Fernando Patiño

Cáncer: diagnóstico temprano, el mejor remedio

martes, 30 de julio de 2019 · 00:10

Hace algún tiempo que no se aborda un tema que es para todos una constante amenaza e interrogante. ¿Cuál es la causa y cuál es el mejor remedio para el cáncer? Hoy me dedicaré a la segunda parte de esta pregunta. 

La verdad es que hoy en día la gran mayoría de los pacientes con cáncer puede ser curada.  Aquí quiero hacer una distinción entre el paciente con cáncer y el cáncer en sí como enfermedad. La diferencia es que prácticamente cualquier paciente con cáncer puede ser curado si el diagnóstico se hace al inicio de la enfermedad, ese es el secreto. Si vemos cada tipo de cáncer como enfermedades distintas, cada una tiene comportamiento y tratamiento distinto dependiendo de dónde se origina el tumor. 

El gran problema sigue siendo que cuando la mayoría de los pacientes es diagnosticada ya presenta metástasis. Quiere decir que algunas células ya se escaparon del tumor original y tarde o temprano aparecerán otros tumores a distancia. Parte del problema es que esas metástasis no son fácilmente visibles para el cirujano por métodos convencionales, muchas veces son apenas algunas células que están en proceso de adaptación, invadiendo otros tejidos. Meses o años después formarán nuevos tumores que causarán la muerte del paciente. 

El proceso de metástasis no es sencillo para las células, se supone que todo tumor deja escapar miles de células malignas (invasivas), pero muy pocas logran adaptarse para crecer fuera del nido original. Aunque sean apenas dos o seis de esas células que causen metástasis, en el hígado por ejemplo, ya son biológicamente distintas de sus células madre y son capaces de generar nuevas metástasis en una etapa más avanzada de adaptación. 

Volviendo al tema original, la mayoría de los pacientes puede ser curada con estrategias específicas para cada tipo de tumor, una combinación de cirugía, quimioterapia y/o radioterapia. La clave es que el diagnóstico se haga a tiempo de que las células que hubieran escapado, y que estén aún en proceso de adaptación, puedan ser eliminadas junto con el tumor original. Por eso es que muchos pacientes reciben tratamiento adyuvante (preventivo) después de una cirugía radical. Hay tumores más sensibles a la quimioterapia, otros menos, pero algunos son muy resistentes, esos son los peores. 

Ejemplos de tumores que son extraordinariamente sensibles a la quimioterapia son los linfomas, el cáncer de testículo, algunos tipos de cáncer de mama y tumores germinativos. En estos, es posible curar pacientes aun cuando ya presentan cáncer en múltiples sitios (metástasis). Hay que distinguir también los tumores líquidos (leucemias) que corren por la sangre y, por lo tanto, se distribuyen por todo el organismo. Por ese carácter líquido eran considerados la forma más temible de cáncer. 

No obstante, hoy la gran mayoría de los pacientes con leucemia puede ser curada con quimioterapia y/o trasplante de células madres, principalmente si se trata de pacientes jóvenes. Aquí “joven” puede ser cualquier paciente con menos de 60 años (muy generoso), pero aun algunos pacientes mayores también pueden ser curados si no presentan otras enfermedades. 

Ejemplo de tumores muy resistentes a la quimioterapia son el cáncer de hígado, de páncreas y el melanoma (un tipo particular de cáncer de piel). Estos sólo pueden ser curados sin son descubiertos muy temprano cuando hay la posibilidad de resección completa del tumor. Si es que algunas células fugitivas se encuentran fuera del sitio operado, solo podrán ser eliminadas con una nueva cirugía si operar es técnicamente factible. 

Hay que destacar que el tumor que más frecuentemente afecta a hombres y mujeres (combinados) es el cáncer de pulmón. Lamentablemente, el tratamiento quirúrgico es agresivo y debilitante. ¡Retirar medio pulmón! Son tumores (hay diversos tipos) poco sensibles a la quimioterapia. Pero la buena noticia es que más de 90% de estos tumores podría ser evitado. Basta eliminar la causa que es bien conocida, 30% de la población mundial fuma y ésta se suma a una trágica estadística. 

Por lo expuesto es recomendable un control preventivo para diagnóstico temprano del cáncer. La clave en esta estrategia es que el médico debe conocer él o los factores de riesgo, incluyendo datos familiares, que pueden afectar a cada individuo. 

Fernando Patiño Sarcinelli es médico internista, oncólogo y fotógrafo.
 

 

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