Florencia Avila Terzo

A ustedes los jóvenes

jueves, 15 de octubre de 2020 · 00:08

Les escribo a ustedes, a los jóvenes porque considero que la empatía en este escenario es fundamental, y porque si bien la lucha por la democracia es de todos los bolivianos, ustedes han sido mis compañeros de ring y asumo ustedes me podrán entender mejor en esta ocasión.

Ya predigo la sonrisa sarcástica de algunos cuantos que no creen que exista todavía la mera posibilidad de que alguien de nuestra generación tenga la más mínima intención de abrir un periódico, pero una vez más, les mostraremos quienes son los que están equivocados.

Hace un año exactamente iniciamos la lucha por nuestro futuro. Hace un año que despertó en cada uno de nosotros ese espíritu cívico que muchos de nosotros ni siquiera sabíamos que teníamos. Y no me cansé de gritarle a los cuatro vientos lo orgullosa que me sentí el momento en que por fin logramos que el tirano se fuera. Una historia que no dejaré de contar como señal de esperanza para las futuras generaciones.

Pero señores, ganar una batalla, no significa la victoria en una guerra. Y al paso que vamos, esta historia está muy lejos de acabar.

Luego de la renuncia de Morales y por ende la de sus ministros, como en un juego de dominó, el sentido de libertad al que aspirábamos fue diferente al proclamado. En el momento  que Añez hizo su juramento como Presidente interina creíamos estar muy cerca de la victoria, debíamos darle unas cuantas semanas para que llamara a elecciones, se estableciera un gobierno electo y todo este episodio habría terminado como un capítulo más en nuestra historia, el cual en unos años recordariamos como el retorno de la democracia.

Pero ya ha pasado un año y todavía no podemos culminar esta batalla. Y si, de todos los escenarios que podíamos predecir, una pandemia era lo último que podíamos esperar; sumar a la crisis política, económica y social, una crisis sanitaria que terminó por fulminar el sistema, nos dejó en un estado de shock del que estamos saliendo de a poco, pero que todavía nos costará mucho superar.

No nos dimos cuenta que en realidad, en octubre del año pasado, la intriga política no había hecho más que empezar, y bueno, pues, aquí nos encontramos hoy; en un escenario mucho mas complejo y con mayor  incertidumbre que aquel en el que empezamos  nuestra historia.

Estamos a menos de tres días de las elecciones, y no se ustedes, pero de la política tradicional, estoy harta. La palabra “pitita” a este punto empalaga porque cada personaje que se autoproclama nuestro mentor durante este trayecto, se apodera y hace uso de este nuestro símbolo a cómo y de lugar. Las redes están llenas de campañas absurdas y de opinólogos que opinan por opinar siendo el criterio lo ultimo a utilizar, y de candidatos haciendo malabares con tal de llamar la atención, creyendo que tik tok es su medio para llegar a nosotros (pésima estrategia a decir verdad).

¿Pero se han puesto a pensar por qué  tanto show para llamar nuestra atención? Se los pongo en números. Somos 7.031.294 los habilitados para votar este 18 de octubre. De acuerdo al padrón electoral biométrico, de ese total 1.509.000 somos jóvenes entre 18 a 25 años, y si arrastramos el rango etario hasta los 30, esta suma llega a los 2.435.632 de votos, lo cual representa a un 34,6% del electorado. En un escenario en el que la intención de voto esta bastante ajustada, el reflector lo han puesto sobre nosotros porque tenemos el poder definir el resultado de esta elección y, por ende, tenemos una responsabilidad muy grande con nuestro país. He ahí la importancia de nuestro voto.

Y si, hay un virus ahí afuera que nos amenaza todos los días y el pánico sobra al momento de dejar nuestro hogar, más aún si nos ha tocado ser jurado electoral, pero ya estamos muy cerca y tirar la toalla en este punto significa renunciar a todo aquello por lo que hemos estado peleando estos últimos meses. No se ustedes, pero el miedo que sentí al tener a un policía dos veces más grande que yo, armado y listo para atacar o el pánico de poder respirar en las gasificaciones en medio de las revueltas de octubre, no se compara ni por un segundo al miedo de caminar unas cuadras para ir a votar. Y mucho menos esto se compara al miedo de ver a Evo volver. Si el  miedo no nos detuvo en ese entonces, que no nos detenga ahora. No les demos el gusto de etiquetarnos como aquellos que estuvieron tan cerca pero no lo lograron.

No dejemos que sigan quebrantando el país, nuestro país y empecemos a escribir nuestro futuro nuevamente. Teniendo en cuenta que involucrarnos en la vida política no sólo significa salir a votar o ganar una plaza en la plancha de la asamblea -hecho que no demerito ni critico en lo absoluto-, pero involucrarse también implica luchar contra  aquello que consideramos injusto. ¿Hace cuantos días que los incendios en el oriente continúan arranzando con nuestros bosques? ¿Cuántas mujeres han sido víctimas de feminicidios y violaciones esta cuarentena? ¿Cuántas vidas nos ha costado el tener un sistema de salud tan precario? ¿A cuántos de nosotros nos han arrebatado la oportunidad de poder estudiar? Y de conseguir un trabajo ni hablar… Involucrarnos en el escenario político implica cambiar las preguntas a manera de revolución. Fuimos testigos de lo potente que es nuestra voz y de qué tan lejos podemos llegar, y es el momento de hacer más ruido que nunca porque es nuestro futuro el que estamos por definir.

En estas elecciones generales salgamos a votar conscientes de la importancia de nuestro voto y de la responsabilidad histórica que cargamos en la espalda. Terminemos bien lo que empezamos, no nos quedemos a medio camino, que la victoria está mas cerca de lo creemos.

Florencia Avila Terzo es estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Católica Boliviana "San Pablo" La Paz.

Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

52
7

Otras Noticias