Editorial

El viaje de ministros por un tema judicial

martes, 10 de septiembre de 2013 · 13:51
La semana pasada, cuatro ministros del gabinete del presidente Evo Morales llegaron a Brasilia para insistir ante las autoridades de ese país que el senador opositor boliviano no debe recibir asilo.
Los ministros bolivianos que viajaron fueron el de Gobierno, Carlos Romero; de Justicia, Cecilia Ayllón; de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, Nardi Suxo; también viajó el fiscal general del Estado (ai) Roberto Ramírez, quizás el único que debió viajar.

Fueron recibidos por el ministro de Justicia brasileño, José Eduardo Cardoso, y otras autoridades del Gobierno de Brasil. La reunión, dicen los reportes de prensa, duró cerca de dos horas.

Pinto es acusado por una miríada de temas, la mayoría de ellos por desacato. Esas acusaciones, sin embargo, debido a que causaban un poco de vergüenza a nivel internacional, fueron retiradas por las autoridades bolivianas. Entre los procesos que son investigados se encuentran la adjudicación sin licitación para la construcción de cuatro desembarcaderos, investigación por uso indebido de influencias y legitimación de ganancias en el caso del Bingo Bahiti. Pinto estuvo asilado en la Embajada de Brasil en Bolivia durante 15 meses, hasta que, el 23 de agosto, salió de Bolivia rumbo a ese país eludiendo la guardia que le daba la Policía Boliviana.

El Gobierno boliviano se contradice al enviar a ministros para demostrar la supuesta culpabilidad de Pinto. Si éste es un tema de la justicia, como han señalado las autoridades insistentemente, entonces no tiene sentido que sean esas autoridades las que pretendan demostrar la validez de las acusaciones contra el senador opositor.

A Brasil debieron haber viajado, por ello, fiscales y jueces, que les digan a sus colegas de Brasil por qué Pinto es culpable y cuáles son las razones por las que no debería tener protección.

Ya antes, en el caso del exgobernador de Tarija Mario Cossío, ocurrió algo similar. En esa ocasión la ministra de Justicia fue la encargada de reunirse con representantes del Poder Legislativo de ese país. Las reuniones fueron, aparentemente, muy ríspidas, y Suxo volvió con las manos vacías. El Conare de Paraguay, como se sabe, ratificó el asilo para el expolítico del MNR.

Estas acciones del Gobierno demuestran que para las propias autoridades no está claro cuál es su rol con respecto a la justicia. Existen decenas de demostraciones de la injerencia del Ejecutivo en el trabajo de los estrados judiciales, alguno de ellos escandalosos, como las acciones que realizaron en el pasado los integrantes de la denominada "banda de extorsión”.
 
Si el de Pinto es un tema de la justicia, como han señalado las autoridades insistentemente, entonces no tiene sentido que hayan sido ministros los que viajaron a Brasil.

Valorar noticia

Comentarios

Otras Noticias