Héctor Revuelta Santa Cruz

Fortalecimiento de la presencia de Bolivia en el puerto de Arica

jueves, 10 de diciembre de 2020 · 00:08

A manera de prólogo

¡Ni una molécula de gas para Chile! Grita la multitud,  perdiéndose la vida de dos  bolivianos, era el 9 de octubre de 2003; mientras que  ese día  decenas de miles de bolivianos saboreaban una manzana chilena... ¡Ni una molécula de gas para Chile! Era el 12 de octubre, con 19 bolivianos muertos mientras que, en esos días, cientos de miles de bolivianos, en el mercado negro, compraban algún producto procedente de la zona franca de Iquique, medicinas de Laboratorios Chile,  tallarines Carozzi o decenas de productos chilenos introducidos vía contrabando… ¡Ni una molécula de gas para Chile! Era el 15 de octubre cuando morían 14 bolivianos, mientras que miles de bolivianos  vacacionaban  o recibían atención médica en hospitales chilenos o enviaban remesas para pagar a universidades chilenas por los estudios de sus hijos, y Bolivia pagaba cientos de miles de dólares por importaciones procedentes de Chile … ¡Ni una molécula de gas para Chile! Siguen muriendo bolivianos hasta llegar a 61 sin saber que años después Bolivia estaría comprando, de Chile, cerca a 120 millones de dólares  de diésel  en un año y que cada  cinco años  los bolivianos  estaríamos dejando en Chile un equivalente de todas nuestras reservas internacionales netas actuales. Repito: un equivalente a todas nuestras reservas internacionales netas actuales…¡Ni una molécula de gas para Chile!

Balanza comercial Bolivia-Chile

La balanza comercial   entre Bolivia y Chile es endémicamente desequilibrada. Bolivia, por servicios portuarios en Arica, el año 2017  pagó 40 millones de dólares, es decir solamente el 3,3% del total dejado en ese país en el mismo periodo, que para la economía chilena no tiene una gran significación frente a las exportaciones legales a Bolivia de 357 millones de dólares; a las reexpediciones de la zona franca, 749 millones; al turismo y a los servicios médicos, estimados en 200 millones de dólares, sin considerar el contrabando de productos chilenos, que también es cuantioso y con alto valor agregado; mientras que Bolivia le vendió a Chile, ese año, 94 millones de dólares, con escaso valor agregado.

Mejoramiento del comercio

Ante esta situación   de desequilibrio  es necesario buscar una balanza comercial más equitativa, celebrando grandes acuerdos comerciales vendiendo a Chile cuanto fuera posible, incluyendo el gas. Actualmente se está exportando carne a la China teniendo un mercado a lado. (Paraguay le vendió  el pasado año a Chile  carne por un valor de 438 millones de dólares, incluso desplazando a Argentina)

Profundización del convenio sobre tránsito entre las repúblicas de Bolivia y Chile

El 16 de agosto de 1937, en Santiago, con el propósito de facilitar las operaciones de tránsito entre ambos países, se firmó un convenio cuyo primer artículo  indica: “El Gobierno de Chile, de conformidad al artículo VI del Tratado de Paz y Amistad de 1904, reconoce y garantiza el más amplio y libre tránsito a través de su territorio y puertos mayores para las personas y cargas que crucen por su territorio de y para Bolivia. Dentro de las estipulaciones boliviano - chilenas vigentes, el libre tránsito comprende toda clase de carga y en todo tiempo sin excepción alguna. Desde luego este artículo nunca se cumplió a cabalidad.

El artículo segundo indica: Ambos gobiernos podrán mantener en los puertos o lugares donde se efectúen operaciones de tránsito, agentes aduaneros que, en representación de las aduanas de su respectivo país, tendrán las facultades necesarias para dar cumplimiento debido y en buena forma a la presente convención. Mediante este artículo y siguientes, en la actualidad, se hacen las operaciones portuarias y es posible mejorar con la creación de  recintos aduaneros en puertos chilenos. 

Desaduanización  en Arica

Son varios los problemas que afectan a Bolivia en su comercio de ultramar como, entre otros, el tiempo de transporte y la desaduanización en destino final. Para aminorar estos tiempos es posible contar, bajo el amparo del Convenio de Tránsito, con un recinto aduanero en la proximidad portuaria, como la estación del ferrocarril en Arica, de tal manera que la administración del puerto entregue las mercancías en forma directa a la Aduana Nacional Boliviana, para que en este recinto se nacionalicen las mercancías y puedan transportarse directamente hasta el local del importador  en Bolivia. De esta manera se evitaría que los camiones estén demorados, con la carga encima, en la aduana de destino. Los trámites en frontera se reducirían a presentar simplemente documentos. Los contenedores podrían devolverse más rápidamente (en la actualidad, en el puerto de Arica  se descontenedorizan alrededor del 45% de los contenedores). Habría un considerable incremento del valor logístico y muchas otras ventajas más, como la disposición de cargas rezagadas que la Aduana chilena dispone. Esto mismo podría realizarse en el puerto de Iquique.

Héctor Revuelta Santa Cruz es ingeniero civil y docente emérito de la UMSA.

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