Raúl Peñaranda U.

Escándalos que pasan desapercibidos

domingo, 25 de agosto de 2019 · 00:10

He comentado ya en columnas anteriores  que el control que tiene el Ejecutivo sobre otras instituciones estatales le permite desarrollar su plan autoritario y su objetivo de eternizarse en el poder. Cuando la mamadera es tan grande, se supone que los beneficiados no la querrán dejar nunca. Si existe un Estado de Derecho, esos beneficiados se van del poder cuando así lo ordena la ley. En el caso boliviano, como las autoridades han destruido esa institucionalidad, se quedarán hasta que el pueblo los saque a patadas.

El gobierno controla a una buena parte de los medios, a la justicia y al poder electoral. Con eso tiene asegurado el control de la agenda política. Y por ello, graves escándalos que en una democracia normal, con equilibrio de poderes, lo harían traspirar, aquí pasan casi desapercibidos. Algunos ni siquiera llegan a ser titulares de periódicos. Veamos ejemplos recientes.

Magistrados en problemas.— No han pasado ni dos años desde que la bancada masista del Legislativo aprobó la lista de candidatos a magistrados y ya hay varios de ellos en problemas. El Gobierno, mediante su ministro de Justicia, Héctor Arce, aseguró que, esta vez sí, los candidatos serían probos y honestos, no como la primera vez, que representaron un carnaval de corrupción e ineficiencia.

Pero nuevamente varios magistrados están en problemas: gracias a audios filtrados a los medios se supo que Omar Michel, decano del Consejo de la Magistratura, manipuló y presionó para que fuera liberado el supuesto feminicida de Dayana Alemán; al magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, Carlos Egüez, se lo escucha en otro audio en el que le pide al juez Pedro Carvalho desestimar la denuncia en su contra sobre fraude electoral y secuestro; el suegro de Egüez, Gonzalo Hurtado, quien es magistrado del Tribunal Constitucional, ha sido involucrado por la Policía como parte de los protectores del acusado de narcotráfico, Pedro Montenegro; Orlando Ceballos, del Tribunal Constitucional, fue denunciado por su esposa de haberla golpeado numerosas veces desde el principio de su relación. Es el único que ha renunciado.

Show en la entrega de medicinas.— Personal médico de Santa Cruz evidenció, mediante filmaciones, que funcionarios del Ministerio de Salud entregaron medicinas en hospitales de tercer nivel de ese departamento, para luego del acto de entrega sacarlas de ahí en camiones para llevarlas a otros centros hospitalarios. El secretario de Salud de la Gobernación, Óscar Urenda, lamentó ese “show político”. La ministra Gabriela Montaño, por supuesto, no dio ninguna explicación.

Juez revoca decisión de detención de Achacollo.— Si el alcalde de Cochabamba, José María Leyes, está preso por el caso Mochilas, pese a que no se desembolsaron fondos en ese contrato, la exministra Nemesia Achacollo, responsable del Fondo Indígena, que implicó un escándalo de corrupción de 300 millones de dólares, está libre. Hace poco, por fin, un juzgado ordenó su aprehensión, pero la orden fue anulada por las mismas autoridades judiciales del Tribunal Tercero de Sentencia de Oruro que la emitieron.

Ministerio de Comunicación triplica su presupuesto.— El Gobierno triplicó el presupuesto del Ministerio de Comunicación para 2019 con respecto a 2018. Es evidente el intento de usar esa cartera de Estado para apoyar, con dinero de todos los bolivianos, a la campaña electoral de Evo Morales. El monto aumentó de 150,1 millones de bolivianos en 2018 a 527,3 millones en 2019. Desde 2014, el presupuesto de ese Ministerio creció más de 10 veces, de 50,8 millones de bolivianos a los referidos 527,3 millones actuales.

Jorge Silva, enemigo de La Paz.— El concejal Jorge Silva también fue grabado en secreto y se lo escucha decir que coordinará con los (malos) dirigentes masistas de Achocalla para impedir que La Paz pueda usar el nuevo relleno sanitario de Sak’a Churu. Silva y los (malos) dirigentes masistas de Achocalla impedían el uso por más tiempo del relleno de Alpacoma, y, cuando la Alcaldía consiguió el nuevo relleno de Sak’a Churu, también quisieron impedir su uso. ¿Esperaban que la ciudad se llene nuevamente de basura, con los riesgos a la salud que ello entraña, solamente para dañar al alcalde Revilla?

Raúl Peñaranda U. es periodista.

 

612
5

Otras Noticias