Bolivia: el modelo de la economía plural

Gabriel Loza Tellería
jueves, 10 de octubre de 2013 · 21:04
      El desempeño de la economía boliviana del 2006 al 2012 ha despertado diversas interrogantes sobre el tipo de modelo económico que Bolivia estaría aplicando desde la asunción del presidente indígena Evo Morales. Los resultados positivos han sido reconocidos por organismos internacionales como CEPAL, FMI, Banco Mundial, BID y la CAF e incluso por la revista América Economía.
Por una parte, para los economistas neoliberales es simplemente un retorno al populismo pre 1985 y similar al populismo de Argentina, Ecuador y Venezuela. Se basan en el libro, de Dornbusch y Edwards, Macroeconomía del Populismo en la América Latina, que define el populismo económico como "un enfoque de la economía que destaca el crecimiento y la redistribución del ingreso y menosprecia los riesgos de la inflación y el financiamiento deficitario, las restricciones externas y la reacción de los agentes económicos ante las políticas agresivas ajenas al mercado”. También se remiten al libro de Edwards, Populismo o Mercados, acuñando el término neopopulismo para "Hugo Chávez, Evo Morales y Néstor Kirchner”.
Por otra parte, está la crítica desde la izquierda, por ejemplo el CEDLA, que por el énfasis en la estabilidad macroeconómica plantean que no hay cambio de modelo económico, puesto que se sigue aplicando los mismos instrumentos plasmados en el DS 21060 de 1985. Asimismo, está la crítica de los que han incorporado la variable medio ambiente como elemento distintivo de los modelos de desarrollo, como en el caso de CLADES, que califica al modelo boliviano como el neoextractivismo aplicado por los movimientos "progresistas”.
Es por eso que el libro Bolivia: El modelo de economía plural trata de responder gran parte de estos interrogantes. Enfatiza que el modelo no ha sido diseñado desde afuera, si no que está en función del tiempo y espacio histórico, de las características de una economía y sociedad heterogénea como la boliviana y de las tendencias de la economía mundial. Así, refleja las diferentes formas de organización económica que se desarrollaron en forma desigual y combinada; como la privada, comunitaria, estatal y cooperativa y lo que busca es su articulación adecuada bajo la dirección del Estado.
Si bien es un modelo con una orientación del desarrollo basado inicialmente en los recursos naturales, busca su industrialización y la conformación de un tejido productivo más diversificado en el largo plazo. Toma como dinamismo tanto la demanda interna como la externa.
Por tanto, la política económica aplicada en Bolivia no es una repetición de políticas macroeconómicas populistas y consiste en la combinación del equilibrio macroeconómico con el cambio social y estructural. Está inscrita en la Constitución Política del Estado la función del Banco Central de mantener el poder adquisitivo de la moneda nacional, pero la estabilidad no es un fin en sí misma, sino debe contribuir a eliminar la pobreza, la desigualdad y lograr un crecimiento económico sostenido. Sin estabilidad, los cambios se harían reversibles.
La política económica aplicada en Bolivia es diferente a las recetas del Consenso de Washington que jibarizaba el papel del Estado, la política monetaria la centraba en la inflación y el ajuste fiscal se realizaba a los de abajo. Con el Nuevo Modelo, el Estado desempeña un rol fundamental y el ajuste fiscal se realiza a los de arriba, empezando por las empresas transnacionales. Además, se dio un proceso de afectación de los recursos y la propiedad de los factores de producción, así como una redistribución del ingreso y del excedente económico.
La política social además del aumento del gasto social y hasta la conformación de un seguro universal de salud se complementó con Transferencias Monetarias Directas Condicionadas, como en el caso del Bono Juancito Pinto, a más de un millón novecientos niños en edad escolar, y el Bono Madre-Niño Juana Azurduy y la transformación del Bono Sol en la Renta Dignidad. Estas transferencias provienen de la renta del sector extractivo como expresión de un nuevo uso del excedente económico.
En síntesis, el libro: Bolivia: El Modelo de Economía Plural, señala que se trata de un modelo con una política económica pragmática y prudente, con una política social centrada en los pobres pero en un contexto de profundos cambios estructurales, como la nacionalización de los hidrocarburos. Está dedicado tanto a los que critican el modelo como a los que aplican aunque sin conocerlo.

Gabriel Loza, economista,
exministro y expresidente
del Banco Central de Bolivia.

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

Valorar noticia

Comentarios

Otras Noticias