El comercio internacional y las reivindicaciones orureñas

martes, 10 de mayo de 2016 · 00:00
Las reivindicaciones y problemas regionales de Oruro, así como sus consecuencias ¿podrán ser también problemas que afecten al resto del país? En realidad, la respuesta debería ser obvia, pero con seguridad la mayoría de los bolivianos y los orureños no tenemos idea de que el desarrollo del país puede, en parte, estar determinado por la condición geográfica de las regiones y las decisiones de política que se tomen respecto al comercio internacional y su relación con la misma. En este caso nos referimos a Oruro.
 
 El departamento de Oruro, por lo menos desde la visión regional, reclama por años el aprovechamiento de su condición geográfica como una de las principales vías de salida al Pacífico en pro de su desarrollo económico y social, que implica, proyectos específicos como el contar con un aeropuerto internacional, la conclusión de los caminos Oruro – Pisiga – Iquique y Oruro – Turco - Tambo Quemado, además de los proyectos Puerto Seco, Zona Franca y Zona Económica Especial, entre otros. 
 
Sabemos que desde hace algunos años la política de comercio internacional del Gobierno de turno apunta a las costas de Ilo, Perú, lo que implica una traición a nuestra región y al país. Primero porque desperdicia la condición geográfica favorable de Oruro como centro integrador del país, y, segundo, porque deja de lado las costas y el comercio internacional por Chile (Arica o Iquique), siendo un contrasentido en vista de que se presentó una demanda contra el vecino país por nuestra reivindicación marítima, de la cual se esperan resultados favorables.
 
En este sentido, es importante conocer el potencial de esta vía de exportación, así como la dependencia del país a la misma. 
 
De 2007 a 2015 las exportaciones bolivianas casi se han duplicado, ya que en 2007 alcanzaban casi los 5.000 millones de dólares y  en 2015  se situaron en cerca de los 9. 000 millones de dólares (un crecimiento del 181%). Sin embargo, debemos anotar que de 2007 a 2008 las exportaciones crecieron en un 40% (1.600 millones), lo que implica que los siguientes siete años se creció de manera mucho más lenta.
 
Asimismo, debemos anotar que el crecimiento de los departamentos productores de materias primas fue más lento que el los demás, es así que el crecimiento de Beni y Pando llegó a 358% y 138%, respectivamente; sin embargo, las exportaciones de Pando fueron 20 veces menores a las de Oruro y 100 veces menores a las de Tarija.
 
Por otro lado, se debe dar a conocer que el 46% de las exportaciones del país es de gas natural, lo que implica que el país depende de los otros productos de exportación que resumen el esfuerzo de empresarios en un 54%. 
 
De este modo, sabemos también que un 30% de las exportaciones son por carretera, de las cuales el 68% utiliza las fronteras de Oruro con Chile, especialmente Tambo Quemado. A esto se suma que el 99% de las exportaciones de Beni y Pando utilizan la misma frontera, así como el 85% de las exportaciones de Potosí, el 80% de las exportaciones de La Paz, el 75% de Chuquisaca, el 54% de Cochabamba y el 39% de las exportaciones de Santa Cruz. La pregunta clave en este punto es  ¿los exportadores bolivianos están dispuestos a pagar por lo menos 200 kilómetros más en transporte y otros si nos obligan a llevar los productos hasta Perú, dada la nueva política comercial del Gobierno?
 
En el caso de las importaciones, resulta que el 82% de las de Chuquisaca, el 72% de La Paz, el 84% de las de Cochabamba, el 95% de Oruro y el 49% de las importaciones de Santa Cruz utilizan las fronteras de Oruro. Las importaciones por carretera del país alcanzaron, en 2015, a un poco más de 8.000 millones de dólares y pasaron por las fronteras orureñas casi 6.000 millones.
 
Dada esta realidad, es importante para Oruro y todos los bolivianos concluir los corredores bioceánicos de Oruro hacia Chile. Oruro debe contar con la Aduana más grande e importante del país, que no sea sólo un apéndice de La Paz. Además, se debe construir un Puerto Seco que favorezca a todo el país y a las reexportaciones del Brasil por esta vía. También se debe cambiar la política actual de comercio internacional del Gobierno, que nos lleva a la ineficiencia,  decretar que Oruro sea una zona económica especial y pensar en la construcción de una vía férrea de Oruro hacia Chile, por sus mejores condiciones geográficas.
 
Por Oruro pasan 7.500 millones de dólares en importaciones y exportaciones cada año, sin que tengamos ningún rédito y tampoco ninguna opción de desarrollo aprovechando esta condición de centro integrador del país.
 
Exigimos que esta realidad cambie, para bien de todos los bolivianos y en pro de la eficiencia, y del desarrollo de nuestros pueblos.

Joshua Bellott Sáenz es economista.

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