Gestión en tiempos de elección

domingo, 17 de enero de 2016 · 00:00
Las economías de cinco naciones han de marcar el rumbo económico del resto del planeta. Lo que suceda en Estados Unidos de Norte América, China, Alemania, Japón y Corea del Sur marcará  el ritmo de crecimiento, un crecimiento lánguido. El panorama global para   2016 parece ser el punto de inflexión para una década que habrá de definir el destino económico de nuestra región.
Incluso con todos los esfuerzos para desarrollar un blindaje de la mayor economía, el impacto mayor sobre el planeta es  Estados Unidos, que creció un anémico 2% en 2015, con un déficit fiscal de 4,5% del PIB y una deuda pública de 111% del PIB. Con la elevación de las tasas de interés de la Reserva Federal y su correspondiente impacto sobre Wall Street, su economía no está en condiciones para arrastrar al resto del mundo.
China, cuyo gigantesco programa de inversión estatal en  2009 fue decisivo para sacar al mundo de la recesión, no estaría en condiciones de repetir ese milagro en 2016. En contraste, Alemania cuenta con un superávit en sus cuentas corrientes de 280 mil millones de dólares (o 8,3% del PIB)  y cuentas fiscales equilibradas, por lo que estaría en una buena posición para estimular su economía y ayudar a los otros 18 miembros a salir de la actual parálisis.
El primer ministro japonés Shizo Abe seguirá con la receta de estímulo fiscal, flexibilización monetaria y reforma estructural. Con una sociedad japonesa en permanente descenso en su población económicamente activa. Revertir una deuda pública de más del 200% del PIB será una tarea muy compleja. La única salida por el momento es una continua flexibilización monetaria, para incentivar las exportaciones. El mejor escenario para Japón es crecer al 2% en 2016.
Finamente está Corea del Sur. En el mejor de los casos, gracias a un  presupuesto equilibrado, una moneda estable y sin inflación puede ayudar a estimular la región. La economía de Corea del Sur, sin embargo, depende de la demanda de uno de sus  mayores socios comerciales, China. Debido a la desaceleración del gigante asiático, el panorama tampoco es muy alentador.
La caída del crecimiento en las otras economías emergentes (Brasil, Rusia, Sudáfrica), como consecuencia de la  caída de los precios de materias primas, menores flujos comerciales y de capital, es otro factor. Todas las condiciones de la economía global pintan un escenario gris y debería ser un llamado de advertencia para un ajuste a la estrategia de desarrollo del Gobierno boliviano.
Lamentablemente, en lugar de una discusión en el Congreso que permita crear las condiciones para que oficialismo y oposición puedan trabajar juntos en afrontar los nubarrones que se avecinan, lo que tenemos en la plaza Murillo es mayor polarización política. Es decir, el enfoque de los poderes de Bolivia está plenamente dirigido al referendo del 21 de febrero.
Incluso ese debate es pobre. Nadie se digna plantear los efectos de una reforma constitucional en las próximas generaciones. ¿Qué pasará con las reglas cuando la "derecha” alguna vez vuelva a gobernar? Las reglas de juego deben ser diseñadas para beneficiar al conjunto, no al individuo.
Con el objeto de ganar adherentes, el Gobierno acaba de presentar un listado de buenas intenciones donde figuran muchos rubros y montos de inversión a título de un Plan de Desarrollo, sin definir metas, objetivos y mucho menos el origen del financiamiento que pudiera dar lugar a este nuevo milagro económico. En rigor, el pueblo boliviano necesita conocer el Plan de Desarrollo y no un simple enunciado de buenas intenciones.
El primer Plan de Desarrollo, presentado hace casi una década, no se ha cumplido en lo sustantivo. Ahora son los pronósticos del clima económico mundial los que prometen ser cumplidos. En vista de vientos en contra para la economía boliviana y en nombre del vivir bien de todos (y no sólo algunos), el Gobierno debería empezar a hacer menos proselitismo y enfocarse en hacer gestión.
    
Flavio Machicado Saravia es miembro de Número de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas.

Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

61
1

Comentarios

Otras Noticias