Sonia Montaño Virreira

Cuidar el voto está bien, pero también al TSE

domingo, 11 de octubre de 2020 · 00:10

Hace unos días, el ingeniero Villegas, de destacada actuación en el hallazgo del fraude electoral, anunció que para las próximas elecciones promoverá junto a  varias  instituciones un conjunto de actividades para cuidar el voto de la ciudadanía. No es que desconfiemos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) -ha dicho- pero dada la experiencia pasada es mejor estar preparados para cualquier cosa.  Algo así como esperar lo peor para que ocurra lo mejor; filosofía que se parece a la de los maridos celosos, que por si acaso controlan las llamadas de sus parejas, o un solo llamado, para estar con el ojo al charque, como él mismo declaró. 

Para lograr ese objetivo anunció la creación de una aplicación con la que pretende que todas las personas puedan denunciar presuntas irregularidades, conductas de los jurados electorales y tener un conteo de votos que evite las “sorpresas” de la última elección.

“Cuido mi voto” es una actividad inspirada en la desconfianza surgida en el pasado reciente; pero es necesario alertar para que las actuales elecciones y el “control social” no vayan a ser una piedra en el camino y contribuyan a agudizar el síndrome nacional de la desconfianza en las instituciones.  

No faltan motivos para desconfiar de ellas, de  los partidos, de la Asamblea Legislativa y hasta algunos medios de comunicación que operaron, y aún lo hacen, en contra de la institucionalidad democrática. De hecho, es visible el impacto que tiene la campaña contra el TSE y en especial contra su presidente, argumentando que el Tribunal está lleno de masistas; mientras los verdaderos masistas anuncian que se está preparando un fraude con un cinismo que no es de asombrar.

Cuidar el voto, como están proponiendo algunas plataformas, cuyo rol fue clave en la caída  del fugado, habría sido clave antes, porque lo que teníamos era una banda cuasi delincuencial, que con ayuda internacional operó para materializar el fraude. Fueron actos perpetrados por los vocales, asesores externos y muchos recursos, a los que les acompañó la narrativa del golpe.

Hoy es imprescindible reconocer que   el TSE es la única institución creíble que acaba de presentar un conjunto de reformas para asegurar la transparencia del voto. El Direpre, destinado a anunciar los resultados preliminares y que reemplaza al nefasto TREP,  recoge todas las recomendaciones de la OEA; se sustenta en la experiencia internacional comparada y tiene  suficientes condiciones para ofrecer la seguridad que se requiere. No debemos olvidar, sin embargo, que la tecnología disponible a escala mundial puede hackear hasta la CIA y a los ejércitos de las potencias. La confianza en la tecnología es importante, pero lo es más la confianza en las instituciones. 

Hasta ahora nadie ha presentado evidencias sobre la falta de credibilidad del Tribunal Electora. No creo, sinceramente, que el ingeniero Villegas, a quien respeto, ni las plataformas que lo acompañan, cuenten con condiciones técnicas  superiores a las que en este momento tiene el TSE. Tampoco creo que sea bueno disputar prestigio y legitimidad a ese organismo, cuyos lineamientos actuales ofrecen acceso a toda la ciudadanía para conocer y estar bien informados. Asegura la eliminación de información basura y la rapidez de los resultados preliminares de una manera que hace difícil que “Cuidar el voto” pueda, además, pedirles a los jurados electorales que les envíen información, teniendo ellos que cumplir con el papel de funcionarios y asegurar la rapidez de los resultados que, como lo ha reiterado el TSE, son eso: preliminares, sin cortes de luz, sin servidores ocultos, al servicio de la ciudadanía que, desde su lugar, a través de sus organizaciones, puede contribuir a mejorar el sistema electoral. 

Villegas dice que si sus datos coinciden con los del TSE entonces no habría problema; yo pienso que debería, en este caso, ser a la inversa, su control debe coincidir con el del TSE.

Se entienden las causas de la erosión de la confianza, pero con la información disponible y la falta de evidencia de quienes hablan de fraude, es importante que quien ostenta el título de “Héroe de la democracia” no dañe -lo reitero- a la única institución creíble. Cuidemos el voto y al TSE.

Sonia Montaño Virreira es socióloga.

 

 


   

28
4

Otras Noticias