Albarracín.

Alerta sobre el riesgo que supone la falta de autonomía del Poder Judicial y la corrupción. “La Constitución establece la independencia de poderes; los gobernantes del Órgano Ejecutivo deben dejar de cooptar el Judicial en miras a un poder absoluto”, sostiene. Añade que ello incide en “una corrupción generalizada”.

Albarracín cuestiona también los hechos de represión que atentan contra los DDHH y el papel que en ellos desempeña la Policía “El ciudadano vive en la indefensión. ¿A quién se puede quejar? La Fiscalía como el Defensor del Pueblo están cooptados; la Policía está cuidando plazas para que no entren los defensores del 21F, en vez de cumplir su papel. Hay una distorsión de la democracia”, sostiene.

Oposición alerta de un quiebre

La conmemoración de los 36 años de la democracia estará marcada por la “derrota” de Bolivia ante La Haya y el riesgo del quiebre del Estado de Derecho por los intentos de reelección de los actuales mandatarios pese a los resultados del referendo del 21F, coinciden asambleístas de la oposición.

“Los atentados a una democracia no se miden sólo con la presencia de tanques o sangre; también está la cooptación de los poderes del Estado y la manipulación de tribunales por parte del Ejecutivo, que es lo que vivimos. No podemos hablar de democracia cuando hay un tribunal que ha vulnerado la CPE atribuyéndose competencia que no tiene para anular el voto ciudadano”, opina la diputada de Unidad Demócrata (UD), Lourdes Millares.

La democracia atraviesa, en su análisis, una prueba. “El hecho de que Evo Morales esté en su tercer mandato manipulando la Constitución y que se haya fabricado una sentencia para ello se suma a la Ley de Partidos políticos y su reglamento. Todo va en beneficio de perpetuar al MAS”, alerta.

Para el diputado Luis Felipe Dorado (UD), en la última década se han visto riesgos de debilitamiento de la democracia que, en su opinión, se evidencian en la falta de independencia de los órganos del Estado, la ausencia de transparencia en la administración pública y las amenazas a la libertad de expresión, militancia y credo religioso.

“El Gobierno con una intención perversa debilita la democracia con tres formas de acción: Primero, el control totalitario de los órganos del Estado de un liderazgo caudillista que busca el poder absoluto. Segundo, la intención malsana de perpetuarse en el poder a través de mecanismos inconstitucionales nos muestra una falta de respeto y de aplicación de la CPE, que en cualquier Estado de derecho y democrático simboliza el imperio de la ley. Tercero, otro riesgo es la falta de respeto al pueblo al no acatar la decisión del voto del soberano (referendo del 21F); lo que significa violar la democracia en su máxima esencia”, expone el asambleísta.

En el análisis de Dorado a esos tres elementos se suman otros: “la persecución de líderes de oposición, la corrupción, el descontrol de la gestión pública y la persecución de la libertad de expresión expresada en los medios de comunicación”. Todo ello -concluye- “configura un escenario completamente contradictorio a los principios democráticos”.

MAS: La democracia se refuerza

El oficialismo tiene otra perspectiva: “Bolivia hoy profundiza el sistema democrático con un presidente elegido con más del 50% de los votos; antes los que nos gobernaban no lograban ni el 20%”, sostiene el jefe de la bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS), David Ramos.

Recalca que el artífice de fin de las dictaduras, hace 36 años, fue el pueblo boliviano. “Han sido las mujeres mineras con su huelga, la COB con su lucha, pero los que no tuvieron nada que ver hoy se llenan la boca con luchas ajenas”.

Para el diputado masista, es “evidente” que impera el Estado de Derecho. “No hay perseguidos, ni confinados; todos ejercen sus derechos”, sostiene y califica de demagogos a quienes exigen el respeto del referendo del 21F. “La consulta era para modificar la Constitución y la Constitución no se ha cambiado”, dice.

Considera la Ley de Partidos como un avance en miras de la democratización interna de las organizaciones políticas: “Ahora por voto se va a elegir internamente a los binomios. El principio siempre es que el pueblo dirima quien le gobierne”.

Para el próximo 10 de octubre, el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) y las plataformas ciudadanas anuncian unas movilizaciones en todo el país en defensa del resultado del 21F. En La Paz convocan a una concentración en la plaza San Francisco. “Esperamos a más de 100 mil personas para decir no a la repostulación de Evo Morales ni a la Ley de partidos”, informa Waldo Albarracín.

Sufragio y transparencia, parámetros de la democracia.
Foto: Archivo / Página Siete
WJP: Bolivia retrocede en Estado de Derecho

El Índice de Estado de Derecho 2017-2018 de la organización internacional World Justice Project sitúa a Bolivia en el puesto 106 de 113 países evaluados. En cuanto a justicia, el país está entre los diez con los peores sistemas; ocupa el puesto 104, detrás de Nigeria, Bangladesh y Honduras.

El estudio es elaborado anualmente por la WorldJustice mediante 1.000 entrevistas a docentes de derecho y abogados en las tres ciudades más importantes de cada país. En su última evaluación, Bolivia obtuvo 0,38 puntos, dos menos que el año pasado, y se ubicó en el puesto 106 de 113 países. En la región quedó penúltimo, en el puesto 29, solo por encima de Venezuela.

El índice toma en cuenta ocho parámetros para calificar el Estado de Derecho sobre una puntuación que va del 0 al 1. Esos indicadores son: restricciones a los poderes del Gobierno, ausencia de corrupción, transparencia, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento normativo, justicia civil y justicia penal.

Según el informe, en Bolivia el Estado de Derecho a menudo es eludido, y el sistema en sí mismo es muy débil e ineficiente. La corrupción y la falta de transparencia son un problema constante y de acuerdo con los criterios de Ausencia de Corrupción, Bolivia ocupa el lugar 103. En cuanto a restricciones a los poderes del Gobierno, Bolivia se ubica en el puesto 102 de 113 del ranking global y el 27 de 30 en el regional.

En transparencia y apertura del Gobierno, Bolivia está en el puesto 88 de 113 en el ranking global y en el 28 de la región.

A este estudio de la organización World Justice Project (WJP) se suma el informe de la organización Reporteros Sin Fronteras presentado en abril. En la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2018 que realiza esa institución, Bolivia se ubica en el antepenúltimo lugar de Sudamérica. Bajó tres puestos en relación a 2017.

“El gobierno de Evo Morales, quien llegó a la presidencia en 2006, hace callar a los medios de comunicación críticos y los funcionarios no dudan en atacar en público a los periodistas de oposición o en emprender procesos judiciales para amordazarlos”, sostiene el informe de Reporteros Sin Fronteras.

A nivel mundial, Bolivia ocupa el puesto 110 de 180 países. El ranking es liderado por Noruega, que se ubica en el puesto número uno en libertad de prensa. El último sitial (180) lo ocupa Corea del Norte.

18 años de dictadura

En 1964, el golpe militar de René Barrientos a Víctor Paz Estenssoro inició 18 años de dictaduras militares, durante los cuales Bolivia vivió 14 gobiernos de facto hasta 1982.

1978 El 9 de julio tras siete años del gobierno de facto de Hugo Banzer Suárez, se llevaron a cabo los primeros comicios desde 1960. En una elección fraudulenta ganó el candidato oficialista Juan Pereda Asbún.

1979Tras el derrocamiento de Pereda por Padilla se llamó a elecciones. Los comicios dan empate virtual entre Hernán Siles de la UDP) y Víctor Paz del MNR. Tras un empantanamiento en el Congreso, asume Wálter Guevara Arze.

1979 El 1 de noviembre el golpe de Alberto Natusch Busch derroca a Guevara. Lydia Gueiler es posesionada y llama a elecciones. Gana los comicios Hernán Siles.

1980El 17 de julio, a sólo 18 días de las elecciones, mientras el parlamento definía quién sería presidente se produjo el golpe de Luis García Meza, uno de los más sangrientos de la historia.

1981En agosto, García Meza fue obligado a renunciar y le sucedió una junta militar presidida por Waldo Bernal, Óscar Pammo, Celso Torrelio, quien se quedó al mando. Su sucesor, Guido Vildoso cerró el ciclo de gobiernos militares.

1982El congreso elige por mayoría absoluta a Hernán Siles como presidente y Jaime Paz Zamora como vicepresidente. El 10 de octubre fueron posesionados y dieron inicio a la era democrática que cumple 36 años.

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