Galardón a los perdedores

domingo, 06 de enero de 2019 · 00:11

Bolivia, país de singularidades e incoherencias. No es el único: es rasgo común en sociedades que de una situación colonial pasaron a la independencia, experimentaron  la convivencia de la modernidad con la tradición bajo modalidades generalmente enredadas y chocantes. Por otro lado, contrastando con el delirio que los países europeos despiertan en ciertas élites locales, los analistas originarios de esos lares son generalmente críticos con su propia situación: Por ejemplo, hace años la diputada vasca Rosa Díez señalaba: “España parece, desde el punto de vista municipal, de todo menos un país”.

Sin embargo, Bolivia –creo yo– merece mención especial. En cualquier otro país un fracaso es sancionado con la pérdida de confianza al responsable del fiasco, lo cual implica su renuncia. En 2017, la presidenta de la Democracia Cristiana chilena, Carolina Goic, renunció a la presidencia de esa organización política luego que su candidatura obtuvo sólo el 5,88% de los sufragios en las elecciones generales de ese año. Durante mismo año en España, el Jefe del Gabinete de Rajoy, Jorge Moragas, renunció a su cargo tras el fracaso de su partido en las elecciones catalanas.

En esos ámbitos esa reacción no se cantona a lo político. El último mundial de fútbol en Rusia ocasionó varias bajas dirigenciales. El médico histórico de la selección alemana, Hans-Wilhelm Müller-Wohlfahrt, dimitió de su cargo  luego del fracaso de su selección en la fase de grupos del Mundial 2018 y el presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Carlo Tavecchio, renunció a su cargo al perder su selección en el repechaje ante Suecia, estando así Italia ausente de un mundial por primera vez en 60 años. 

En Bolivia, de ninguna manera se procede de la misma manera. Aquí –especialmente en este “periodo de cambio”– procedemos de manera contraria: premiamos y gratificamos a los perdedores.

En 2013, Álex Choque Quispe, Augusto Cárdenas García y José Luis Fernández Choque, integrantes de una patrulla del Regimiento de Satinadores de Montaña Méndez Arcos, en Oruro, permanecieron detenidos por más de un mes en Chile. Según autoridades chilenas, fueron capturados al ingresar ilegalmente en territorio chileno para extorsionar transportistas y robar nueve camiones de mercadería. Para el gobierno boliviano, son los carabineros chilenos quienes habrían ingresado ilegalmente en territorio boliviano. A su retorno a Bolivia los tres militares fueron ascendidos y condecorados por el presidente Evo Morales.

En marzo de 2017 dos militares y siete funcionarios de aduana bolivianos fueron nuevamente capturados por Carabineros de Chile en situación confusa y en forma por demás humillante, cuando –según el gobierno boliviano– interceptaban en nuestro territorio camiones con placa chilena y mercadería de contrabando. El 22 de junio de 2017 el presidente Evo Morales condecoró a Arsenio Choque, uno de los siete funcionarios, llamándolo “mártir de la reivindicación marítima”.

Se condecora a quienes se debería degradar. Es el año 2017, en plena fiebre de reivindicación marítima con la demanda a Chile ante la Corte Internacional de Justicia, CIJ. Dos acontecimientos rematan esta situación: En agosto de 2018 Arsenio Choque, el funcionario antes condecorado, es aprehendido nuevamente en Chile junto a otras cuatro personas cuando intentaba introducir a Bolivia camiones presuntamente robados. El héroe es un vulgar delincuente. En octubre de 2018 la CIJ con sede en la Haya falla a favor de Chile. Los jueces, por 12 votos a favor y tres en contra, deciden que Santiago no está jurídicamente obligado a negociar con Bolivia, porque ninguno de los acuerdos o tratados firmados por ambos países –ni otras resoluciones internacionales– así lo indica.

¿Termina la fiebre que durante cinco largos años el gobierno boliviano inculcó al pueblo boliviano? No totalmente. Evo Morales está convencido de que Bolivia ganó en La Haya. Por otro lado, después de esa frustración, dos de sus principales responsables no solamente no son censurados por la población boliviana, sino que encabezan las preferencias para ser próximo presidente de Bolivia, uno por el oficialismo y el otro por la oposición.

Pedro Portugal M. es director de Pukara, autor de ensayos, estudió sobre los pueblos indígenas de Bolivia.

186
10

Otras Noticias