Políticas claras, inversión, país viable…

Gary Antonio Rodríguez Álvarez
domingo, 5 de enero de 2014 · 20:00
Casi concluyendo el año 2013, el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia confirmó que la economía boliviana crecería un 6,5% este año, un muy buen indicador aunque no el máximo histórico, siendo que el PIB del país registró picos del 7% o más en décadas pasadas, como aclararon prestigiosos economistas, entre ellos el emérito profesor universitario Armando Méndez, quien en sus honestos análisis suele explicar el porqué del mayor o menor crecimiento boliviano, contextualizando la fase del ciclo económico vivido, evitando así el error de "comparar peras con manzanas”.
Crecer al 6,5% no está mal, pero, ¿en qué se fundamenta esa subida? ¿Qué si se hace un serio análisis de los sectores involucrados? ¿Es suficiente un 6,5% para impactar en los más de dos millones de bolivianos en situación de pobreza crítica y en los cuatro de pobreza moderada? ¿Qué de la vulnerabilidad de la economía con la "reprimarización” de las exportaciones a niveles históricos? ¿No cabe preocuparse a futuro, dado que casi un 40% del PIB depende de ello?
Si bien  2013 concluye con la segunda tasa de mayor crecimiento lograda en los ocho años de bonanza de la actual administración (el anterior "récord” del 6,15% fue en 2008), colocando a Bolivia, según la CEPAL, como el tercer país en el ranking latinoamericano y caribeño, serias son las dudas de los agentes económicos sobre lo que será el desempeño del PIB del país en la próxima gestión, habida cuenta de que 2014 será un año electoral.
Fuertes incógnitas se ciernen sobre los tomadores de las políticas públicas a la luz de la tendencia "estatizadora” de la economía y las señales ambiguas en respuesta a la seguridad jurídica suplicada por varios sectores, como el agropecuario, que enfrenta una andanada de avasallamientos a predios productivos con el peligro de afectar hasta la soberanía alimentaria.
A mediados de 2013, el presidente Morales esperaba que el PIB creciera un 7%, para lo cual "pidió a los expertos en economía y sectores sociales debatir y sugerir las medidas que se deben aplicar para alcanzar esta meta” e hizo una sesuda reflexión: "…en el momento en que tengamos políticas claras en temas de inversión en la parte productiva, con proyectos para que el crecimiento sea sostenible entre el 6% y 7%, será un país viable…”. (La Razón, 18/JUN/13).
En efecto, la "Bolivia digna y soberana” no pasará de ser un sueño si no hay más inversión, más producción, exportación y mayor valor agregado, para lo cual son imprescindibles unas reglas del juego claras.

Gary Antonio Rodríguez Álvarez
es economista, magíster en

comercio internacional

 La "Bolivia digna   y soberana” no pasará de ser un sueño si no hay más inversión, más producción, exportación y mayor valor agregado.

 

 

 


   

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