Los maestros de sofisma

martes, 28 de agosto de 2018 · 00:10

Así como hay maestros de música y maestros de ballet, hay también maestros de sofisma. Según los diccionarios de la lengua filosófica, un sofisma es un razonamiento que no es lógicamente correcto pero aparenta serlo, y que se lo propone para engañar a otros o al mismo que lo formuló.

En el país tenemos dos maestros que se destacan en el manejo de sofismas, que son el vicepresidente AGL y el ministro de Justicia, Héctor Arce. En sus capillas hay también muchos monaguillos. El vicepresidente AGL sigue manteniendo que no se ha modificado el artículo 168 de la CPE, pero simplemente que no se lo va a aplicar. ¿Entonces en qué queda el artículo 168? ¿Está o no está vigente?

Por su parte el Ministro de Justicia ha tratado de convencernos que había jurisprudencia internacional con relación a la reelección del Presidente. Daba como ejemplo los casos de Costa Rica y Nicaragua. Ya hemos dicho en otro artículo que las reglas electorales de Costa Rica no tienen nada que ver con lo que nos cuenta el ministro Arce.

En los últimos tiempos, este ministro ya no menciona a Nicaragua y por buenas razones. Lo que pasa en ese país es absolutamente escandaloso y no puede ser cubierto por el sombrerito del embajador Pari. Nadie en el país, en su sano juicio, querría replicar la experiencia nicaragüense.

El caso Quiborax ha sido también una explosión de sofismas. El Ministro de Justicia y sus procuradores han sacado a relucir el argumento falaz de que el problema se lo debía a Carlos Mesa. Se olvidaron convenientemente de decir que durante 12 años la defensa en el tribunal de arbitraje había estado a su cargo. Si el problema estaba en el defecto de nacimiento y estaban conscientes de ello, ¿por qué no buscaron una solución negociada y más bien se embarcaron en un largo proceso que sólo servía para acumular costos?

En el manejo del proceso tampoco se dieron cuenta que tenían que enfrentar a tiburones y que había que estar preparado para ello. De más en más, abogados inescrupulosos (los “ambulance chasers”, como se dice en inglés) han encontrado una fuente de riqueza en litigios (especialmente contra países pobres) con remuneración a resultas del juicio, como lo hace notar la revista inglesa The Economist (18-08-2018).

Nadie le gana al MAS en su habilidad para interpretar las cosas y los informes. El ejemplo más reciente es el de la visita del señor Eguiguren. Como es normal, el mencionado tribuno no podía adelantar ningún juicio. El que no haya dicho nada relevante y que se haya limitado a decir gentilezas ha sido presentado a la opinión pública como una adhesión a las tesis reeleccionistas.

Los más cínicos dirán que en esta vida todo es relativo. Con relación a los derechos humanos, Bolivia, comparada con Venezuela y Nicaragua, ha debido parecerle al relator de la CIDH el paraíso terrenal. Las violaciones a los derechos humanos que le han hecho conocer le han debido parecer botones de acné de un país adolescente.

Se puede decir lo mismo con relación a la libertad de prensa. Es cierto que en el país no se asesina a periodistas y que la prensa dice, aunque cuidándose, lo que quiere, pero hay maneras insidiosas de mantenerla a raya, por ejemplo, estrangulándola financieramente y tratando de desprestigiarla, contratando mercenarios argentinos, o con ataques verbales de las más altas autoridades políticas del país, siguiendo el ejemplo de Trump.

Se manipula también los informes económicos. Las revisiones de estado de la economía según el artículo 4 de la carta constitutiva del FMI de los años 2016 y 2017 son más bien críticas. Como las autoridades del área sólo parecen haber leído las dos primeras páginas donde están las amabilidades de rigor, han concluido que los informes son elogiosos.

Es cierto que el Banco Mundial, el BID y la CAF son más benévolos que el FMI en sus apreciaciones, aunque hay indicios de que están cambiando de opinión. Además, para estas instituciones financieras la comparación de Bolivia es con el Ecuador, Venezuela y Nicaragua, donde no hay dónde perderse.


Juan Antonio Morales es ciudadano boliviano y opinador consuetudinario

Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

251
4

Otras Noticias