OEA y su aval a la reelección de Evo

Editorial
lunes, 18 de noviembre de 2013 · 22:09
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en su visita a La Paz  hace unos días, afirmó  que este organismo no tiene facultades para pronunciarse sobre el fallo del Tribunal Constitucional (TCP), que avaló la segunda reelección del presidente Evo Morales. "A mí no me corresponde... ni la OEA tiene facultad para pronunciarse sobre un Tribunal Constitucional de un país”, dijo.
Días y semanas antes, el expresidente Jorge Quiroga estuvo  empeñado en hacer esa denuncia internacional. Pero aunque  su iniciativa no tuvo ningún éxito, es necesario  reflexionar sobre  un tema interno boliviano que es  importante.
Es real que, según la Constitución Política del Estado, empujada por el propio Gobierno, Evo Morales sólo tenía (independientemente de que cambiara el nombre del país de República a Estado) la posibilidad de dos mandatos. Lo dice la Constitución con meridiana claridad. Ello fue resultado de una negociación en 2008, mediante la cual el Senado hacía viable la Constitución aprobada en Oruro pero a cambio de ciertas concesiones del oficialismo.  Como ya se sabe, una de ellas, luego admitida por el Presidente en un discurso público, era no poder reelegirse en 2014. El Mandatario luego dijo su famosa frase: "Le hicimos trampa a la oposición”.
La OEA y un grupo de organismos internacionales actuaron como "garantes” de esos acuerdos. Lamentablemente, ninguno de esos garantes ha opinado luego sobre la violación de esos acuerdos por parte del Gobierno de Bolivia. La única acción en este sentido la tomó el secretario de Asuntos Políticos de la OEA, Kevin Casas-Zamora, quien dijo que al autorizar la reelección del Presidente boliviano, el Tribunal "(ofreció) una interpretación del texto constitucional vigente que se aparta de aquella prevaleciente durante la negociación política que precedió a la aprobación de dicha nueva Constitución”.  Casas-Zamora fue desmentido inicialmente por el secretario ejecutivo de la OEA, José Miguel Insulza, pero éste luego tuvo que admitir que Casas-Zamora había actuado correctamente.

Con todo, la posición de Insulza da por zanjado el tema, al menos en lo que a estas instancias internacionales se refiere. Y si bien constituye una buena señal que los organismos internacionales respeten las decisiones soberanas de los países, este tipo de conflictos es precisamente el que requiere de lecturas e interpretaciones en el marco del derecho y las leyes. No se debe olvidar que existe una Carta Interamericana Democrática que ha sido suscrita por Bolivia y que debiera ser tomada en cuenta.

La OEA y un grupo de organismos internacionales actuaron como "garantes” de esos acuerdos. Ninguno de esos garantes ha opinado luego.

En tiempos de cuarentena y restricciones usted necesita estar bien informado. Por eso, Página Siete pone temporalmente a su disposición de forma gratuita, nuestra edición de papel en versión digital. Para verla haga clic aquí.

Este servicio, con contenidos especiales y enfoques propios de las principales noticias del día, será parte de la App que lanzaremos próximamente.
   

60
1

Comentarios

Otras Noticias