Anna María Barbery

Bolivia en su laberinto

miércoles, 12 de febrero de 2020 · 00:10

El MAS ganó mayoría en ambas cámaras legislativas en dos gestiones consecutivas. Fue una aplanadora  aprobando todo lo requerido por el oficialismo entre 2010 y 2020. Y recordar que la encuesta Ciesmori, publicada el 9 de enero de  2020, pone al MAS como ganador, a la presidenta Añez (aún no se conocía su vicepresidente) en segundo lugar y a Comunidad Ciudadana (CC) en tercer lugar para las próximas elecciones. 

Tal vez si Camacho y Añez no hubieran sacudido la torre de Babel, que ya era de una fragilidad espeluznante, se hubiera podido contar con un solo frente político ante el MAS, pero ahora resulta que tenemos a siete  candidatos disparando todos por su lado, dispersando el voto irresponsablemente, innecesariamente, sin mover un centímetro sus posturas; en vez de buscar un acercamiento -casi obligatorio- entre los actuales candidatos presidenciales.  

Ahora se espera que por la gracia de Dios, nuevamente, seamos los ciudadanos capaces de  concentrar nuestros votos en dos partidos democráticos que hagan frente al MAS. Pues eso funcionó en las últimas elecciones y todos sabemos las distintas circunstancias y resultados.  

Aún no están todas las cartas sobre la mesa y, una vez más, suplico a CC que busque alianzas con FPV (Chi-Chu) y Pan-Bol (Mamani- Nina). Éstos deberían salir de la contienda electoral para formar la coalición grande y fuerte que tanto necesita el país para desplazar al MAS de la segunda vuelta electoral y así lograr una mayoría legislativa democrática. 

Imagínense el golazo si CC consiguiera el apoyo de Libre 21 (Tuto-Tomasa) concediendo, dialogando, debatiendo y limando divergencias políticas. 

¿Por qué no? Tuto fue el salvador, la paloma blanca, durante la crisis electoral del último octubre. Tuto, auxilio ¡por favor!  Apoya a un binomio y gánate la admiración del pueblo que salió a las calles. 

Imagínense el jaque mate si Camacho y Pumari, cada uno por su lado, apoyan al binomio de Juntos o CC, ¿por qué no? Cuántas veces se escuchó decir a Camacho que estaba dispuesto a hacer todo por el país. Señores candidatos, apúntense a un cambio real, a una grandeza de la cual ustedes (Tuto, Tomasa, Camacho, Pumari, Chi, Chu, Mamani y Nina) podrían ser protagonistas, participando en programas y proyectos realmente transformadores e innovadores. 

Y así ustedes se redimirían en el cuadro político y pasarían a la historia como verdaderos salvadores de la democracia. Lo que más debe importar en esta encrucijada boliviana es vencer al MAS, en el Ejecutivo y Legislativo, por encima de cualquier otro motivo político o ideológico; sino, perderemos todos. 

No nos olvidemos del engaño, racismo, odio, corrupción, nepotismo, narcotráfico, terrorismo, despilfarro de una prosperidad económica no vivida en décadas, cero resguardo de las reservas para emergencias, boom de infraestructuras precarias y peligrosas, empresas insulsas fracasadas, un sinfín de elefantes blancos sin uso; gastos sobredimensionados y excesivos, engaño a la comunidad internacional, déficits económicos, salud pública deficiente, colegios fiscales inseguros y desprovistos de lo básico para una buena educación, maestros mal pagados. 

Y luego, si no fuera pecar lo suficiente, ocurrió el desastre ecológico más grande de los últimos 10 años: se quemaron 5,3 millones de hectáreas en la Chiquitanía, Amazonia y el Pantanal, afectando a ocho regiones de los departamentos de Santa Cruz y Beni, causados por acciones humanas, promovidas por el gobierno de Morales por la explotación de tierras con el fin de impulsar la producción agropecuaria y ganadera. Sin el consentimiento de los habitantes y sin considerar el daño ecológico. 

Se destruyeron miles de vidas, hábitat rico en flora y fauna, bosques, árboles, 500 especies de animales silvestres, parques nacionales y reservas con un daño económico de 1.140 millones de dólares. Desastre que Morales no quiso intervenir a tiempo solicitando ayuda internacional e intervención ecologista.  

¿Y quieren permitirle un curul en el Parlamento a Morales? ¿Perdonarlo?  No de senador, ni siquiera para ser juzgado por crímenes (por lo menos no ahora), menos verlo enmanillado o enjuiciado; quiero recordarles que necesitamos reconstruir nuestra institucionalidad y fibra social que fue inescrupulosamente quebrantada y casi destruida por este personaje. Permitir que Morales goce de inmunidad parlamentaria es demencial. 

Yo no deseo ver a Morales como legislador, ni tampoco esposado en suelo boliviano; para mí que se vaya lejos, a Rusia o Irán, acullicando su traición al país y a la comunidad internacional.
   
Anna María Barbery es periodista y educadora.

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