Óscar Antezana Malpartida

Mi propuesta

lunes, 24 de febrero de 2020 · 00:09

No soy candidato a la Presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, mi república, pero sí soy boliviano y presento unas sugerencias que tendrían que ser parte de cualquier propuesta implementada por el futuro gobernante (excepto si es del MAS) porque toma en cuenta el escepticismo, la incertidumbre  y el trauma social que dejó Evo en los bolivianos. 

Las naciones prosperan como consecuencia de una buena organización general de la sociedad,  que está compuesta por sus instituciones, desde la familia hasta la nación, que permita al pueblo interactuar, trabajar e invertir con seguridad. Una buena organización social es el producto de varias décadas o siglos de razonamiento y deliberación, observaciones empíricas de lo que ha funcionado y lo que no. 

Pero tenemos la “fortuna” que salimos de una situación socialmente catastrófica de estos últimos 14 años que ha dejado un trauma en la sociedad (como sucedió con la hiperinflación de mediados de los 80) que valoramos la importancia de una verdadera democracia en la que  impera el derecho, el debido proceso legal, los sistemas de pesos y contrapesos y de instituciones implicadas a descubrir, evaluar y decir la verdad.

 Hemos experimentado que la democracia no es solamente elecciones (peor fraudulentas) para luego gobernar como dictadores. 

1. Qué hacer para reiniciar un proceso democrático y el bienestar de todos los bolivianos de manera pronta y segura. Lamentablemente, creo que el dicho popular de “lento pero seguro” no sería lo recomendable en la situación actual. Hay y habrá  muchos buitres azules esperando que la población esté descontenta desde el minuto cero. 

Sería primordial lanzar una campaña nacional permanente (durante los cinco años) que inculque valores positivos de buen ciudadano, de buen dirigente, de buen soldado, de buen trabajador, de buen boliviano. 

Una campaña en que los bolivianos de los cuatro rincones del país nos identifiquemos y nos sintamos orgullosos. Esta campaña tiene que transmitir un mensaje potente de que la armonía de un país depende mucho que se cumplan las leyes para todos. 

Hay que conscientizar a todos de la importancia fundamental de la Constitución, que es el contrato social que todos estamos obligados a cumplir y hacer cumplir. Que las leyes son las mismas para absolutamente todos, sin exclusión.

Que todos tenemos derechos, pero también obligaciones. Que no podemos afectar el derecho ajeno con la excusa de que estamos en democracia, o que tenemos libertad de expresión o movilización. Esta campaña debe liderar el gobierno nacional, pero con apoyo y contribución de los gobiernos subnacionales y el sector privado. El beneficio es para todos.

2. Cómo manejar las expectativas de la gente y garantizar gobernabilidad, participación, transparencia y responsabilidad ciudadana. Primero, que las reuniones oficiales entre el Ejecutivo y los diferentes sectores y que las sesiones congresales se transmitan por radio y por televisión, se transcriban y se publiquen por internet al día siguiente. 

3. Todos los bolivianos queremos saber quién dice qué y por qué. Segundo, que los dirigentes empresariales, gremiales, campesinos, etcétera, y los formadores de opinión (entre los medios de comunicación y los que participan en las redes sociales) promuevan el diálogo y entendimiento, den y cedan, y se comprometan a lo pactado. 

No podemos cambiar y mejorar si es que nosotros no cambiamos y mejoramos. Para tal efecto, nuestros líderes y gobernantes deben dar el ejemplo.


Óscar Antezana Malpartida es economista.

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