Turismo motor para un desarrollo sostenido

miércoles, 23 de octubre de 2019 · 00:09

Las naciones más desarrolladas del mundo consideran al turismo como una de las actividades de mayor importancia para captar divisas que son empleadas en la mejora de servicios públicos, ante todo buenas carreteras, mejora de sus puertos, así como ofrecer mayor seguridad a los visitantes, quienes, en definitiva, aportan al desarrollo de la industria, la agropecuaria, la educación, cultura, salud y todas las labores lícitas que el ser humano desarrolla en los distintos confines del planeta. 

El turismo tiene marcada incidencia en la atenuación de la pobreza a nivel mundial, la conservación del patrimonio cultural de los pueblos, la protección del medioambiente, promoción de la paz y comprensión entre todas las naciones, cuando ella se desarrolla en forma planificada por los respectivos gobiernos con la participación de los distintos sectores productivos, sociales, culturales, deportivos y profesionales.

De acuerdo con los datos publicados por la Organización Mundial de Turismo, la actividad de integración entre grupos humanos está en constante crecimiento en los últimos años, alcanzando cifras considerables de llegadas y pernoctaciones en todos los países del mundo, beneficiando este aumento especialmente a las naciones de economías avanzadas, y en menor grado a los países emergentes.

Bolivia, por su situación de enclaustramiento en el centro del continente sudamericano, es una de las naciones que muy poco ha aprovechado sus condiciones potenciales naturales y sociológicas por carecer de un puerto marítimo que le permita contactarse con el resto de las naciones del mundo, pues ese aspecto es determinante para impulsar esta actividad que está en constante ascenso a nivel mundial.

Nuestro país es tan rico en paisajismo, toda vez que su geografía abarca desde los 400 metros sobre el nivel del mar hasta llegar casi hasta los 7.000 metros de altura, masa territorial que presenta infinidad de alternativas para el visitante que puede disfrutar además de la rica y milenaria cultura ancestral aún viviente, pues en varias regiones  su gente no ha olvidado del todo sus vivencias ancestrales.

A ello se suma su rico folklore que causa envidia a las naciones vecinas y que las mismas lo explotan como suyo por su vistosidad, elasticidad  y entusiasmo de los danzantes que llevan muy dentro de si su alegría al ritmo de la música que conjuga sus vivencias, ilusiones y aspiraciones .

Estos factores favorables a la actividad turística no son publicitados debida y sostenidamente por todos los medios de difusión social, especialmente de aquellos que tienen alcance internacional los que por el contrario enfatizan aspectos socio políticos  casi siempre de carácter negativo, como son los constantes bloqueos de carreteras, paros y tensiones sociales que hacen mucho daño al turismo boliviano.

Todo ello por falta de una adecuada y consensuada planificación entre gobierno y los distintos sectores, vale decir transportes, hotelería, agencias de viajes, entidades artesanales y ante todo quienes proveen de productos alimenticios, tanto para los estantes, habitantes y visitantes. Si ello ocurriría seguramente que habría mayor ocupación digna para toda la población nacional en todo sentido.

 

Filiberto Montecinos Avendaño es miembro de la Federación Internacional de Escritores y Periodistas de Turismo.

 

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