Carlos Decker Molina

El Gorbachov yanqui

jueves, 17 de octubre de 2013 · 21:19
Cuando el Comité Central del Partido Comunista de la URSS se definió por Gorbachov fue porque se necesitaba un reformador del sistema. En el libro Perestroika, Gorbachov declara la necesidad de blanquear las cifras de la economía de la URSS, que estaban todas manipuladas por los comisarios políticos de todos y cada uno de los sectores de la producción, y se hacía imperiosa la apertura y transparencia política para regenerar el sistema.
Gorbachov, al contrario de sus antecesores, tenía cultura política, sabía de economía y era un hombre universal. Para salvar a su país, necesitaba la distensión internacional. La presencia militar en Europa del Este y su carrera armamentista se tragaba recursos que podían usarse para  arreglar las cargas internas.
Obama llegó al gobierno a caballo de la crisis de Lehman Brothers. Su interés reformador del sistema tuvo que ceder paso a la realidad económica que, en ese momento, se graficaba en una baja del 6% del PNB.
En medio de la crisis, herencia de Bush, lanzó su paquete reformador del sistema hoy votado y sancionado que lleva el nombre periodístico de Obamacare, la única "muesca” del revolver presidencial. Terminar con un decenio de guerras, que importaban millonarias facturas, implicaba cambiar no sólo la táctica sino la estrategia total de la política internacional (discurso de la Universidad de El Cairo). La distensión mundial habría podido traducirse en política doméstica.
Nada de lo que estaba previsto a excepción del Obamacare se ha podido ejecutar y ello tiene varias razones como variables de una ecuación con  elementos diferenciales. Sin embargo, hay una que deviene en determinante: el Tea Party y la derecha cristiana. Dos entidades que no tiene idea del quehacer político, porque su ceguera racista y fundamentalista no les permite distinguir la realidad.
Obama es consciente del declive relativo de su país. Dejó entrever cuando habló de no intervenir en Siria. Ese mismo contexto está en el cambio de foco geoestratégico, cuando señala que  EEUU debe mirar hacia el Pacífico porque ahí está China, su principal acreedor, que no sólo le disputa el plato de comida global sino el restaurante.
La posición de Putin en el tema sirio es otra muestra de una nueva multilateralidad necesaria en un mundo donde, felizmente,  los viejos imperios se están resquebrajando y emergen otros aunque débiles aún.
El bloqueo actual que sufre Obama en la tramitación de la ley de presupuesto es un incumplimiento de las obligaciones federales, es decir, los republicanos están transgrediendo la ley sólo porque quieren hacerle vida imposible a Obama, seguramente porque es negro, porque comunista no lo es, y el Obamacare está lejos de parecerse a mi seguro sueco, mucho más completo, que llena de orgullo a los habitantes de este país escandinavo que no es comunista, es muy capitalista y tan individualista como EEUU.
El rol del Tea Party y la derecha religiosa es comparable al papel de los autores del golpe de Estado del Partido Comunista soviético contra Gorbachov, que lanzó a la URSS al abismo, y el intelectual, hombre universal y extrañamente Premio Nobel de la Paz Mijail Gorbachov pasó de la categoría de reformador a la de enterrador.

 Carlos Decker Molina es

 periodista. Reside en Suecia.

  El rol del  Tea Party y la derecha religiosa es comparable al papel de los autores del golpe de Estado del Partido Comunista soviético.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

60
1

Comentarios

Otras Noticias