Franz Rafaél Barrios González

Sucesión constitucional de pleno derecho

viernes, 22 de noviembre de 2019 · 00:10

En la libertada Bolivia del postevismo operó una sucesión constitucional ipso iure (de pleno derecho) y a continuación explicaremos los irrefutables argumentos jurídicos para destruir la falsedad de ignaros y sediciosos, quienes sostienen lo contrario, tanto nacional como internacionalmente.  

En contexto, con carácter previo, desde que sostenidamente resistimos en las calles y en las redes, sin rendirnos, sin cansarnos, más de 21 días, que costó la primera fase del democrático proceso libertario en las calles frente a la narcodictadura de Evo Morales, ya veníamos teorizando y proponiendo a los actores políticos múltiples alternativas jurídicas  y políticas para operar la sucesión presidencial, que cada día era más inevitable, hasta que el narcodictador Morales públicamente renunció, pidió asilo  y junto a sus secuaces se acogió al mismo abandonando, fugando del país.  

Ya en las venturosas horas del glorioso 12 de noviembre de 2019, entre los atribulados pasillos del Palacio Legislativo de la República, el asedio de hordas narcoterroristas en flagrante sedición que amenazaban nuestras vidas, sin dedos de tanto digitar nuestros imprescindibles celulares con baterías agotadas y acompasados por las Variaciones Goldberg (S. Bach), terminábamos de esbozar la sumaria fundamentación jurídica que daría lugar a la sucesión constitucional, para comunicársela a la futura Presidenta por todos los canales que tuviéramos a disposición.

Inicialmente, la senadora Añez convocó a sesión de su Cámara, se invistió como presidenta del Senado ipso iure -sin necesidad del boicoteado quórum- en virtud al Art. 41 a) del Reglamento de la Cámara de Senadores para facilitar la sucesión presidencial en cumplimiento de su deber legal, “bypasseando” así el boicot MASista con la precisión quirúrgica del maestro Ambroise Paré.

Inmediatamente luego, Añez, como presidenta nata de la Asamblea Legislativa -en ejercicio- instaló la sesión y sin tener que considerar las renuncias de los prófugos delincuentes Evo Morales y Álvaro García,  y el boicoteado quórum por los MASistas (que por su probado fraude ni derecho a la sigla tienen, por cierto) que era una de las teorías esbozadas inicialmente pero descartada por morosa, operó la sucesión por impedimento o ausencia definitiva (par.I del Art. 169-170 CPE) -materialmente probada- porque Evo Morales y Álvaro García abandonaron el país para quedarse en México bajo el pretexto de “asilo”, y así final  y constitucionalmente Añez se invistió como Presidenta del Estado boliviano.

Y con ello inauguramos el capítulo de la sucesión presidencial sumaria (ipso iure) en Bolivia.

El mandato de la Presidenta constitucional Jeanine Añez -por sucesión de pleno derecho- inició el 12 de noviembre de 2019 y tiene previsto como término el 22 de enero de 2020; es decir, 71 días o dos meses y 10 días.

Periodo que implica muchas responsabilidades en poco tiempo  (salvo reforma), sobre todo electorales y de seguridad ciudadana para aplastar al narcoterrorismo, tras el cual deberá transmitir la Presidencia del Estado y los atributos presidenciales al nuevo gobierno que resulte electo de un proceso administrado por nuevos vocales electorales de un Tribunal Supremo Electoral que además debe impartir justicia electoral contra el MAS-IPSP, cancelando su delictiva personalidad jurídica por el probado fraude.    

Es por ello que, sin lugar a duda alguna, como ciudadano boliviano me afirmo parte de esta generación de bolivianos que juntos en las calles, en las redes sociales y sin armas de fuego o explosivos libertamos constitucionalmente Bolivia del tirano Evo Morales. 

¡Honor y gloria a los caídos y heridos por esta gesta!

Ahora, en esta segunda fase, los ciudadanos tenemos el deber de coadyuvar cívicamente a consolidar el nuevo orden público constitucional.

A 194 años ¡la segunda República de Bolivia nos reclama!  

 

 Franz Rafaél Barrios González es investigador en asuntos jurídicos.

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