David Altamirano Salas

Panorama económico del próximo gobierno

martes, 25 de febrero de 2020 · 00:11

Dada la actual coyuntura latinoamericana y boliviana, el panorama económico nos presenta una perspectiva que cualquiera de las opciones que asuma  el gobierno en nuestro país  tendrá las siguientes características.

En primer lugar, la crisis chilena amerita una profunda reflexión, porque el “oasis latinoamericano” o el “ejemplo macroeconómico” de la región iba incubando grandes desigualdades que afectan no sólo a sectores sociales de bajos ingresos, sino también, y quizá con efectos más perversos, a sectores medios de la población, que se entendía se encontraban en la centralidad del modelo económico; es decir, resultaron insuficientes las políticas de lucha contra la pobreza.

 Es un cuestionamiento al estado actual de la teoría económica, que se basa en el principio de personas racionales: individuos que deliberada y sistemáticamente tratan de hacer lo posible para lograr sus objetivos, es decir, agentes racionales, ávidos de información y capaces de procesarla eficazmente, teoría que no sólo no tuvo correlación con la realidad, sino que no pudo anticipar la crisis y tampoco tuvo soluciones que ofrecer a la misma, ¿crisis de la macroeconomía?

Con el antecedente expuesto, la política social conservará la orientación redistributiva en cuanto a los bonos dirigido a sectores vulnerables de la población: Bono Sol o Dignidad, Bono Juancito Pinto, Bono Juana Azurduy, etcétera.

En cuanto a los precios relativos, es difícil pensar que puedan sanearse, al menos en el corto plazo, debido al sensible momento político que vive la región y en especial nuestro país.

De esa manera, y con la experiencia ecuatoriana, no se podrá modificar la política de subvención a los combustibles, pero podría recurrirse a políticas alternativas para nivelar los precios de los carburantes. En cuanto al tipo de cambio, cuyo rezago provoca distorsiones y serias ineficiencias en el aparato productivo, su nivelación podría darse muy lentamente. 

Paradójicamente, se verán obligados a reducir el gasto público del gobierno central y de los subnacionales.

En cuanto a los ingresos, el sector petrolero no recibió la inversión necesaria en exploración, por lo que enfrentamos limitaciones

en las reservas que deben ser resueltas en el corto plazo; por otra parte, ante la disminución de la renta petrolera, se presionará a las entidades recaudadoras para que mejoren su eficiencia a efectos de cubrir el creciente gasto público. 

Por lo que no sería extraño que se vuelvan a aprobar nuevas amnistías tributarias con fines recaudatorios, lo cual se justificaría si se modifica el actual sistema tributario que es ineficiente, rígido, injusto y en la práctica persecutorio y extorsivo, que genera innecesariamente alta mora tributaria. 

¿Qué podría proponerse para facilitar la actividad económica de la población?

 La reforma estructural del Estado para mejorar la eficiencia de toda la economía, ya que gran parte de las actividades del Estado son ineficientes y parasitarias, con una enorme burocracia que debe enfrentar el ciudadano; que para justificar su existencia, crea y establece nuevas regulaciones innecesarias; que selectivamente castiga al sector formal y es una de las causas que genera desempleo o empleos encubiertos.

Los países viven de la producción de bienes y servicios. Cuanto más produce un país sus ingresos serán mayores y los países donde los trabajadores son capaces de producir una gran cantidad de bienes y servicios por unidad de tiempo, es decir, mayor productividad, esos países disfrutan de un mayor nivel de vida. 

De esa manera los gobiernos deben incrementar la productividad, asegurando que los trabajadores tengan un buen nivel de estudios, dispongan de las herramientas necesarias para producir los bienes y servicios, puedan tener acceso a la mejor tecnología existente y mercados, es decir, incentivos para invertir y prosperar.

La población boliviana demuestra una gran iniciativa y esfuerzo para desarrollar actividades económicas creativas en distintos rubros, por ejemplo, la confección de ropa que se vende a primeras horas del día por “las mañaneras”, en la avenida Tumusla, en la ciudad de La Paz, en la feria Barrio Lindo, en Santa Cruz, en Cochabamba, etcétera. 

La producción artesanal de zapatos, la producción agropecuaria, emprendimientos comunitarios o familiares, como el de la miel, el arándano en Tarija, etcétera, iniciativas y potencialidades que merecen el apoyo institucionalizado efectivo de parte del Estado, para que se constituya en el verdadero sentido de los gobiernos,  ya no en el Estado tranca o botín de guerra, sino en el Estado facilitador y garantista.

David Altamirano Salas es economista.

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