Rolando Morales Anaya

Atraso en la investigación científica

jueves, 13 de febrero de 2020 · 00:09

Diferentes investigaciones sobre la calidad de las universidades del mundo nos ubican en un rango entre las 3000 y 30000 peores universidades. Corresponde preguntarnos por qué estamos tan mal académicamente. Pero, la pregunta puede ir más lejos en el tiempo: ¿por qué durante unos 20 siglos de historia antes de la llegada de los españoles, desarrollamos tan poco el conocimiento, las ciencias y la tecnología?

A título de hipótesis, planteo que el desarrollo de la ciencia requiere: 1) La expectativa o posibilidad que una investigación desemboque en algo que sea útil para el desarrollo, 2) El intercambio entre pares, es decir, la confrontación y cooperación entre investigadores, 3) El reconocimiento social a los progresos académicos, 4) Una economía suficientemente avanzada que pueda permitir y financiar la investigación pura.

La población prehispánica andina optó por distribuirse en forma dispersa en un territorio enorme, conformando pequeños aglomerados humanos de carácter endogámico, alejados los unos de los otros. Con el tiempo, desarrollaron culturas e idiomas diferentes. Se estima que había unos 2 millones de habitantes cuando llegaron los españoles. Las distancias, culturas y más de 100 idiomas  dificultaron la comunicación entre acentuando su carácter endogámico.

En conglomerados humanos pequeños es difícil que haya varias personas dedicadas a la investigación. Las distancias con otros conglomerados y las diferencias culturales no facilitaban el intercambio entre pares de diferentes comunidades. Quizás por estas razones, el desarrollo científico fue muy pobre en las sociedades prehispánicas. A pesar de los siglos transcurridos y la globalización, Bolivia mantiene en el aspecto académico una marcada política endogámica caracterizada por trabas administrativas para el intercambio con el extranjero, la patrimonialización de las universidades y la contratación de profesores que no salgan de su seno. Por otra parte, las sociedades prehispánicas desarrollaron un especial sentido de la igualdad que hacía mal visto que alguien destacara en alguna actividad lo que pudo desincentivar a los investigadores. Rasgos de esta cultura todavía permanecen.

Las sociedades prehispánicas lograron algunas innovaciones técnicas en materia agrícola que constituyen objeto de admiración de los antropólogos pero vistos desde una óptica de desarrollo fueron muy modestos. La razón por la que no lograron mejores resultados o porque no incursionaron en otras ramas es la escasa investigación científica. La falta de innovación llevó a que la economía se desarrollara en términos estacionarios, es decir, con crecimiento económico per cápita igual a cero, buscando solamente asegurar que la producción agrícola sea suficiente para hacer frente al crecimiento de la población. Aunque eso fue hace mucho tiempo, podemos preguntarnos qué pasó con el crecimiento después de la Independencia, pues en muchos periodos tuvo un comportamiento estacionario. Incluso en la actualidad, ¿impulsamos la incorporación de progreso técnico en la actividad económica?

Generalmente, se lamenta que antes de la llegada de los españoles no hayamos logrado conocimientos básicos como la escritura, la rueda y el dinero (algunos historiadores afirman que se los logró, pero si fue así, de todas manera su uso fue muy reducido). La escritura tiene la función de reemplazar a la comunicación oral cuando ésta no es posible por la lejanía, por el tiempo que transcurre entre generaciones y por la cantidad de información y mensajes que se desea transmitir. Ejerce esta función entre humanos que hablan el mismo idioma y que entienden el significado de sus símbolos. Si la población prehispánica no se interesó en desarrollar la escrita fue que alguna de estas condiciones no estaban dadas. En el Siglo XXI la escritura y la lectura cada vez es menos practicada sin ellas es imposible transmitir conocimientos.

Antiguamente hubo muy poco comercio entre pequeñas y alejadas poblaciones que básicamente producían lo mismo haciendo innecesario el desarrollo de medios de transporte y también hacía superfluo el uso del dinero. Esta situación tuvo su origen en la ausencia de innovación que diversificara la producción la que se explica, a su vez, por la falta de investigación científica y tecnológica por las razones antes mencionadas. ¿Ha cambiado Bolivia desde entonces?

 

Rolando Morales Anaya es economista.

 

61
7

Otras Noticias