La política fiscal como un todo

martes, 20 de junio de 2017 · 00:00
Llama poderosamente la atención cómo ciertos opinadores se empecinan en mostrar análisis parciales y sesgados sobre la economía nacional; en este caso referente al ámbito tributario,  sin terminar de entender que la política tributaria es un brazo más de la política fiscal y que esta última ha sido la herramienta más dinámica de la política económica permitiendo alcanzar resultados importantes para el país.

En primera instancia y el error más grave que sufre el análisis de los opinadores corresponde a desmerecer  la política fiscal,  cuando a través de la aplicación de la misma durante los últimos 11 años se han logrado verdaderos avances y ha sido el pilar fundamental para la estabilidad macroeconómica, continuo crecimiento de la actividad económica y reducción de la desigualdad y pobreza, entre otros indicadores.

Precisamente, son los ingresos tributarios los que han permitido financiar la inversión pública, así como las asignaciones sociales a los sectores más vulnerables de la población a través de los bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy y la Renta Dignidad, beneficiando a cerca del 47% de la población boliviana y repercutiendo en los mayores índices de reducción de la pobreza extrema en la región (de 38,2% en 2005 a 16,8% en 2015). Asimismo, la aplicación efectiva del Modelo Económico Social Comunitario Productivo también ha permitido reducir la desigualdad medida a través del Índice de Gini pasando de 0,60 a 0,48 en el periodo de 2005 a 2014.

En segundo lugar, se habla de una presión tributaria creciente sin explicar que este indicador mide la capacidad que tiene un régimen impositivo para generar ingresos fiscales de las diversas actividades de la economía,  es decir, que si un sector tuvo un comportamiento ascendente también se incrementaron los ingresos tributarios provenientes del mismo, en función de su nueva capacidad económica. 

Tal es el caso del sector de hidrocarburos, minería o del sector financiero,  sobre los cuales también se aplicaron medidas a objeto de capturar los excedentes extraordinarios, tales como la Alícuota Adicional al IUE, quedando los demás impuestos invariables en cuanto a sus tasas impositivas.

Asimismo, resaltar que los aportantes al Estado se han duplicado en este periodo pasando de 211.519, en 2005, a 382.211 registrados, de los cuales alrededor de 5.315 denominados Grandes Contribuyentes aportan con el 89% de la recaudación tributaria, es decir, la presión tributaria recae conforme a la capacidad económica, siendo que los que generan más pagan más.

En tercer lugar y de manera más preocupante es que estos artículos y recientes eventos "académicos” intentan estigmatizar el aspecto tributario y al Servicio de Impuestos Nacionales, sin hacer mención alguna a las importantes acciones que se han emprendido en esta materia.

Tal es el caso de la aprobación de la Ley 812 la gestión pasada, norma que establece un tratamiento más beneficioso para los contribuyentes que cayeron en mora tributaria reduciendo y fijando la tasa de interés, ampliando el arrepentimiento eficaz para que los contribuyentes puedan pagar sus adeudos sin multa; asimismo, genera el marco para que se puedan aplicar incentivos a la cultura tributaria y la facturación que fueron traducidos por el SIN en el Programa de la Factura de la Felicidad. Por su parte, durante el periodo de regularización que determinó esta ley,  se benefició a 105.311 contribuyentes en el mercado interno, de los cuales un 86% fueron personas naturales.

Finalmente, ningún análisis serio en materia impositiva puede excluir todos los avances que ha tenido el SIN en cuanto a la simplificación de trámites  y mejora en la atención al contribuyente. Me permito mencionar como aspectos más relevantes: la eliminación de formularios para el pago de impuestos a gremiales (RTS) y transportistas urbanos (STI),  formularios simplificados para el IVA e IT, la facilidad de activar o dar de baja el NIT desde cualquier lugar del país, la ampliación de horarios de atención y más agencias en lugares estratégicos del país.

A esto se suma la notificación electrónica, obtención de certificaciones vía internet, rebaja de multas por incumplimiento a deberes formales, pago electrónico de impuestos. Es decir, que ni siquiera es necesario ir al banco para pagar las obligaciones impositivas,   además de todas las ferias y las campañas de cultura tributaria que se emprenden, entre otras medidas que se fueron implementando en este tiempo, todas en beneficio de los ciudadanos del Estado Plurinacional de Bolivia.
 
José Fernando Siñani Cárdenas  es economista.

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