Aristas de una compleja negociación

jueves, 3 de diciembre de 2015 · 00:00
La celebración de la 21 Conferencia Internacional sobre Cambio Climático, iniciada el 30 de noviembre  al norte de París, en el recinto ferial de La Bourget, ha permitido que 150 Jefes de Estado expresen sus posiciones oficiales para luchar contra el cambio climático. Ahora, corresponde a los diplomáticos y técnicos enfrascarse en serios debates para concluir, hasta el 11 de diciembre, un tratado que se pretende sea vinculante, con una cuota de mayor responsabilidad para China, Estados Unidos y la Unión Europea como los más visibles.
 En el complejo proceso de negociación hay un crucial obstáculo, el financiero. ¿Quién pagará los 100 mil millones de dólares anuales que pueden costar la "transición energética” de los países pobres o menos desarrollados a partir de 2020?  Merkel asumió la demanda principal de los países pobres, insistiendo en que los países ricos deben cumplir su promesa de transferir 100 mil millones de dólares anuales, "a partir de 2020”, a los países pobres, con el fin de facilitar una transición energética mundial, pero no todos los miembros de la Unión Europea comparten su entusiasmo.
 El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió a los líderes reunidos en París "coraje y visión”. El presidente Hollande dejó claro que se busca un acuerdo jurídicamente vinculante que module las exigencias en función del nivel de desarrollo del país, y para lograrlo será imperativo que China y Estados Unidos, los dos mayores emisores de CO2 del planeta, se empleen a fondo.
 El presidente Obama negó el argumento de que combatir el calentamiento global es incompatible con el crecimiento económico. Hizo un mea culpa al reconocer el papel de Estados Unidos en la génesis del problema, asumiendo su responsabilidad para solucionarlo y reclamó un "esquema perdurable” para afrontar el cambio climático.
 El presidente chino Xi Jinping puso el acento en los compromisos financieros que los países desarrollados deberán asumir para movilizar de aquí al 2020 los 100 mil millones de dólares anuales a los que se han comprometido para financiar proyectos en los países del sur.
 En el capítulo financiero, el presidente Putin defendió un acuerdo vinculante. La voz discordante fue el primer ministro indio Narendra Modi, cuyo país es el cuarto en el ranking de los emisores de dióxido de carbono, al mostrarse reacio a "imponer” el fin de las energías fósiles apelando a la "justicia climática”, recordando que su país todavía tiene 300 millones de pobres sin acceso a la electricidad.
 El secretario general de la ONU y los presidentes chino e indio insisten en reclamar ese volumen de 100 mil millones de dólares anuales a partir de 2020. Washington guarda un silencio sepulcral. Acosados por el terrorismo, la crisis de los refugiados y la económica, los miembros de la UE se preguntan quién, cómo y cuándo pagará las facturas ecológicas por venir.
 En un escenario de aumento de temperaturas, sequías, inundaciones, amenaza de desaparición de parte del litoral y proliferación de fenómenos climáticos extremos, el fracaso en las negociaciones no parece ser una opción. El objetivo es detener, de aquí a 2030, el aumento de la temperatura en los dos  grados centígrados respecto a los niveles preindustriales. El resultado de la cumbre es incierto porque todavía hay muchas líneas rojas -entre países ricos, emergentes y en vías de desarrollo- que tendrán que superarse en los 11 días de negociación que quedan por delante.

Marco Antonio Barroso
 Mendizábal es abogado, diplomático y catedrático.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

Comentarios

Otras Noticias