Segundo tiempo, ¿quién es quién?

lunes, 30 de mayo de 2016 · 00:00
Mirar el mundo por el ojo de la cerradura. Para Michel Foucault  "la historia, y lo esencial de la historia pasa por el ojo de la aguja”, donde lo importante se halla en los sucesos que son casi imperceptibles, en lo que se figura obvio y  aparente.
 
Tras el referendo, una noticia que no causó sorpresa fue aquel pronunciamiento de las organizaciones sociales afines al Gobierno anunciando huelgas y marchas para la habilitación de Evo en las elecciones de 2019 (Pagina Siete, 24-03-16), entonces nadie se inmutó cuando la ejecutiva nacional de las Bartolinas, Juanita Ancieta, aseguró que darían la vida para buscar la continuidad del que denominó su único líder: Evo Morales.
 
El anuncio dejó claro que la "reelección” es para el MAS y sus organizaciones una cuestión de vida o muerte. El Conalcam, el Pacto de Unidad y toda la élite de dirigentes, sin Evo no ven futuro, sin Evo se desnuda su vaciamiento de sentido. Así, ante la ruptura del 21 de febrero, vieron en riesgo su papel de masa, de ser los dirigentes adulones del "jefe”. No importa si son los primeros en ser desplazados y procesados, ellos responden ¡firmes! cuando el Presidente los convoca.   
 
En el episodio central de esta tragicomedia  vemos a los dirigentes recolectando firmas ¿será con el fin de defender el cumplimiento de la Constitución o la lucha por algún derecho diariamente pisoteado de sus bases? Claro que no, en esta escena se descubre que el sentido único del "proceso de cambio” es la continuidad de Evo Morales en el poder. A lo que me pregunto: ¿Será que los muertos de la Guerra del Agua, de octubre de 2003, y las históricas luchas fueron para perpetuar en el poder a un único líder? 
 
En este camino del poder hacia el poder,  el pueblo, pese a que el 21-F optó por el respeto a la Constitución y dijo No a la reelección de Evo Morales, obtuvo como respuesta: "En el segundo tiempo nos veremos quién es quién”. Nos preguntamos ¿quién es quién? Se infiere que el supuesto segundo tiempo es: entre quién es Evo y quién es el pueblo, entre  quién es el poder y el valor de la democracia, entre gobernar desobedeciendo o mandar obedeciendo. 
 
Recordemos que el Presidente asumió su primer mandato prometiendo "mandar obedeciendo al pueblo”, un principio del EZLN de México que dista del poder de arriba para los de arriba y reelecciones del líder único.
Lógicamente, desde el carácter vinculante de los resultados del referendo, es inconstitucional jugar a las consultas hasta que salga el "sí”. ¿Se imaginan cuántas consultas necesitaría Evo para que el resultado sea favorable, libre de las malas o buenas campañas o escándalos de corrupción?
 
Entonces, ¿qué es lo que está detrás del "quién es quién”?   Detrás está una dirigencia que identificamos como los "indios adulones” cuya  siniestra labor es ser el embudo para silenciar la continuidad de la opresión y la dominación (TIPNIS, Pacahuaras, discapacitados, mujeres, etcétera), cuya solapa busca tapar una corrupción que desborda con mucho a la imaginación. Como dijo  Fausto Reinaga: Hay una diferencia entre la moral amáutica que lucha por la liberación del indio y los indios amorales sedientos de panza, poder y sexo, dispuestos a dar su vida con tal de no perder sus privilegios.  
 
Detrás del único líder hay una crisis de líderes y la continuidad de los males del poder, como las vulneración de los derechos humanos, la persecución penal a disidentes y críticos, la pérdida de independencia de los órganos e instituciones, y otros que seguirán impunes en tanto haya a quien "culpar”.  
 
Detrás de esta desesperación por la continuidad de lo mismo, que no es reciente, encontramos, por otra parte, a una oposición que continúa embanderando a personajes como Tuto Quiroga, Carlos Mesa, Samuel Doria Medina y otros que son un ultraje a la memoria histórica del pueblo. Herederos del gonismo y de la dictadura, y responsable de la histórica violación y genocidio de pueblo boliviano. 
 
Entendemos que existe un antes y después del referendo del 21 de febrero, una nueva senda ajena a repetir el pasado o seguir el camino de las reelecciones infinitas, una era que comienza a andar con una urgencia primera:  buscar una renovación profunda de los liderazgos en todos los niveles. 
 
Entonces, es imperioso mirar y fortalecer otras alternativas, con otras organizaciones, con nuevas  agendas de lucha, afirmando una autodeterminación y una liberación que siga el camino de los verdaderos cambios. Una era que comience por exigir el respeto a la voluntad del pueblo.

Magali V. Copa Pabón es abogada aymara y constitucionalista, maestrante en derechos humanos de la Universidad Autónoma San Luis Potosí, México.

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