Carlos F. Toranzos Soria

Embarazos

lunes, 12 de agosto de 2019 · 00:09

Qué bonito es el tema, embarazos, cuantos más de ellos mejor, la población crece las familias gozan de infantes que hacen todo una gratísima alegría. 

Bueno, pocos estarán en desacuerdo con esto de que los embarazos son bendiciones disfrazadas de monstruosidades. 

En el departamento de Cochabamba, supuestamente la cuna de la libertad, supuestamente la virtuosa villa que abre sus ojos a las grandes y firmes ideas de progreso, ese precisamente es el  departamento donde las violaciones a menores van creciendo y no  disminuyendo.

Horrible vergüenza para todos, madres, padres, hijos, hijas, hermanas, hermanos. profesores, curas, pastores, Iglesia, iglesias, policías, gobierno municipal, gobierno departamental. 

Vergüenza que no haya nada todavía y que se diga que se castigue la violación con penas jurídicas  más fuertes, incluyendo la cadena perpetua ¿Qué hacen las hacen  jurídicas? Nada. Todo es una especie de a lo hecho pecho, a la vergüenza sólo la calma. No, no y millones de veces nooo.

Son niñas gritando desde sus miserables existencias que nadie da cobijo a sus dolores. ¿Están embarazadas? No, mentira absurda, mentira condescendiente y machista;  están violadas, ultrajadas, vilipendiadas, destrozadas para y por siempre, abusadas al final por todos nosotros.  Todos somos culpables de este delito de lesa y brutal ignorancia.

En dos meses   ocho embarazos, ocho, de niñas entre nueve y 15 años. Eso es un crimen mayor. Eso es lo que tiene que hacer saltar las alarmas de todas las instituciones que se precian de un mínimo de valor social. De todas las familias de todo el país. Son nuestras culpas, son nuestros errores y es imperioso decir un monumental “Basta”. 

¡Basta! en nombre de esas niñas. Terminar con el abuso y la violación  es el tema más importante y ¿Cómo se logra? Primero reconociendo el problema como problema de fallo social. Segundo,  una reforma fundamental de la educación, reconociendo los peligros de violación intrafamiliar. Los cuerpos son totalmente privados, eso debe enseñarse en todas partes. 

Se han repartido computadoras y en ellas un programa para pedir socorro que no sería difícil de instalar.  

La violación es un abuso, es un ejercicio patriarcal de primera plana, ninguna sociedad, mínimamente amante de la libertad, puede permitir. 

Y lo que es una necesidad urgente, el aborto legal, urgente y gratuito,  sin restricción de ninguna naturaleza, para todas las mujeres víctimas de violación, las menores de 18 años, primeras en la lista.


Carlos F. Toranzos Soria es ciudadano boliviano.

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