Economía de papel

Precios internacionales y la suerte de la economía boliviana

Alberto Bonadona Cossío
viernes, 27 de septiembre de 2013 · 20:50
Suerte significa estrella, fatalidad, providencia, casualidad, ventura, chiripa, estado condición, destino, entre otras decenas de acepciones. Todas las mencionadas se aplican a las actuales circunstancias, que ya se prolongan por años, que vive la economía boliviana. Los precios de las materias primas que Bolivia exporta se mantienen en buenos niveles en los mercados internacionales. Por cierto, los precios fluctúan y en ese movimiento puede pensarse que la suerte se acaba de pronto.
Pero no se acaba, por suerte, y todo parece indicar que los precios del petróleo en el mercado WTI (que es el que determina los niveles que se pagan por el gas boliviano por parte de los vecinos Argentina y Brasil) continuarán en los niveles que apoyan un sólido crecimiento del PIB este 2013. El barril de petróleo en este mercado no baja de los 100 dólares desde julio.
La chiripa se presenta también en los mercados de minerales. El estaño muestra una recuperación desde agosto de 2010 y a pesar de un nuevo descenso que se inició en abril de 2011 después de superar los 14 dólares la libra fina, hoy se muestra con nuevos azares que provienen de la paulatina recuperación de la economía estadounidense. Si bien en agosto esa recuperación no se reflejó tan auspiciosamente, porque el precio se hundió a 8,60, creando temores en la economía nacional, la libra fina hoy intenta mantenerse en torno a 10,50 dólares con claras probabilidades de ascenso.
Por cierto el oro y el oro de los pobres (la plata) continúan en franco descenso, éste no es más que la comprobación de un cambio de la composición de los portafolios de los inversores que actúan en los mercados altamente especulativos.
Estos inversionistas se desprenden del oro y la plata para retornar a la compra de acciones de empresas que se encaminan a la recuperación. Muchas de estas empresas reinician sus compras en metales utilizados en aleaciones industriales que presentan crecimiento en su demanda.
Algunos analistas pronostican que el oro puede caer hasta 700 dólares la onza troy. Cuando se lee estos pronósticos se confirma la alta volatilidad de los precios de este mineral. Al caer el precio del oro cae el valor de las reservas internacionales (RIN),  que se mantienen en ese vil metal y se entiende porque una economía como la chilena decidió deshacerse de él como reserva hace cerca de dos décadas
. De todas maneras, la pérdida de valor de las reservas patentiza que es mejor mantener otros activos, financieros no reales, en esa calidad de respaldo financiero. Existen mejores usos de las RIN que fructifican mejores réditos cuando se los invierte talentosamente.
No obstante, la suerte de la economía boliviana continúa y se espera que el destino de los bolivianos mejore con el sostenimiento de esta racha que, se aguarda, dure unos buenos años más y se sepa aprovecharla al máximo.
La recuperación de la economía estadounidense hará también que la economía china no languidezca más. Es posible incluso que, en un plazo de un año o algo más, contribuya a una recuperación de la deprimida Europa. Mientras tanto, las previsiones que se generalizan para América Latina en cuanto a un descenso de su actividad económica, pueden perfectamente pasar inadvertidas por la economía boliviana gracias al buen sino que la acompaña.

 Alberto Bonadona es economista.
  La suerte de laeconomía boliviana continúa y se espera que el destino de los bolivianos mejore con el sostenimiento de esta racha.

Valorar noticia

Comentarios

Otras Noticias