Es excanciller y exalcalde de la ciudad de La Paz

MacLean-Abaroa: “Ofendimos al anfitrión, llegamos a su casa y entramos por la cocina”

MacLean-Abaroa pone bajo la lupa la actuación de Bolivia en la Cumbre de las Américas e indica que la diplomacia se hace sentándose en la mesa de la diplomacia, no tirando la puerta y quedándose afuera.

Nacional
Pablo Peralta
Por 
La Paz - domingo, 12 de junio de 2022 - 5:00

“Ofenden al anfitrión, le rechazan la invitación y mandan a alguien de segundo nivel que, obviamente, no se va a sentar con los presidentes”. De esa forma retrata Ronald MacLean-Abaroa, excanciller y exalcalde de La Paz, la actuación de Bolivia en la reciente Cumbre de las Américas, realizada en Estados Unidos (EEUU).

En entrevista con Página Siete, además de un análisis en torno al papel de Bolivia en ese encuentro, MacLean-Abaroa pone bajo la lupa a la política exterior nacional y la guerra entre Ucrania y Rusia.

Arce decidió no asistir a la Cumbre de las Américas, pero participó una delegación liderada por el canciller Rogelio Mayta ¿qué gana Bolivia con estrellarse discursivamente contra EEUU y luego enviar una comisión?

Es un tema clásico de la inexistente política exterior boliviana, porque no hay servicio exterior, no hay línea, no hay convicción, no hay intereses claramente establecidos. Entonces, no son ni chicha ni limonada, como dicen.

Por un lado, ofenden al anfitrión, le rechazan la invitación y mandan a alguien de segundo nivel que, obviamente, no se va a sentar con los presidentes, que prácticamente ha debido ir a escuchar los discursos, porque no tiene ninguna capacidad para realmente ser parte de aquello, puesto que Bolivia ya tomó una posición adversa a EEUU.

Es pues un gravísimo error, porque Bolivia está en el área de influencia americana y si comparamos qué puede conseguir Bolivia de Cuba o de Venezuela vis a vis lo que puede conseguir en un concierto latinoamericano con las democracias latinoamericanas, pues no hay dónde perderse. Esto es ni chicha ni limonada, como dicen. Ofendemos al anfitrión, llegamos a su casa y entramos por la cocina.

¿Cuál es la importancia para Bolivia de una cumbre de este tipo? y ¿qué ventajas hubiera significado la asistencia de Arce a la Cumbre de las Américas?

La última Cumbre ha sido hace nueve años, lo que quiere decir que EEUU casi una vez en una década dedica su mirada a la región. Ahora bien, lo que es muy interesante es que el gobierno de Joe Biden es un gobierno que está luchando fuertemente por la restitución del sistema democrático en EEUU. La noticia más importante de las últimas 24 horas es el resultado de la comisión que está investigando los incidentes del 6 de enero, cuando se tomó el Congreso y hubo toda una conmoción social, etcétera, y lo que está saliendo a la luz es que esto ha sido un verdadero complot, un golpe de Estado planificado, empujado por Donald Trump, que había perdido las elecciones.

Esto tiene implicaciones muy graves en este país. Entonces, Biden, en contraste, está queriendo fortalecer la democracia americana y desde luego la democracia latinoamericana y del mundo, porque está nada menos que compitiendo contra la autocracia más importante que es la rusa. Están en una guerra mundial, porque es una guerra mundial al final de cuentas. En ese contexto, hemos tomado el lado de los infractores, de los villanos, que son los rusos.

Entonces, en esta circunstancia no darse cuenta que la guerra es entre toda Europa y EEUU contra Rusia, que les van a ganar, que van a terminar con la Rusia como la conocíamos, y que obviamente “muerto el perro, se mueren las pulgas”, ahí van a quedar en el camino Maduro, los cubanos, los nicaragüenses, porque se van a quedar sin apoyo de Rusia y los americanos triunfantes con Europa occidental nos van a mirar al otro lado del conflicto, obviamente, perdedores.

Si Arce hubiera ido, por lo menos podríamos haber rescatado el hecho de que ante una invitación hemos tenido la cortesía de aceptarla y que nos dejen sentarnos en la mesa de la democracia con países demócratas, sin ser verdaderamente demócratas, pero nos dan el beneficio de la duda y por qué, porque Arce ha sido electo en una elección, pero no cumple ninguno de los otros requisitos de la Carta Interamericana de la Democracia.

Hemos perdido una buena oportunidad, hemos escuchado el discurso totalmente desquiciado del presidente Fernández, que ataca a EEUU, su anfitrión, ataca al Fondo Monetario, a quien le está pidiendo plata. O sea, estamos con los más ignorantes de lo que son los intereses a largo plazo de nuestros países. Es pues una pena, por eso yo creo que Arce ha perdido por ambos lados.

Bolivia apuesta por Cuba, Nicaragua y Venezuela, pero ¿no hubiera sido más estratégico asistir y dentro de la Cumbre plantear las críticas?

Desde luego. El tema está en que la diplomacia se hace sentándose en la mesa de la diplomacia, no tirando la puerta y quedándose afuera. Obviamente, es mucho más efectivo estar allí y plantear su punto de vista que no estar allí. Bolivia hubiera aprovechado esa oportunidad, incluso para disentir. Pero una cosa es disentir sentado en la mesa y otra cosa es no asistir.

¿Qué eco tuvo allá el discurso del presidente de Argentina, Alberto Fernández, que asumió el portaestandarte de la Celac?

Ninguno, es una pena. Las noticias sobre la Cumbre aquí en EEUU casi no se han visto. Wall Street Journal, New York Times, Washington Post, etcétera, veamos las primeras páginas, ni figura. En la cuarta página quizás una columna.

Ahora lo importante para ellos es el juicio a Trump, que si se lo inicia, va a terminar muy mal. Van a meter a la cárcel a la gente que participó en este golpe de Estado, que falló el 6 de enero. Dos, les interesa la guerra con Rusia. Tres, les interesa la inflación. Se ha desatado una inflación importante aquí en EEUU y, bueno, la gente está pensando en eso. No piensan en Latinoamérica, menos en Bolivia. No aparecemos en el mapa siquiera.

Entonces, si nos dan la oportunidad de dedicarle una semana, unos días, unas horas al continente, el no estar es un acto de irresponsabilidad con el país mismo, es un acto de incumplimiento de deberes, éste es un caso típico. O sea, para eso tenemos gobernantes que tienen que defender los intereses de Bolivia y no los de Cuba, o los de Venezuela o Nicaragua.

Es una vergüenza que el Presidente boliviano hubiera anunciado en La Habana que no iba a venir a EEUU, por lo menos tenga el decoro de hacerlo desde La Paz.

En la Cumbre de la Celac, de 2021, el presidente de Cuba abogó por las Malvinas para Argentina, pero no dijo nada sobre el tema mar. ¿Siendo un país aliado, uno por los cuales Arce decidió no asistir a la Cumbre de las Américas, no debería también apoyar formalmente a demanda marítima? O es que ¿la diplomacia nacional no hizo su trabajo como debería?

Lo que pasa es que los cubanos nunca nos han apoyado en la demanda marítima, prácticamente. Tampoco los mexicanos, menos los argentinos. Ninguno de ellos nos ha apoyado, obviamente porque siempre han estado al lado de Chile por intereses concretos, pero nosotros no sabemos negociar ni eso. Les damos nuestro apoyo, por qué será, nadie sabe, pero desde luego no es por defender los intereses de Bolivia. Ese es un triste capítulo, porque, claro, después de la doble derrota en La Haya, no sé qué va a quedar de aquella política exterior.

¿La postura actual de la política exterior boliviana frente a EEUU cómo se explica? ¿Cuál es el origen de esa antipatía?

Básicamente porque EEUU ha estado a la cabeza de la lucha contra el narcotráfico y como el gobierno de Evo Morales ha sido aliado del narcotráfico y obviamente fue un gobierno de cocaleros para los cocaleros, ahí surge pues la madre del cordero, y de eso seguimos en esta posición, y claro en el país ahora la penetración del narcotráfico, de los cárteles, es pues profunda. Dios sabe cómo vamos a salir de esta situación.

Usted fue canciller en el principio de los 90. ¿Fue tal la supuesta injerencia de EEUU en Bolivia como predican en el MAS?

No. EEUU ha sido un aliado de Bolivia y Bolivia de EEUU. La injerencia que tenemos de los cubanos y los venezolanos, que hasta tienen cuerpos de seguridad que protegen a Evo Morales y a la presidencia, el sistema de inteligencia y de espionaje que está montado contra los propios bolivianos por los cubanos y venezolanos eso no hemos tenido nosotros. EEUU es un país fuerte, grande, es el país más poderoso de la Tierra y Bolivia es un país pequeño, pero siempre nos hemos tratado con consideración y con respeto.

En política exterior, se dice, no hay amigos ni enemigos, sino intereses. ¿No sería mejor ser “un país de contactos”, es decir, al margen de lo ideológico, llevarse bien con moros y cristianos?

Yo no veo ninguna ventaja en tratar de llevarnos bien con los rusos o con los cubanos, o con los venezolanos. No hay ninguna ventaja, sólo hay desventajas. Ahora bien, nosotros debemos tener una relación equilibrada con Europa, con el Asia, con EEUU, con Canadá, eso sí, tenemos que diversificar nuestras relaciones.

En la época en la que fui canciller tuvimos un énfasis muy fuerte en la relación con Europa, particularmente con España. Tocó el quinto centenario. Nos beneficiamos de muchos programas de créditos, que nunca se pagaron de vuelta. Por ejemplo, el teleférico estaba totalmente financiado. Ese crédito, España, años después, lo perdonó, nunca lo cobró. No como ahora que tenemos que pagar 750 millones de dólares por un teleférico que valía la mitad o menos, pero bueno.

Somos un país tan chiquito que no cortamos ni pintamos. Una cosa es que Brasil sea un país de contactos y otra cosa es que Bolivia sea un país de contactos. No tenemos el peso específico ni el tamaño de la economía ni la fuerza para hacer contacto de nadie, excepto de Latinoamérica y nos tienen aislados. Este famoso corredor del Pacífico al Atlántico va a evitar Bolivia para no entrar y nos va a dejar marginados en un hueco negro al medio de Latinoamérica, aislados del resto. Ese es el costo que tenemos y eso se queda para nuestros hijos, nuestros nietos y bisnietos.

En NNUU y la OEA Bolivia no votó en contra de Rusia por la invasión a Ucrania, y en un caso hasta votó a favor del Kremlin, ¿qué se está jugando en el fondo en esa guerra?

La posición de Bolivia es que tiene una dependencia por debajo de Rusia, de Cuba y de Venezuela. Nosotros no sabemos exactamente la naturaleza de ese compromiso, no del país, sino de los gobernantes actuales, que son prácticamente vasallos de Cuba y de Venezuela.

La política exterior se formula en Cuba, incluso se articula en Cuba, como hemos visto al presidente Arce, anunciando decisiones de carácter nacional en La Habana. Es una vergüenza eso, no tiene ni el decoro de por lo menos regresar a la sede de Gobierno y dar declaraciones.

Entonces, en EEUU se está jugando algo muy importante: la relación que tenía Donald Trump con Putin era muy sospechosa. Apenas se hizo cargo del gobierno, Donald Trump se distanció de nuestros aliados europeos, quería quitarles financiamiento, debilitar a la OTAN, exactamente lo que necesitaba Putin para invadir Ucrania y que no hubiera una retaliación de parte de los países europeos y de EEUU.

Gracias a Dios, Trump no ganó las elecciones y resulta que ahora, obviamente, se han aventurado en esta invasión que rompe todos los tratados internacionales, todo el sistema que se construyó post Segunda Guerra Mundial, Naciones Unidas, etc., para que nunca más hubiera este tipo de amenazas en Europa y en el mundo, y Putin ha destrozado todo aquello, ha violado todo esto y en eso estamos acompañándolos nosotros, que hemos sido víctimas también de una invasión, que por principio deberíamos esta opuestos a cualquier invasión y no lo estamos haciendo.

Ahora bien, en esta guerra se está jugando dos sistemas: el autocrático y el democrático, y van a dejar a Rusia aislada, le van a impedir tener un ejército que les permita volver a hacer lo que han hecho. La economía rusa va a quebrar. La economía rusa ya es más pequeña que la brasileña, más pequeña que la italiana, más pequeña que Texas en EEUU, y no va a poder sostener una guerra por mucho más tiempo contra las potencias europeas y EEUU.

¿Estamos ante la Tercera Guerra Mundial?

Sí, es prácticamente una guerra que está involucrando, como las dos primeras, a gran parte de Europa y EEUU, porque aquí en esta guerra está EEUU, está Japón, está toda Europa occidental. Se han sumado países tradicionalmente neutrales como Finlandia y Suecia, y se van a afiliar a la OTAN y van a terminar derrotando a Rusia.

Ya dijimos: la pandemia va a acelerar la historia y ahora esta invasión de Putin, que se cree un nuevo Pedro el grande de Rusia, va a acabar con la Rusia como la creíamos antes. La cantidad de soldados rusos que están muriendo es espantosa, y al final la población de Rusia va a exigir que pare el fuego y Rusia va a terminar muy debilitada, muy castigada por la guerra, por la deuda que va a tener. Tiene que reparar Ucrania, tiene que reconstruir Ucrania y se lo van a imponer, y de aquí a unos años Moscú va a ser una ciudad inferior a Kiev.

No es una guerra tradicionalmente bélica, pero es la economía americana, que es muy poderosa, muy fuerte, sumada a la de Europa occidental contra una economía más pequeña que la de Italia, que es la de Rusia, un país subdesarrollado con un poder atómico adosado, pero nada más... Esta guerra va a cambiar la historia.

HOJA
DE V ID A
Trayectoria Ronald MacLean-Abaroa fue canciller, además de ministro de otras carteras de Estado. También fue alcalde de la ciudad de La Paz.
Perfil Es docente de Harvard y fundador de “Islas de Integridad”.
“No hay servicio exterior, no hay línea, no hay convicción, no hay intereses claramente establecidos”.
“En ese contexto, hemos tomado el lado de los infractores, de los villanos, que son los rusos”.
“En esta guerra se está jugando dos sistemas: el autocrático y el democrático, y van a dejar a Rusia aislada”.
AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen.
Para más información puede contactarnos

OTRAS NOTICIAS