Focus

Francisco, un papa moderno

Verónica Ormachea Gutiérrez
viernes, 27 de septiembre de 2013 · 20:51
La obcecación y extremado conservadurismo de la Iglesia Católica ha provocado la disidencia de miles de católicos en el mundo y de esto ha tomado conciencia el papa Francisco.
Por primera vez en la historia escuchamos a un Santo Padre abordar de manera tan lúcida y generosa temas tan sensibles y controvertidos  para la Iglesia. Los encara porque tiene una gran calidad humana y se adapta a los tiempos actuales. Sabe que la Iglesia debe lidiar con la condición humana, que es conflictiva, contradictoria, débil, intolerante y de difícil comprensión.
En días pasados, el Santo Padre hizo declaraciones vanguardistas a la revista jesuita Civiltà Cattolica al invitar a clérigos y creyentes a reflexionar sobre temas como "curar las heridas, dar calor y acompañar a las personas a partir de su condición”. Se refirió a los homosexuales, católicos divorciados y mujeres que abortaron. También hizo alusión a la anticoncepción y al papel de la mujer.
Probablemente lo más relevante, sin embargo, fue cuando expresó que la Iglesia Católica debe cambiar y mostrarse más misericordiosa para poder sobrevivir. "La Iglesia a veces se encierra en pequeñas cosas, reglas mezquinas”, afirmó.
Aseguró que la Iglesia Católica debe ser como "un hospital de campaña tras una batalla”, abriéndose a los "heridos” mencionados. "Si la Iglesia se obsesiona con esos temas puede caer como un castillo de naipes”. Nada más cierto.
Reiteró que si una persona es homosexual y tiene buena voluntad de buscar a Dios, él no era "quién para juzgarla”.
En el caso de los gays -que siempre han sido excluidos-, muchos nacieron con esa condición y aquello les ha causado mucho dolor. Otros la han adquirido. Por tanto, es importante como parte de la caridad cristina y la misericordia de los creyentes y no creyentes respetar su situación. Aquéllos merecen ser aceptados y comprendidos. Afortunadamente día que pasa, la sociedad se muestra más tolerante con ellos y con las palabras del Santo Padre será más, principalmente por parte de los conservadores.
Bergoglio también hizo referencia a los divorciados y vueltos a casar por matrimonio civil. Éstos quedan excluidos de por vida de recibir los sacramentos de la Iglesia. No pueden comulgar o ser padrinos de bautizo de un recién nacido. Lo natural sería que los que se casan tras un divorcio sean readmitidos a los sacramentos si lo desean.
Respecto a mujeres que se han visto en la terrible decisión de abortar.  Su dolor de perder a su hijo es un calvario y un profundo cargo de conciencia como para además ser rechazadas, criticadas y condenadas. Aquéllas merecen la comprensión y el apoyo de todos para cargar un peso de por vida.

Verónica Ormachea es

periodista y escritora.

  Su dolor  es un calvario y un profundo cargo de conciencia como para además ser rechazadas, criticadas y condenadas.

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