Serotonina

MAS en el Beni: de yerro en yerro

Iván Arias Durán
domingo, 22 de marzo de 2015 · 20:10
Estas elecciones 2015 han vuelto a desnudar las falencias y la manipulación a la que se presta el Tribunal Electoral. Nunca antes, ni en los tiempos de "la banda de los cuatro”, habíamos visto tanto desfile de impugnaciones e inhabilitaciones que han convertido a este proceso electoral en chacota y falto de seriedad.
Los pedidos de renuncia del TSE, planteados por sus errores en las pasadas elecciones de octubre de 2014, volverán a resurgir, porque tanto en el nivel nacional como en los departamentales, este Órgano ha demostrado altos niveles de incompetencia y desprolijidad que generan incertidumbre en el electorado.
En las anteriores elecciones nacionales de octubre, una investigación realizada por José Enrique Velazco reveló que en varias circunscripciones del país la cifra de votantes superó la cantidad de habilitados por el TSE.
Es el caso de las ocho circunscripciones de La Paz y El Alto. En las circunscripciones 6, 7, 8 y 9 de La Paz, el TSE habilitó a 513.884 personas para votar. Sin embargo, sufragaron 556.799. Es decir, hubo 42.915 votantes más.
En el caso de las circunscripciones de la ciudad de El Alto (10, 11, 12 y 13), el TSE habilitó a 493.086 votantes, pero emitieron su voto 527.984, lo que equivale a 34.898 personas que no estaban registradas en el Padrón Electoral. Sobre estas denuncias, el TSE jamás se pronunció;  se prevé que para las subnacionales de 2015 las irregularidades se mantengan o incrementen. De esta manera, muchos candidatos podrían ver perdido en mesa lo que ganaron en cancha. ¿Y quién dice algo? ¿Los observadores internacionales? No lo creo, porque estos señores han demostrado que sólo vienen a hacer turismo electoral y nada más.
En estas elecciones a municipios y gobernaciones, ¿cómo es posible que, faltando ocho días para el acto electoral, sigamos discutiendo si fulano va o no va, o si la agrupación política está habilitada o no?
Una pena y un sinsentido. Es tan mala la fama y respeto al Tribunal Electoral que en Tarija se está poniendo en peligro la realización de las elecciones, porque el pasado jueves miembros del TED eran buscados por la FELCC para ser apresados.
La orden de aprehensión fue tramitada por Teodoro Suruguay Quiroga, que pretende habilitarse como candidato para alcalde de Entre Ríos con la agrupación Todo Por Tarija, pero, pese a que ganó dos recursos de Amparo Constitucional, el TED no dio curso a su pedido. Los policías esperaron tres horas en el intento de ejecutar la orden de aprehensión y llevar a los vocales a las celdas de la FELCC.
Por su parte, en Beni, la falta de tino, el abuso y la prepotencia se vuelven a manifestar con la inhabilitación de  más de 228 candidatos opositores a municipios y a la Gobernación. La personalidad jurídica de un partido o agrupación ciudadana la da el pueblo, a través de la adscripción, con sus firmas, a la agrupación política que los convoca. La misma personalidad jurídica se la pierde cuando el partido político, después del acto electoral, no recibe el 3% de los votos a su favor. Es decir, el tener o no personalidad jurídica radica en el poder del pueblo y no en un artículo mal puesto.
El año pasado, entre febrero y abril, el Beni sufrió una de las inundaciones más fuertes de los últimos años, y el gobierno central se empecinó en no declarar zona de desastre para abrir la canalización de recursos nacionales  e internacionales que posibilitarían paliar todas las funestas consecuencias de semejantes riadas.
Los benianos se sintieron abandonados y movieron sus propios recursos. Este error político del gobierno central fue sancionado en las elecciones de octubre del año pasado con la derrota del MAS en el Beni.
Este año, otra vez, por medio del TSE, el Gobierno logró impedir que más de 228 candidatos a la Gobernación como a municipios de Unidad Demócrata pudieran participar en las elecciones subnacionales.
Al igual que el año pasado, cuando sufrió una gran inundación, hoy Beni sufre un tsunami antidemocrático, un tsunami antielectoral, un tsunami de inhabilitaciones. El Beni, cada año, es castigado.
La resolución del TSE debía haberse apegado, ante todo, a la Constitución Política del Estado antes que a una ley menor. La Constitución, en su Artículo 8, establece claramente cuáles son las causales para la inhabilitación de los derechos políticos, y ninguna de esas causales se ajustan a los 228 candidatos de UD que terciaban en las elecciones subnacionales del 29 de marzo.
El Tribunal Electoral castiga con este tsunami antielectoral, con este tsunami antidemocrático a un departamento que se queda sin 228 candidatos que estaban dispuestos a terciar. Ese es un mal mensaje para la democracia, es un mal mensaje del Tribunal Electoral, que lejos de fortalecer su credibilidad, su institucionalidad, con este tipo de resoluciones no apegadas a la Constitución debilita la democracia.

Iván Arias Durán es ciudadano de la República Plurinacional de Bolivia.

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