Juan Pablo Marca

El federalismo utópico y sus tendencias en Santa Cruz

viernes, 27 de diciembre de 2019 · 00:10

Todo discurso o ideología política es un tipo de lenguaje relacionado con el entramado del poder, es un cuerpo teórico que posibilita la formación de identidades en la sociedad. Pero, fundamentalmente, es un dispositivo de articulación hegemónica y legitimación social de un proyecto político. En Bolivia, ante el aparente fracaso del Estado Plurinacional con autonomías, en cuanto a la descentralización del poder y el agotamiento del discurso de la autonomía, como una bandera política que posibilite una modificación en la correlación de las fuerzas a nivel nacional, a favor de una mayor descentralización del poder en el país, generan las condiciones favorables para hablar de un proceso federal. 

En ese contexto, de un tiempo a esta parte en Santa Cruz se publican algunos ensayos, se empiezan a realizar algunos conversatorios y se publican algunas columnas de opinión sobre sobre el tema federal, incluso algunos de sus simpatizantes mencionan que la bandera federal debería ser la propuesta de Luis Fernando Camacho para las elecciones nacionales que vienen. 

Empero, más allá de tener una cierta carga histórica e ideológica, dicho discurso se encuentra todavía en una etapa de articulación inicial en el campo de las ciencias sociales en Santa Cruz. No se ha reflexionado en ella en términos científicos desde el campo académico, como pasó con la autonomía, en los inicios de dicho proceso. En los pocos círculos en los que se discute el tema se lo hace de una manera romántica y hormonal todavía. 

Por lo tanto, se podría denominar al discurso mencionado, al igual que en su momento Friedrich Engels y Carlos Max denominaron a las ideas socialistas de su tiempo con el término de “utópico” para referirse al contenido de las primeras ideas socialistas, en oposición al contenido del “socialismo científico”, que no se basaban en un análisis “científico”, y eran básicamente ideas basadas en formulaciones “idealistas” y utópicas.

En nuestro contexto podríamos denominar como “federalismo utópico”, por un lado, al contenido de las ideas light y románticas que manifiestan algunos federalistas ligados a la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz y al Comité pro Santa Cruz, y, con cierta afinidad, al Partido Demócrata Cristiano y al Movimiento Demócrata Social; por otro lado, al contenido de las ideas federalistas que trabajan algunos grupos de discusión académica sin ninguna afinidad partidaria, ligados a las carreras de sociología y ciencia política de la Universidad Autónoma Gabriel Rene Moreno, que podríamos denominar también como un federalismo utópico, un protofederalismo que empiezan a articular en lo ideológico el concepto de lo “nacional federal”. 

En conclusión, el gran desafío del discurso federal es pasar de un “federalismo utópico” a un “federalismo científico”. Tarea que consiste en: 1) la unificación de ciertos elementos ideológicos, políticos, jurídicos en un corpus teórico, que por separado carecen de un significado pleno; 2) en la acumulación de demandas sociales insatisfechas o neutralizadas por el anterior régimen, en la formación de una cadena de equivalencias en torno a un significante que los condense en un relato federal progresista, fijando una frontera y una dicotomía en el campo político. 

Es un significante político que será disputado, tanto desde las nuevas generaciones y desde las viejas generaciones en Santa Cruz. Sus verdaderos articuladores deben pensar en responder preguntas muy básicas como (antes de pensar entregar el discurso federal a un caudillo): ¿qué hacer con el avance relativo de las autonomías departamentales? ¿Qué hacer con el avance de las autonomías indígenas? ¿Qué actor político debe llevarlo adelante a nivel nacional? ¿Cuál es la mejor estrategia para llevarlo adelante? ¿Qué hacer con el Estado Plurinacional? Entre otras tantas preguntas.

 
Juan Pablo Marca es politólogo y sociólogo de la Universidad Autónoma Gabriel Rene Moreno.

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