Detrás del cato de coca

Editorial
lunes, 28 de julio de 2014 · 20:36
No deja de parecer un anuncio propagandístico y de campaña electoral la reciente oferta del presidente Evo Morales de legalizar el cato de coca, al cual tiene derecho cada familia del Chapare.
En primer lugar, debido a que desde 2004, en violación de la Ley 1008, el cato de coca es legal de facto, tras un acuerdo del presidente de entonces, Carlos Mesa, con el jefe de los cocaleros, el Mandatario actual.
Como suele suceder en Bolivia, los acuerdos de hecho son más importantes que las leyes. La 1008, como se sabe, permite solamente la existencia de 12.000 hectáreas de coca en Yungas y prohíbe el cultivo en Chapare u otras regiones del país, pero ello nunca ha sido cumplido.
Para "normalizar” la situación es que Mesa y Morales acordaron hace 10 años legalizar el cato, que es una parcela de unos 1.600 metros cuadrados.
También se puede inferir  que el anuncio del presidente  Morales es proselitista debido a que lo ha hecho ya en el pasado, justo antes de las elecciones presidenciales de 2009. En aquel entonces utilizó exactamente los mismos argumentos de ahora: que la autorización a un cato de coca por familia no ha sido refrendada por una ley y que tras los comicios, para proteger los derechos de los cocaleros, se propondrá una reforma de la Ley 1008.
La promesa no se cumplió después de las elecciones de 2009 y es probable que no se cumpla  después de las de octubre próximo. A diferencia de lo que dice el Presidente, la vigencia del cato de coca por familia no está en riesgo y el hecho de que no esté presente en una norma no entraña para los cocaleros ningún peligro de que esta situación cambie.
Cambiar la Ley 1008 implicaría un tensionamiento político muy grande e innecesario de enfrentar. Generaría además una señal internacional grave, en sentido de que se podría entender que Bolivia desea favorecer el narcotráfico. Según datos de Naciones Unidas y del Gobierno de EEUU, la cantidad neta de cocales en el país ha caído en alrededor de 9%. La cantidad de coca bordea las 23.000 hectáreas, según ambas fuentes, es decir más o menos la cantidad que existía en 2002. Por lo tanto, las autoridades han tenido éxito en la reducción de los cocales con el sistema de "control social”. Eso es positivo.

Junto con ello, es imprescindible tratar de introducir en el Chapare otros cultivos que no sólo  les permitan  aumentar sus ingresos, sino dinamizar el desarrollo agrícola en el país que ahora tiende peligrosamente al monocultivo. Esto sin mencionar la necesidad de diversificar la dieta, que según algunos estudios se está empobreciendo por la prevalencia de la coca.

Desde 2004, en violación de la Ley 1008, el cato de coca es legal de facto, tras un acuerdo del presidente de Mesa, con el jefe de  cocalero, el Mandatario actual.

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

2
1

Comentarios

Otras Noticias