Sergio Pablo Garnica Pantoja

Mesa debe debatir con los opositores

sábado, 03 de agosto de 2019 · 00:09

Inicio con preguntas. ¿Cuántos votos del MAS (por encuestas 37%) puede robar Mesa o viceversa?, ¿qué porcentaje de los indecisos (21%) puede ser cautivado por la oposición?, ¿los indecisos tienen la disyuntiva entre Morales y el primer opositor o disyuntiva entre opositores? y ¿qué porcentaje pueden robarse entre opositores (42%)?

Claramente es un juego de suma cero, la ganancia de uno se convierte en la pérdida del otro. La primera pregunta nos dará un resultado ínfimo, es poco probable que la oposición le quite un porcentaje mayor a 5%, en mejor de los casos, al MAS, y el partido de gobierno tiene poca o nula probabilidad de cautivar algo del 42% de la oposición; por tanto, al MAS no le conviene debatir con nadie de la oposición, debe cuidar ese piso de 37% y no dejar en evidencia la ignorancia de su candidato.

La segunda y tercera pregunta son las más complejas de responder, haciendo necesario el uso de supuestos. El primero, y seguramente el más cercano a la realidad, es que buena parte de los indecisos es la población más ávida de información y decantará su voto por el candidato que ofrezca las mejores oportunidades de desarrollo económico, de justicia, salud y educación. El segundo supuesto es que los indecisos tienen mirada dicromática, o es blanco o negro, entonces su 

disyuntiva está entre Morales y el primer opositor.

Por el segundo supuesto, el MAS utilizará todo el aparato oprobioso de propaganda, destacando las falacias de su supuesto milagro económico y atacará al primer opositor (siguiendo el juego suma cero). Dado lo último, le conviene un primer opositor que lo pueda acusar de vendepatria, timorato, corrupto y ligado al pasado político de exclusión. 

¿Qué estrategia le queda al primer opositor? 

Primero, que su plan de gobierno es antípoda a la de Morales, eso implica desechar esa absurda idea de que mantendrá las cosas buenas del gobierno; es imperioso que el primer candidato de oposición no caiga en la jugada del MAS de hacer creer que hubo cosas buenas en el ámbito económico en su gobierno. Si se está preguntando por los bonos, tenga presente que era lo mínimo y más lógico después de la bonanza de los precios de materias primas y que a futuro esos bonos deben perfeccionarse y aumentar tomando en cuenta entre otras variables a la inflación.

Esta primera estrategia lo menciono por las declaraciones del candidato Mesa, que al parecer encuentra cosas buenas en las políticas del MAS. Aquí permítame un paréntesis del leitmotiv, Mesa en su programa de gobierno indica que mantendrá el tipo de cambio; es decir, ve con buenos ojos la política cambiaria del gobierno para, -según él y el MAS- mantener una inflación importada bajo control. Debe enterarse que la importación de inflación no sólo depende del tipo de cambio nominal, sino también de los procesos inflacionarios de nuestros socios comerciales y de su política cambiaria que, a su vez, depende en gran medida de las políticas monetarias de Estados Unidos y el precio de sus commodities. 

Si no quiere un efecto pass-through (relación inflación tipo de cambio) debe incentivar la oferta de bienes, dar esperanza a los productores de convertirse en exportadores y manejar una política fiscal y monetaria expansiva prudente. Creer en el engaño de una política cambiaria fija es jugar con una granada de mano sin seguro.

Volviendo a los porcentajes, debe dejar de insistir en un debate con Morales, no va a suceder; insistir devela ingenuidad, debe hacer conocer su programa mostrando las diferencias con el programa masista y resaltando sus virtudes frente a los demás opositores. Eso sólo lo hará a través de un debate entre opositores, porque no sólo logrará capturar un porcentaje de indecisos dicromáticos, también de indecisos entre opositores y ese 16% de oposición (42%-26%) suponiendo que Mesa pueda mantener ese 26%; caso contrario, que siga la estrategia del MAS, que no debata, cuide su piso y asuma la posición de víctima.

 

Sergio Pablo Garnica Pantoja es economista.
 

81
11

Otras Noticias