Domitila…

martes, 07 de mayo de 2019 · 00:11

Un 7 de mayo de 1937, en el centro minero Siglo XX, al norte de Potosí, nace una de las mujeres más rebeldes de la historia boliviana, Domitila Barrios Cuenca (de Chungara). Actualmente, muchos desconocen el legado de esta minera y hoy es un día para conmemorar su lucha. Fue una mujer rebelde, con agallas y sangre revolucionaria, muy cuestionada para ese tiempo. Tuvo el coraje de confrontar las opresiones e injusticias en épocas dictatoriales, por lo que su actitud y capacidad de liderazgo fue fundamental para derrocar a los poderosos de entonces. Toda su vida está llena de cambios y mucho sufrimiento. Por eso es pertinente mencionar las huellas que ha dejado en la historia boliviana y su repercusión a nivel internacional.

Domitila se une al Comité de Amas de Casa en 1963, organización que posiciona a las mujeres en la lucha política y sindical. En 1967, tras la masacre de San Juan, la minera es sometida a terribles abusos, fruto de aquella noche en un calabozo pierde el hijo que estaba esperando.

Ella siempre estuvo convencida de que el principal enemigo del pueblo era el miedo. En 1975, en la Tribuna del Año Internacional de la Mujer, en México, tuvo un rol protagónico, al ser la única mujer de clase trabajadora que transmitió el grito desesperado de un pueblo oprimido y explotado. Con su famosa frase “Si me permiten hablar…” sensibilizó sobre la situación de las y los trabajadores de las minas que ella conocía en vida propia. En 1976, producto de persecuciones y encarcelamientos, pierde otro hijo al dar a luz.  
En la Nochebuena de 1977, a la cabeza de cinco mujeres mineras, inicia la huelga de hambre contra la dictadura de Hugo Banzer.  La Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), la prensa internacional y otras organizaciones a nivel nacional decidieron apoyar esta causa. Esos 21 días marcaron un evento histórico, pues fue una movilización para recuperar la democracia logrando el retroceso del dictador.

Domitila fue la primera mujer candidata a la Vicepresidencia. Se presentó en 1978, con el dirigente campesino Casiano Amurrio, por el Frente Revolucionario de Izquierda. Dichas elecciones fueron anuladas, sin embargo, este hecho marca un aspecto significativo en el proceso democrático. 

En 1980 fue portavoz de los bolivianos en la Conferencia Mundial de Mujeres, en Dinamarca, y denuncia el golpe de Luis García Meza. Durante aproximadamente dos años quedó exiliada en Suecia. Fue declarada por el Gobierno boliviano como “traidora a la patria”. Pero ella pidió a otros países solidaridad para Bolivia, por lo que internacionalmente fue conocida como promotora de los derechos humanos. 

La 1986, la Marcha por la vida fue la última movilización del Comité de Amas de Casa, posteriormente vendría la “relocalización”, con el despido masivo de mineros. Radicada en Cochabamba, Domitila gestiona la Escuela Móvil para dar talleres de capacitación principalmente a mujeres.

Tuvo 11 hijos y cuatro de ellos fallecieron producto de las injusticias suscitadas en épocas dictatoriales. Ningún factor fue un límite para dejar de luchar por una vida digna principalmente de su pueblo.

El 13 de marzo de 2012, en Cochabamba, a consecuencia de un cáncer pulmonar-renal, muere esta valiente potosina. Domitila nos deja un camino marcado, donde el miedo no es un obstáculo. Honrar su legado es seguir luchando por mejores condiciones laborales, por el respeto a los derechos humanos, por la equidad de género, por la democracia y por una Bolivia mejor.

 

Evelyn Callapino Guarachi es politóloga, docente universitaria y coordinadora de Mujer de Plata

 

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