El batán

Meditaciones sobre la “padritud”

Por 
miércoles, 27 de marzo de 2019 · 00:10

Los festejos, regalos y agradecimientos del Día del Padre han pasado, pero el tema me recordó a las interrogantes del mundo moderno: cambiante, tornasolado, en permanente flexión y tormenta.  Ya no hay reglas fijas. En épocas anteriores, los padres asumían responsabilidad social, económica y “patria potestad” con respecto a los hijos, incluyendo poder de decisión.   La maternidad, al contrario, implicaba cariño, contacto diario y responsabilidad permanente y vigilante, pero sin las mismas obligaciones económicas ni capacidad de decisión. 

En el pasado algunos hombres no tan maravillosos podían “sacudirse” la paternidad extramatrimonial, negando responsabilidad y dejando la carga a la fémina involucrada, quien, además, de lidiar con el vástago, quedaba con la reputación por los suelos.  “Hijo/a natural” decían, con displicencia, como si lo natural fuera inferior a lo legal; y así el hijo/hija se criaba con la lacra de “bastardo”.  

Hoy la legislación y la ciencia hacen más difíciles esas clasificaciones y estratificaciones.  El examen de ADN, maravilloso instrumento científico, puede determinar la paternidad en forma irrebatible, y la ley protege al vástago, creando obligaciones económicas para el padre, pero las leyes no pueden “fabricar” los lazos de cariño y lealtad que todo hijo y todo progenitor anhelan tener. 

La vida moderna está destruyendo los antiguos estereotipos. Tengo viejos amigos con hijos en tres “series”, matrimoniales y extra.  Recuerdo por lo menos dos que se jactaban de regar “buenos genes” por doquier: esa era paternidad “a la antigua”.  Las mujeres no podían dejar de conocer a sus propios hijos, pero la p(m)aternidad de hoy asume otros tintes complejos para las mujeres profesionales que trabajan en igualdad con los hombres. Y en los casos de parejas gay, o de personas “trans”, los roles de crianza (¿“padritud”?) no están definidos con claridad, pero no por eso dejan de existir.  

Los matrimonios episódicos (de años, no “toda la vida”) ya son (casi) mayoría.  Hay casos comunes de dos o tres divorcios.  No debería significar una abdicación a la responsabilidad ni al placer de procrear y compartir la vida con los hijos, por lo menos parcialmente.  Ser progenitor, en nuestros días, debe tomar otros factores en cuenta.  Los padres “ausentes” de las vidas de sus hijos no deberían existir, pero tampoco deben existir madres “chantajistas”, quienes utilizan las obligaciones del padre ausente como palanca para obtener beneficios económicos, creando resentimiento y rencor en los hijos.

El mundo del futuro cercano plantea otros retos: huevos y/o esperma donados,  padres y madres ligados por ley y cariño, sin compartir genética con los hijos. ¿Qué pasa con los “padrastros” y “madrastras” ejemplares, que sí existen? ¿Cuál es su papel y cuáles sus obligaciones/derechos?

¡Ay! Dirán que me metí en camisa de once  varas, pero el mundo que describo ya está aquí, pasando la puerta y entrando a la casa humana. Veo los cambios y también veo que algunas conductas y normas antiguas todavía son necesarias para la adaptación en ese mundo.  Los p/madres, responsables y generosos, que se involucran en la vida y necesidades de los hijos, no necesitan genética o leyes para cumplir su rol a cabalidad.  

La antigua “bondad”, tan olvidada, juega un rol preponderante. Ser correcto, consciente y “bueno”, es decir conducirse con responsabilidad generosa hacia quienes comparten nuestras vidas, es y será la norma para encontrar un camino a través de la maraña.  Mientras tanto, plantearemos futuros días del “padre”, “madre”, “tío” y otras “alternativas de hogar” todavía sin nombre ni fecha, pero que sí tienen un número cada vez mayor de integrantes.

  

Lupe Andrade es periodista.

 

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

45
4

Otras Noticias