Evelyn Callapino Guarachi

Elecciones, crisis y reconstrucción

miércoles, 7 de octubre de 2020 · 00:12

El fin de semana pudimos tener dos eventos que deberían ser más frecuentes en todos los niveles de poder en nuestro país. El primero, más que un debate, fue un encuentro, en el que, a través de un cuestionario, se  dio la oportunidad a los postulantes de dar a conocer sus posturas. En el segundo, los candidatos y candidata se la tenían más difícil, dado que había la opción de réplica; es en este que enfocaré mi análisis.

Después de vivir los sucesos críticos de octubre de 2019, nos cercioramos de la debilidad del sistema democrático, teniendo como consecuencia un país totalmente polarizado, incapaz de mostrar cierta tolerancia ante discrepancias políticas. 

Sumado a ello, la crisis sanitaria ha visibilizado las brechas de desigualdad que han estado presentes desde mucho antes, y no fueron prioridad dentro de las decisiones políticas, teniendo como resultado el colapso del sistema de salud, la crisis económica, el acceso a la educación, etcétera.

Estas problemáticas mencionadas son lo que aquejan  a Bolivia; sin duda, queremos mejorar las condiciones en las que vivimos, pero antes debemos tener claro que las principales soluciones dependen de la voluntad política de los gobernantes que vayamos a elegir y de la reconstrucción del sistema democrático. 

Los diferentes frentes nos presentaron propuestas en el debate. Las posturas más lógicas, aunque un tanto generales, fueron las de Mesa y Tuto. En ambos casos nuevamente se cayó en esa confrontación desgastada contra el MAS, situación que sólo empeora la polarización de la población. Camacho, con su ausencia, sólo mostró una vez más que no cumple los compromisos con la gente, haciendo lo que hace la “vieja política”, además de echar la culpa. 

Por su parte, Chi nos muestra propuestas poco viables, enfatizando la construcción de “Disney” y “Las Vegas” como muestra de desarrollo, como si eso solucionara problemas estructurales. Bayá, con propuestas igual de generales que no cambiarán el porcentaje de su apoyo, y, al igual que otros candidatos, hizo propuestas machistas lejos de lo estructural. Mamani  se centró más en reclamos que en propuestas. 

La postura de Arce al no asistir, a pesar de tener la opción de reprogramación de su entrevista, nos muestra la misma línea de Evo Morales, sin la intención de apuntar a una reconciliación de la sociedad boliviana, simplemente enfocándose en resguardar el voto duro, evitando lo que en realidad necesita Bolivia. 

Arce y Camacho sólo muestran poco compromiso con la sociedad, siendo incapaces de fomentar el diálogo deslegitimando el accionar político provocado por actitudes reacias a la democracia, más aún cuando necesitamos certezas. 

El voto es el elemento que nos direccionará a un camino de reconstrucción, en el que  la ciudadanía tendrá que apostar por la reconciliación, dejando de seguir esta lógica de confrontación fomentada por la clase política, defendiendo, más que a Bolivia, sólo a un color partidario. Las elecciones presidenciales no darán solución a todo el caos, pero, sin duda, iniciarán un nuevo proceso en el que un rol fundamental lo cumplirá   la ciudadanía.

Después de todas las crisis debemos apostar por un compromiso democrático, exigiendo nuevas pautas a la clase política y siendo parte sustancial del sistema político. No podemos estar ajenos a este proceso de reconstrucción, como lo hemos estado durante décadas, pues la crisis política de hace un año tuvo un largo periodo de gestación. Las problemáticas que han salido a flote con la crisis sanitaria han estado presentes durante décadas.

Difícilmente tendremos un periodo de gobernabilidad;  ningún frente tiene la solución de todo el caos acumulado. Esta reconciliación de la ciudadanía tiene que ser parte de la reconstrucción democrática, porque la democracia no puede ser abandonada otra vez en manos de ningún partido político. Para ello, es necesario comprender que dentro de un proceso democrático las discrepancias ideológicas son legítimas. En la pluralidad de pensamiento es posible construir soluciones en pro del desarrollo boliviano.

 
Evelyn Callapino Guarachi es politóloga, docente universitaria y coordinadora de Mujer de Plata.

 

 


   

22
5

Otras Noticias