De focas y pingüinos

jueves, 27 de octubre de 2016 · 00:00
La abusiva imputación a Samuel Doria Medina por el caso FOCAS me trae a la memoria lo dicho por el premio Nobel de Economía y columnista del New York Times Paul Krugman, refiriéndose a sus cofrades economistas, de que son ligeramente ridículos, en lo que se parecen a los pingüinos. Con mayor razón se aplica la analogía con los pingüinos (¿o con las focas?) a algunos parlamentarios, exparlamentarios y a algunos letrados de la administración de justicia, con su pedantería, sus interpretaciones literalistas y, a veces, torcidas de la ley.

Como no soy abogado no voy a entrar en los meandros de la imputación ni en discusiones talmúdicas que me matan de aburrimiento. Mi reacción es la de un ciudadano, usuario del PumaKatari, sorprendido por la falta de lógica de las acusaciones. Qué tal, castigar a exministros por decisiones de política de hace 25 años, tomadas, a su leal y mejor entender, en circunstancias muy diferentes de las que prevalecen hoy, además  conformes a ley. Si las decisiones eran incorrectas les correspondía a los parlamentarios de la época objetarlas o correspondía el castigo político dado por los votantes. No era ni es un tema judicial. En un país medianamente organizado, la acusación tendría la misión imposible de probar que hubo una intención dolosa en las decisiones.

En retrospectiva, las decisiones tomadas por el entonces ministro Doria Medina fueron acertadas. Se obtuvo la condonación de más de 300 millones de dólares del Gobierno de Estados Unidos, con la muy  leve condicionalidad de otorgar un préstamo a una institución privada de desarrollo social,  Fundapro. Se ha querido mostrar a Fundapro como una institución tenebrosa, siendo así que ella ha cumplido una gran tarea canalizando recursos, a través de las instituciones de microcrédito, a las pequeñas empresas. Fundapro ha honrado religiosamente su crédito y, aún más, lo ha acelerado, pagándolo en su totalidad. ¿Dónde está entonces el daño económico al Estado?

Alegar que se había aplicado una tasa de interés inferior a la que se pagaba a los acreedores internacionales no tiene témpano de hielo donde pararse. ¿Cuál era la tasa de interés relevante de los acreedores? La de la deuda condonada por Estados Unidos era cero. Cualquier número positivo, por pequeño que fuera, cobrado a Fundapro era superior a cero. La mayor parte de los créditos de esa época eran préstamos concesionales IDA del Banco Mundial, con tasas de interés que eran de una pestaña. No había como ahora créditos chinos de costo incierto o colocados en los mercados de capital al seis.

Hay que tomar con un grano de sal la  certificación del MEFP, de una tasa de interés más alta pagada a los acreedores que la cobrada a Fundapro. ¿Cómo habrá sido calculada la tasa del MEFP? ¿Será la tasa de interés promedio ponderado? No hay que dejar de lado que el MEFP es una institución de gobierno y sería interesante tener una opinión independiente.

Decir que lo actuado contra Doria Medina no tiene motivaciones políticas es caer en una gran ingenuidad o, peor, caer en mala fe. La comisión parlamentaria que generó la acusación estaba compuesta mayormente por parlamentarios del MAS; el Congreso, con sus 2/3 de parlamentarios del partido de gobierno,  aprobó sin más el informe de la comisión. De boca del propio Presidente del Estado Plurinacional, la independencia de poderes es una demanda de la derecha para descuartizar el Estado. Esto nos deja la duda acerca de cuánto influye el Órgano Ejecutivo en las decisiones judiciales.

El problema va más allá del suplicio al que someten a una persona y a su familia. Se afecta a la credibilidad de las instituciones, con ganancias a corto plazo pero con costos a más largo plazo. Nadie se animará a tomar decisiones difíciles, en un momento en el que la economía del país lo requiere, ante el temor de que de aquí a 25 años tenga que ir a los estrados judiciales por ellas.

Juan Antonio Morales es profesor de la Universidad Católica Boliviana y expresidente del Banco Central de Bolivia.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

329
14

Otras Noticias