Qué fragilidad

martes, 11 de junio de 2019 · 00:10

La presencia constante en los medios de comunicación y en las redes sociales no significa la existencia política en la política y mucho menos como opción de poder.

La subsistencia política de los partidos políticos, agrupaciones ciudadanas y políticos de oposición dependen hoy más que nunca de su presencia pública mediática en gobernaciones, municipios y no así de sus estructuras políticas.

De Tuto Quiroga, su emergencia y fuerza política se dieron en    ADN. Fue considerado posible renovación generacional al interior de su partido, pero nunca logró construir  liderazgo interno y, por ello, la crisis partidaria posterior al deceso de Banzer también llevó a la sepultura a su partido. Tuvo vigencia en la medida en que era una figura electoral en 2005. Con el frente electoral Podemos tampoco logró formar una organización política y  fue excluido por la derecha boliviana en 2009. En 2014, más como una opción personal que como proyecto político, volvió a la escena electoral; sus parlamentarios electos nunca reconocieron su liderazgo y  ahora es un vocero de la derecha internacional, opositor permanente de todo gobierno y movimiento de izquierda, y progresista. Su vigencia depende de su presencia en los medios.

Doria Medina se presentó como la antítesis  de los históricos y cardenales del MIR. No disputó el liderazgo partidario a Jaime Paz, optó por la división y formó su propio partido político, más con una tónica empresarial y tecnócrata. Amigo de la Embajada  y participante activo de los eventos de los Demócratas en Estados Unidos. Su viabilidad pública no depende de su partido-empresa, sino de sus esfuerzos empresariales y personales por estar presente en los medios y ser un eterno candidato presidente. Hoy no es candidato porque su sigla electoral sin militancia impidió que dispute las internas con Ortiz. Aislado de la contienda electoral se quedó sin bancada parlamentaria porque sus “militantes” terminaros alejándose y buscando sus propias opciones personales.

 Su única tribuna es pedir o suplicar la unidad, pero más como crítica a Ortiz. No es devoto de Mesa, pero para su discurso es fundamental, por ello expresa que se debe votar al candidato de oposición mejor posicionado en las encuestas.

Los Demócratas apostaron a la fortaleza regional camba, les dio resultado para la Gobernación de Santa Cruz, pero los aisló de Bolivia. Es la única organización que tiene estructura política mínima, pero sin definición ideológica explícita; su autoafirmación parte de la consigna política: autonomía contra el centralismo, democracia contra la dictadura, etcétera. Su fuerza es la gestión pública de la Gobernación y su Gobernador. La subsistencia depende de tres factores: del resultado electoral nacional –además será la única organización política de oposición con bancada parlamentaria propia–; ganar las elecciones a la Gobernación sin Costas como candidato y disputar el municipio  cruceño a Percy, y Sosa, con Costas de candidato. Si no tiene resultado positivo en la opción regional, se limitará a ser sigla electoral y al rol que juegue su bancada parlamentaria.

Sol.bo  es sólo gestión municipal de la ciudad de La Paz. El  fracaso electoral nacional del MSM con Del Granado intentó ser superado con una agrupación ciudadana urbana. La alianza con Patzi para la Gobernación no le dio ninguna ampliación política al ámbito departamental. El acuerdo con Mesa hasta ahora lo ubica en segundo plano, sin ninguna incidencia en el comportamiento político de CC. Su posibilidad se redujo a lo mínimo después de la crisis de la basura, del botadero y de las denuncias contra un concejal sobre el proyecto empresarial de la curva de Holguín. Su bancada municipal se fracturó y quizás su única opción cierta sea la senaturía para el alcalde.

Mesa es más imagen mediática que liderazgo político. Ni el FRI, y tampoco Sol.bo son sus estructuras, está envuelto más en el ego personal, rodeado de amigos, por ello que la propuesta política de CC es la imagen y el discurso de Mesa. Sus candidatos al Parlamento girarán en torno a los ejes de la amistad y la imagen. Está interesado en obtener buen resultado electoral y no así en el gobierno, porque en lo íntimo, los políticos que rodean a Mesa saben que su límite tiende a descender y su musculatura sin estructura es sólo para el tiempo electoral y no así para ser considerado opción de gobierno.

Es la fragilidad de las oposiciones. Sus opciones están en sus propias limitaciones y dependen más de las subnacionales e imágenes mediáticas que de sus fortalezas partidarias.


César Navarro Miranda es Ministro de Minería.

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