Serotonina

¿Por qué triunfó el NO? (II parte)

lunes, 7 de marzo de 2016 · 00:00
6.        Corrupción, desgracia del Sí e impulso del NO. El desgaste del Gobierno después de 10 años de poder absoluto es un hecho que lo desnuda y lo revela en su impostura. El MAS ya no es futuro, sino mucho más parecido y peor que el pasado. Donde se toque salta la corrupción y esto les quita valor y peso.  El discurso moral con el que se barnizaron se ha añejado y al resquebrajarse los delata en su apuesta diseñada para asaltar las arcas del Estado bajo el lema: "ahora nos toca”. El año 2004, el 76% de las contrataciones estatales se hacían por licitación nacional o internacional. El año 2014, más del 98% se hacen por invitación directa: desde el 2006 se ha montado un esquema para delinquir, señala Diego Ayo, autor de un estudio que demuestra con datos este proceso que permite, a los gobernantes de turno, meter sin control y sin discreción las manos en las arcas del Estado. 
 
El descarado y arbitrario manejo del Fondioc, denunciado e impulsado por el diputado indígena Rafael Quispe, fue la punta del iceberg con la que la ciudadanía se empezó a preguntar: "si ahí se han robado tanta plata, ¿como será en otros lugares?”. Y, sin que se tenga que esperar mucho, aparecieron varios otros casos, como el del lago Poopo o el de las barcazas chinas. Sin embargo, ninguna de ellas había logrado llegar a la cima del poder, es decir, al Presidente.  Siempre se decía que el Presidente tenía un entorno corrupto y hasta que era víctima de unos oportunistas, pero tuvo que llegar un jueves de comadres, 4 de febrero, para que un periodista y analista, Carlos Valverde, saque la denuncia de tráfico de influencias desde las más altas esferas del poder para que la percepción de la gente ya no excluya a la máxima autoridad nacional de posibles actos de corrupción.
 
Con esa denuncia la opción por el Sí sufrió un golpe de nockout inesperado, que la dejó sin reacción. Si ya el tema del Fondioc estaba minando la credibilidad del entorno gubernamental, el "zapatazo” golpeó en la cabeza del Ejecutivo como no había ocurrido antes, destapando una red de tráfico de influencias que está asentada en las más altas esferas del poder. Si en el Fondioc se hablaba de 250 millones de dólares mal administrados, en el caso "zapatazo” se habla de más de 500 millones de dólares, que comprometen a la deuda externa de todos los bolivianos. De esta manera, unos carnavales que se prometían aburridos y apegados a las tradiciones, fueron el caldo de cultivo para que, en esos cuatro días, con los ingredientes de comentarios/chismes sobrios y exagerados, se cocine la indignación ciudadana. Como nunca antes en estos 10 años, los carnavales fueron el espacio donde la burla y el irrespeto a las máximas autoridades nacionales fueran el centro de las risas y las rabias.
 
7.        Líderes políticos cautos. El Gobierno esperaba que los líderes de políticos, como Samuel Doria Medina, Rubén Costas, Carlos de Mesa, Tuto Quiroga y otros se suban abiertamente a la campaña del NO y que sean los principales líderes de la misma. Esto no sucedió. El Gobierno hizo todo lo posible para que estos líderes cayeran en la trampa, pero la mayoría de ellos no picó el anzuelo y optaron por apoyar la estrategia ciudadana del NO.
Los líderes políticos, si bien expresaron sus puntos de vista y opción a favor del NO, supieron mantenerse en segundo y hasta en tercer plano, dejando que sean las decenas y decenas de plataformas ciudadanas las que, con sus propios ritmos, propuestas y estilos lideren a lo largo y ancho del país las campañas por el NO. Con reserva, los líderes políticos establecieron canales de comunicación y coordinación en favor del NO en aspectos programáticos, organizativos y logísticos. Manfred y Sanchez Berzain, como siempre, aparecieron para querer mostrarse como los guías del proceso del 21F, pero no fueron oídos y si bien el Gobierno los usó, ya sus palabras no tiene el eco que ellos creen tener.
 
8.       Vieja estrategia y mal manejo de crisis. El Gobierno tiene que reconocer que su vieja estrategia basada en cuatro pilares: volver el referendo un plebiscito (sin Evo no hay futuro), polarizar (los que se oponen al SÍ son vende patrias), meter miedo (si gana el NO, el sol no va salir, te van quitar tu casa…) y usar todo el aparato de Estado, no les dio el resultado esperado. El MAS no renovó sus mensajes, aunque sí cambió de colores: de azul a verde. 
 
Este cambio oportunista, si bien intentó hacerlo más amigable, también fue una demostración del vaciado de contenidos que sufre el partido de Gobierno, donde ya no importa la ideología, los principios ni la gente, sólo acaparar el poder a como dé lugar. El MAS huele ya a rancio en sus prácticas y su discurso. La acuosidad ideológica, los está ahogando. 
 
También el mal manejo de la crisis del Fondioc, el "zapatazo”, las muertes en El Alto y el título profesional del Vicepresidente permitió que las denuncias se conviertan en un asunto de Estado que afectó negativamente al MAS el 21F.
 
9.       Voto y control electoral. La elevadísima desconfianza en el Órgano Electoral motivó a que la gente salga masivamente a votar por el NO, para evitar la manipulación de los datos en base a "votantes” fantasmas y duplicados. Todos hablan que desde el 2009 el padrón electoral, que no permiten sea auditado, sufre de una favorabilidad al oficialismo. Por ello los partidarios del NO incentivaron la presencia ciudadana en las urnas y en el recuentro de los votos. El control electoral fue clave y así se lo pudo comprobar. En tres departamentos, donde el control electoral fue débil o no bien coordinado, el SI se impuso. En La Paz, si bien el NO ganó contundente en la Hoyada, en El Alto y resto de las provincias se perdió porque los lideres emergentes o estuvieron muy ocupados en los líos internos (quema de la Alcaldía de El Alto) o equivocando la estrategia promocionándose en el interior del país como futuro presidente de Bolivia, en vez de ocuparse de consolidar su territorio.
 
10.   Cambios en el OEP. Si bien en los resultados finales la diferencia entre el Sí y el NO apenas llega a tres puntos en favor del NO, es vox populi que esta cercanía en los guarismos no fue producto de las urnas sino de la manipulación, cambio de actas y de votos que no están debidamente auditados. También jugó en contra del Gobierno el voto en el exterior que mayoritariamente fue desfavorable al SÍ, excepción de Brasil y Argentina, pero que no fue gravitante por elevado ausentismo (en el caso de Argentina, al no ser obligatorio el voto, las familias estaban más preocupadas en alistar la inscripción de sus hijo en las escuelas ya que el lunes empezaba el año escolar).  
 
La decisión del OEP, a pesar de la desinstitucionalización en la que nos desenvolvemos,  a la cabeza de su presidenta, fue importante para evitar que una victoria se convierta en derrota. Sin embargo, esto obliga a que con urgencia, como lo sugirió la propia OEA, se audite el Padrón Electoral, se mejore el conteo de votos con transparencia y rapidez. Un referendo tan sencillo debió resolverse en máximo 24 horas y no estar sujeto a presiones e incertidumbres sociales y políticas.

Ivan Arias Durán es ciudadano de la República Plurinacional de Bolivia.

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