Desarrollo y salud

El SUS y la realidad nacional

Por 
sábado, 11 de mayo de 2019 · 00:10

 Hace dos meses y medio, desoyendo propuestas alternativas más eficaces, el Gobierno dio inició al Sistema Único de Salud (SUS) como propaganda electoral más que por mejorar la salud colectiva. Sus impulsores creyeron que la gratuidad de la atención garantizaría la agradecida aceptación del pueblo por malo que fuera el sistema.  

 Teóricamente los servicios son gratuitos, pero permanecen mal equipados, desorganizados, fragmentados e ineficientes. Si antes estaban mal financiados, después del SUS quedaron simple y llanamente desfinanciados. La engañosa oferta del proceso de cambio que no modificó nada se está complementando con el SUS que remplaza lo malo por lo peor. 

 Por otro lado, el proyecto alternativo, responsablemente elaborado por el Colegio Médico, consciente de que no lo admitiría este gobierno, pero sí cualquier otro democrático que lo sustituya, ha estudiado a fondo la situación actual de la población, sus necesidades y la posibilidad de estructurar un sistema bien financiado que garantice no solamente una atención médica de buena calidad, sino una protección y promoción universal de la salud sin costo para quien utilice sus servicios.

 En lugar de un sistema único, centralizado y estatizador de los actuales seguros de salud, el Colegio Médico propone una gestión compartida y concurrente que, sin merma de la independencia de las cajas, las fortalezca y coordine al interior de un sistema nacional integrado, el cual debe funcionar con autonomía plena, libre de intereses político partidarios, en forma descentralizada, con respeto y mayor impulso a las autonomías departamentales, y con el objetivo exclusivo de cuidar la salud integral de todos los habitantes del país.

La integración de recursos, lejos de ser una imposición central y autoritaria, será gestada democráticamente entre todas las instituciones del sistema, en las áreas de salud, que son su base y el espacio donde se inicia la planificación estratégica, y participativa. La gestión compartida y concurrente contará con una participación social genuina en todas las fases del sistema, recordando que esta participación, estimula y dignifica a los participantes; mientras la impuesta verticalmente, y peor si es digitada partidariamente, denigra, humilla y corrompe.

 El proyecto del Colegio Médico muestra que de los más de 11 millones de habitantes que tiene el país, casi siete millones tienen servicios de salud financiados por el seguro social laboral, el no laboral o universal y el SUSAT de Tarija. Quedando prácticamente cuatro millones sin protección. 

 La inversión necesaria para financiar un sistema de salud se calcula en 400 dólares por persona al año.  400 por cuatro millones de personas dan 1.600 millones de dólares necesarios anualmente. Las ofertas demagógicas del candidato a la reelección fluctúan entre 200 o 300 millones por una sola vez. Suma insignificante que además –se afirma– se destinarán al tercer nivel, manteniendo en abandono el primero y el segundo, que son los básicos indispensables en cualquier sistema.

 Según datos oficiales, el número de médicos contratados por todos los servicios departamentales del país llega solamente a 8.878, lo que equivale a 0,8 médicos por cada 1.000 habitantes, cuando la norma recomendada por OPS es de tres. Para 11 millones necesitaríamos más de 28.000 médicos adicionales.

 En el período del auge de precios de nuestras materias primas pudimos invertir racionalmente en salud, salir del atraso y ponernos encima del promedio latinoamericano. No lo hicimos optando por megaproyectos improductivos, palacios dorados, aviones y helicópteros y, sobre todo, por el desmedido derroche en propaganda política.

 Ahora sería suicida limitarnos a llorar sobre la leche derramada, pudiendo trabajar por un cambio total en la conducción política del país. El Colegio Médico ha estudiado formas de financiamiento suficientes, estables y progresivamente crecientes, creando impuestos para desincentivar consumos insalubres, reduciendo el desmedido crecimiento del gasto fiscal, racionalizando las adquisiciones y controlando el sobreprecio de la construcción de carreteras, que llega a 53%, según el BID. Otros rubros se detallan en el documento oficial del Colegio.
 

Javier Torres-Goitia T. fue ministro de Salud.

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete. 

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día. 

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

135
5

Otras Noticias