Álvaro Vásquez Orozco

El científico monstruo

jueves, 01 de agosto de 2019 · 00:09

El término científico, de reciente uso a partir del siglo XX,  es usado para designar  a una persona que maneja el “método científico” y que es experta en alguna materia de la ciencia.

En la vida hemos tenido múltiples ejemplos de científicos con conocimientos que intentan afectar la naturaleza con su ciencia para bien, pero también tenemos de los otros: por ejemplo Josef Mengele, “el ángel de la muerte”, fue un médico, antropólogo y oficial nazi de las Schutzstaffel (SS) durante la Segunda Guerra Mundial en el campo de concentración de Auschwitz, donde fue médico responsable de la selección de las víctimas que iban a ser ejecutadas, y que realizó experimentos  con prisioneros, sobre todo gemelos e impedidos. 

Después del fin de la guerra huyó a Sudamérica y vivió en Argentina, Paraguay y Brasil, donde  trabajó de farmacéutico y médico. Se cree que continuó sus experimentos que comenzó en Auschwitz  con gemelos, enanos y discapacitados, con el fin de tener una raza superior. Se sabe de por lo menos dos poblaciones que son consideradas  con más gemelos en el mundo, que 35% de los embarazos producían gemelos  casualmente. Mengele era médico de estas poblaciones, aunque explicado por genetistas, como “efecto fundador”, existe la posibilidad de que no tuviera que ver con Mengele,  pero la hipótesis que plantea la intervención de Mengele sigue siendo válida en tanto  no haya otra que la descarte, pues en esa época  no se tenía la tecnología de manejo de genes actual. 

Esto nos da pie para el nuevo “ángel de la muerte” de nuestra época, el doctor He Jiankui,  de 34 años, doctorado en biofísica en la Universidad de Rice,  en Houston, investigador posdoctoral en Stanford 2012 y que a su regreso a China  fundó dos empresas de pruebas genéticas.

El 25 de noviembre 2018 publicó en sus redes sociales  que modificó genéticamente a gemelas, encontrando la cura del VIH.

Cuatro días después, la revista Nature, alarmada,  publicó seis preguntas que se le debería hacer al doctor Jiankui…

Intentemos entenderlo, primero el gen es una  secuencia de DNA dentro de nuestras células que codifica proteínas (hace proteínas) o RNA mensajero, el genoma es todo nuestro material genético contenido en nuestras células, descrito ya en el Proyecto del genoma humano  terminado el 2003.

Para la edición de los genes de estas gemelas se usó unas, llamémosle, “tijeras moleculares” llamadas CRISPRcas9  (repeticiones palindrómicas cortas agrupadas  y regularmente espaciadas). 

La doctora en bioquímica que descubrió el CRISPR, Jenifer Doudna,  dijo sobre el experimento de Jiankui que “es la  peor pesadilla, crear niños perfectos, llegó el momento de escoger a tu hijo de 1,80 y ojos azules…”, el doctor Jiankui jugó a ser Dios  y abrió las  puertas para diseñar a humanos perfectos con características especiales.

El 25 de noviembre de 2018 dividió a nuestra especie en humanos editados y humanos estándar. Un periodista, cuando arrestaron a Jiankui, dijo que en 16 años sería muy interesante ver en los Juegos Olímpicos a los atletas que presentará China. Si bien tienen normas  y consideraciones legales, regulatorias y políticas sobre la edición de  genes, entramos a  la nueva moda “del vandalismo del genoma” o “la piratería genética”.

Secuenciar DNA vale muy poco, no se requiere de mucha tecnología -como se cree- para producir estas ediciones y no existen normas regulatorias al respecto en Bolivia.

El profesor He Jiankui fue contratado por una pareja que sufría de VIH para tener descendencia que no sufriera de VIH. Él aplicó tecnología de ingeniería genética para alterar el gen CCR5. Las niñas que resultaron de ese experimento son conocidas como Lulu y Nana (y tenemos conocimiento de otros seis embarazos modificados genéticamente por este científico).

Es imposible predecir si las mutaciones que se les hicieron a las mellizas tendrán algún efecto. Por el momento sabemos que las hace propensas a sufrir  enfermedad por el virus del Nilo y la encefalitis japonesa, y que tienen un desarrollo psicomotor más adelantado al que le corresponde a su edad.  

Bueno, el 21 de febrero se le impuso el doctor Jiankui  arresto domiciliario en la universidad donde dictaba clases. La OMS instó a todos los científicos que trabajan con genes a informar  sobre sus experimentos y prohibir el uso   y experimentación  en genes embrionarios por cinco años.

 

 Álvaro Vásquez Orozco es médico docente de la cátedra de embriología y genética de la UMSA y abogado.
 

 

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