Marco Mercado Bustillos

Economía, AFP e instrumentos

martes, 10 de septiembre de 2019 · 00:10


Desde el año 2006  se consiguió importantes logros en el manejo de la economía boliviana, que incluso son reconocidos por organismos internacionales, hecho que posiciona al país como referente de Latinoamérica.

Una parte importante de los logros alcanzados se debe  a la implementación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo - MESCP, el cual promueve políticas de redistribución de la riqueza y de los excedentes económicos, promoviendo la ampliación y diversificación de la matriz productiva, con el objetivo de lograr una economía productiva exportadora a base de la industrialización de nuestros recursos naturales.

Con las adecuadas políticas económicas y sociales, el país avanza hacia la erradicación de la pobreza, a través de políticas y programas sociales, como el incremento del Salario Mínimo Nacional por encima de la inflación, que permite mejorar el poder adquisitivo de la población, las transferencias de recursos como el pago de los bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy y la Renta Dignidad, entre otros, que elevaron el nivel de ingresos de las familias y redujeron el número de personas pobres.

Lamentablemente, hay personas como  Carlos Armando Cardozo Lozada que recientemente realizó una publicación en un medio de comunicación  sobre el manejo de la economía boliviana y los rendimientos de las inversiones de los fondos de pensiones, sin el sustento técnico necesario, de manera malintencionada, que a más de desinformar tiene la finalidad de generar en los lectores susceptibilidades.

Las inversiones que realizó el Banco Central de Bolivia (BCB), en las Letras del Tesoro (LETES) de El Salvador  se llevaron adelante con una garantía exigible de manera incondicional e irrevocable del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), organismo supranacional reconocido por su solvencia en el ámbito financiero internacional y con una calificación crediticia  de grado de inversión (A+), que significa que  cuenta  con  una  buena  calidad  de  crédito  y  el  buen grado de cumplimiento de sus obligaciones financieras en los términos pactados en sus contratos, por lo que en  ningún momento se puso en riesgo las Reservas Internacionales. El Salvador cumplió a cabalidad con todas las condiciones establecidas en las emisiones de sus LETES, habiendo generado importantes ingresos para el BCB, con un bajo perfil de riesgo considerando la garantía del BCIE.  

En lo referido a inversiones realizadas con los fondos de pensiones  es preciso recordar que por políticas económicas de anteriores gobiernos neoliberales  la mayor parte de las inversiones realizadas por las AFP se encontraban concentradas en el sector estatal, con el objetivo de poder financiar el gasto corriente, como se observa en la gestión 2005; el 71% del total correspondían a dicho sector (bonos de deuda soberana, letras y bonos del TGN y del BCB, entre otros).

Esta medida causaba que el Estado sea considerado un garante de ganancias, debido a que los instrumentos financieros públicos ofrecían tasas más atractivas que otros instrumentos financieros, sin embargo, implicaba un costo fiscal elevado al erario nacional y las AFP obtenían sus rendimientos sin incurrir en riesgo alguno.

Esta situación se revirtió debido al favorable desempeño de la economía boliviana, aún en tiempos de crisis internacional, por la aplicación del MESCP, que hizo posible que la emisión de instrumentos financieros públicos disminuya. A mayo de 2019 las inversiones realizadas en el sector estatal pasaron del 71% al 26% del total.

Es importante aclarar que las inversiones en el mercado de valores no tienen un carácter estático, pueden presentarse momentos donde el rendimiento es bajo y en otros pueden que sean altos, situación que ocurre en todo el mundo. Producto de ello la rentabilidad de las inversiones realizadas con los fondos de pensiones a junio de la gestión 2019 ascendió a 3,53%, superando la de diciembre 2018 (1,72%).

Frente a esta situación, se genera una expectativa positiva de la puesta en marcha de la Gestora, que entre sus principales desafíos se encuentra convertir las comisiones que actualmente cobran las AFP en mejores beneficios para los asegurados, ganar la confianza de los aportantes al SIP e incrementar los rendimientos de los fondos de pensiones, a través de una cartera de inversiones sólida que diversifique el riesgo en sus distintos instrumentos financieros   que influyen de manera directa en el monto de jubilación de cada aportante.

 

Marco Mercado Bustillos es analista en Pensiones.   

94
44

Otras Noticias