En la mira

Falsos testigos, nada menos

viernes, 26 de julio de 2019 · 00:14

En este país de oficios insólitos y sindicatos imposibles, no podía faltar el de los falsos garantes. Son hombres y mujeres que se paran en las cercanías de los juzgados y venden su juramento, su testimonio o su garantía para  beneficiar a algún acusado en problemas.

Cobran por ese servicio, si se le puede llamar así, entre 500 y 6.000 bolivianos. Nada menos. Y, como no podía ser de otra manera, estas personas están agrupadas en una especie de sindicato y buscan su personería jurídica. Nada menos.

El precio más alto corresponde a la garantía para que la persona salga libre y, para lograrlo, deben inscribir los datos de un inmueble como garantía.

Por donde se la mire es una actividad ilegal, pero, hasta ahora las autoridades no han hecho mucho por ponerle un alto. Es más, según una nota publicada en Página Siete, algunos funcionarios de juzgados, al ver la desesperación de los parientes del detenido, les sugieren que vayan afuera a buscar un testigo.

La justicia boliviana está en su peor crisis, por lo que no es de extrañarse que los jueces estén al tanto de esta ilegal actividad.

 

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