10 años de alianzas rurales en Bolivia

martes, 02 de agosto de 2016 · 00:00
El Proyecto de Alianzas Rurales (PAR) cumple 10 años de éxitos. Esta iniciativa del gobierno boliviano, liderado por el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, mediante su Programa Empoderar, es una historia de éxito que, sin duda, lo será aún más en el futuro. 

El PAR es una solución integral para  superar la pobreza rural.  Con esta alternativa, el gobierno boliviano hace más eficiente y sostenible la producción rural, y acerca a los productores al mercado. El proyecto financia planes de inversión para que las familias rurales produzcan y comercialicen más y mejor, y para que sus ventas les permitan seguir reinvirtiendo.

Además, apoya a productores organizados para superar los enormes costos de transacción que son inherentes a la pequeña producción agrícola y pecuaria. Las organizaciones de productores permiten lograr una masa crítica de producción y volumen de venta, que  funciona como un incentivo para que los compradores entren en una alianza comercial con los pequeños productores. 

Cada organización de productores financia, por lo menos, un 30% de los costos del plan de inversión en efectivo. Con ello, cada beneficiario está invirtiendo su propio dinero en el emprendimiento, al cual se suma el 70% como aporte del Estado. Esta intervención ha logrado empoderar efectivamente a los beneficiarios, quienes se tornan líderes y dueños de las inversiones.        

Los impactos del proyecto son extraordinarios, hasta la fecha se han beneficiado 54.530 familias a través de 1 .235 alianzas productivas.  Una evaluación econométrica de impacto –primera en su tipo realizada a un proyecto rural en Bolivia— reveló que,  al hacer la comparación con otros productores en las mismas zonas, el PAR incrementó el ingreso laboral de las familias beneficiadas en 42% y el ingreso neto de la unidad productiva en 63%. 

Y más importante todavía, el proyecto logró el mayor impacto en los productores más pobres. En efecto, un 19% de los hogares pobres beneficiados por el PAR lograron superar la línea de la pobreza y un 23% de los hogares dejaron la condición de extrema pobreza. Adicionalmente, se ha demostrado un efecto positivo en mejorar la distribución del ingreso; respecto al grupo de comparación, los beneficiarios que aún siguen bajo la línea de la pobreza están en promedio un 8% más cerca de alcanzar el nivel ingreso que les permitiría salir de esa categoría. 

El proyecto nació con una cobertura de 54 municipios y se fue ampliando hasta cubrir un total de 120 municipios. De la totalidad de municipios rurales del país, aún hay una brecha significativa que cubrir y al menos un tercio de las 800 mil unidades productivas, según el Censo Agrícola del 2013, podría ser apoyado por el PAR.     

En estos diez años, Bolivia ha cambiado y los desafíos no son los mismos. Cuando nace el PAR la principal preocupación era el acceso al mercado. Hoy nos damos cuenta que si los pequeños productores no reducen su vulnerabilidad frente a la  amenaza  climática, difícilmente podrán seguir reinvirtiendo en el futuro; el PAR puede apoyar a que los productores incorporen tecnología de adaptación al cambio climático, incluyendo manejos agronómicos con fuerte contenido ambiental y riego tecnificado. 

El Banco Mundial ha financiado al PAR mediante créditos que superan los 100 millones de dólares. Es una inversión que ha valido la pena y  nos sentimos orgullosos de haber sido parte de este recorrido. También valoramos el esfuerzo del gobierno boliviano durante todos estos años y el interés que ha expresado en aumentar nuestro financiamiento para beneficiar a más familias rurales. Nosotros somos un socio para la seguridad alimentaria y la lucha contra la pobreza, y estamos complacidos de poder seguir contribuyendo a esta historia de éxito. 

Nicola Pontara es representante Residente del  Banco Mundial en Bolivia.
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