La culpa es del empedrado

Editorial
martes, 24 de diciembre de 2013 · 17:27
La cultura de no "hacerse cargo” de nada es proverbial en el país. La practican, históricamente, desde las más altas autoridades de Estado hasta los ciudadanos y ciudadanas en diferentes ámbitos. Y esta práctica no solamente se da  cuando las evidencias de un error son sutiles, sino también cuando son completamente evidentes.
Un reciente ejemplo es lo sucedido con el Fondo Indígena. En el mes de noviembre, una investigación de Página Siete reveló la existencia de obras   que recibían cuantiosas sumas de dinero y no demostraban avances; algunas eran sencillamente inexistentes. Además se informó que gran parte de estas  inversiones con fondos del Estado  se destinaba a  "proyectos intangibles”. Según varios informes periodísticos que proporcionó este medio, sólo uno de 593 proyectos financiados había sido ejecutado.
El propio director ejecutivo del Fondo Indígena admitió las irregularidades y sostuvo que se habían dado en varias gestiones anteriores a la suya; también con datos obtenidos de fuentes oficiales, se supo que una gran parte de los recursos de esta entidad se usó para proyectos de capacitación y fortalecimiento de liderazgos en organizaciones sociales; es decir, actividades intangibles.
Ante ello, el propio Presidente de la República  instruyó a la Contraloría para que realice una profunda investigación e hizo hincapié en que las inversiones de esta institución deberían orientarse al sector productivo, no así a actividades de formación.
 Con todo, la denuncia sólo ha conseguido exacerbar ciertos ánimos. A pesar de que existe un directorio en el que participan la ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo; acompañada por un dirigente de la CSUTCB, un representante de los interculturales o colonos, una representante de las Bartolinas  y otros dos miembros de la CIDOB y Conamaq,  los ejecutivos de las organizaciones beneficiarias responsabilizaron a los técnicos que trabajan en el Fondo por la desacreditación de la institución ante la sociedad y piden cambio de personal. "Por culpa de los técnicos hasta a la cárcel podemos ir”, sostuvo la ejecutiva de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, Juanita Ancieta.

Por lo que se ha podido conocer, en esta entidad existe un problema estructural, que amerita asimismo una solución estructural. Para ello, empero, se debe empezar por asumir responsabilidades, y esto incluye no solamente a los técnicos de la entidad, sino también a todas las organizaciones que al parecer no hicieron un trabajo de seguimiento y fiscalización oportuno y adecuado.

En esta entidad existe un problema estructural, que amerita una solución estructural. Para ello  se debe empezar por asumir responsabilidades.

Valorar noticia

Comentarios

Otras Noticias