Escarley Torrico

¿Réquiem para la política urbana?

martes, 13 de agosto de 2019 · 00:09

Desde hace aproximadamente un año, el Viceministerio de Vivienda se encuentra elaborando la Política Nacional Integral de Ciudades con el apoyo de ONU Hábitat. Muchos hemos saludado el esfuerzo, amén de la actuación errática y poco clara del proceso. Amén de que en esta tarea no están directamente involucradas las alcaldías de áreas primordialmente urbanas. 

Aún así hemos creído que el esfuerzo no estaba totalmente desahuciado, implicaba un silencioso reconocimiento de las autoridades del gobierno nacional de que hasta ahora sólo se ha dado tumbos en distintas áreas de lo urbano. Sin norte claro, se les han ocurrido muchas ideas que no han tenido finales felices y cuyos efectos pagaremos en las siguientes décadas.

Sea una feroz competencia con los gobiernos locales, sea centralizando demasiado, sea invirtiendo dinero público sin medir los impactos en el espacio urbano; sea causando desorden en las ciudades al ofrecer obras sin considerar la planificación urbana; sea dictando leyes que han promovido la especulación inmobiliaria; sea tumbando a alcaldes que nos son de su partido, creando crisis municipales por doquier. 

Bien, la elaboración de la PNIC parecía un reconocimiento de esos errores y brindaba una esperanza de empezar a ser más serios con el futuro urbano en Bolivia. Al momento, se ha elaborado un documento borrador de diagnóstico (aún en debate) y se han esbozado algunas líneas de propuestas.

A pocos meses de una elección nacional, ¿cuál debería ser la prioridad sobre el tema para el Viceministerio de Vivienda? Desde mi punto de vista, seguir avanzando hasta que finalice la formulación de la política de ciudades. Eso haría cualquier burócrata comprometido, así lo recomendaría cualquier técnico con pericia. Pues ahora, lo importante es garantizar que los esfuerzos invertidos lleguen a buen puerto y darle al asunto la seriedad que merece. 

Creo que hay pocas cosas que conspiren contra un proceso de definición de futuro como la búsqueda frenética de votos. Cuando se electoraliza un tema surgen demandas coyunturales, difíciles de controlar, los actores sociales quieren lograr beneficios concretos antes de llegar a las urnas. Los candidatos también pueden hacer ofrecimientos que comprometen la política misma. No podemos negar, por ejemplo, que el ordenamiento territorial es algo a lo que se opondrían muchos alcaldes.

 Si hay algo que necesita urgentemente la PNIC actualmente es ofrecer la certidumbre de que se trata de una política de Estado seria y no sólo de un comodín electoral. Con gran pena, vemos que han optado por el camino contrario. 

El Presidente-candidato se ha lanzado a una gira por 20 ciudades, no para explicarles la importancia de la política en elaboración, sino para hacer aquello que precisamente trata de superar la política: el ofrecimiento antojadizo de obras de todo tipo que no están enmarcadas en una visión estratégica de futuro. 

Ha estado en La Guardia, una ciudad intermedia de Santa Cruz, y ha prometido mercados, canchas y un botadero, mostrando que no comprende de qué estamos hablando cuando se trata de política urbana. Si había dudas sobre el proceso de formulación de la PNIC, están haciendo todos los esfuerzos para confirmar los temores.

 
Escarley Torrico es ciudadana boliviana.

57
2

Otras Noticias